jueves, 31 de diciembre de 2009

QUIZÁ

Dejo que mueran las horas que no he pasado contigo y anhelo sin esperanzas que vuelvan en forma de otras. El aire que respiramos, ése que es siempre el mismo, nos distancia al uno del otro y separa nuestras miradas. Si me acerco, tú te alejas; si te acercas, me quedo quieto.

No te muevas, que me partes; no te atrevas, que me muero.

Las manos que nunca he tocado y que apoyas en la mesa me llaman desde lo lejos intentando tenerme cerca pero yo, que desconfío de las miradas que me ciegan, le pregunto al viento hacia dónde sopla tu deseo y me contesta con desgana que siempre sólo al viento.

Me derrumbo.

Entre escombros que pueblan mis interiores y los restos de alguna guerra, las ilusiones que han quedado agonizan en desechos y miseria. Mi boca se abre pero hay silencio por respuesta entre pesadas lágrimas que descosen mi entereza. A través del pánico, el asombro deja paso a la belleza. Pero el miedo siempre puede y las palabras quedan inertes antes de salir despedidas y cumplir con su tarea.

La boca está muda; el silencio es quien reina.

Quizá sea mañana el momento que esperaba escondido entre ilusiones y delirios de grandeza en que únicamente se fundan deseo, pasión y alma. Quizá...

Quizá no te diga nada.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

SANGRE Y LUZ: LUZ

"Estoy vivo.

El tiempo parece haberse detenido y navego en un mar denso y oscuro.

Al abrir los ojos de repente, el cerebro me grita que escape de la luz. Aún así, la punzada me atraviesa y quedo inmóvil. La confusión empieza a gestar ideas extrañas, pero antes de que me asalten sus dudas, levanto los párpados y dejo que la luz me ciegue de nuevo.

Poco a poco, el mundo se crea a mi alrededor, inexistente antes de que lo descubra mi mirada. La claridad, sin embargo, no me permite ver aún, pero las formas se definen cada vez más. Empiezo a reconocer el lugar en el que me encuentro: miro al suelo aún cubierto de sangre. A mi lado, inmóvil, se descompone lo poco que queda ya de aquél ser insaciable que había deformado mi vida, que me dejaba vacío y seco por dentro y cada noche me devoraba un poco más. Queda poco más que hueso, mientras que su piel oscura y su carne sirven de pasto a unas criaturas extrañas. Esos pequeños seres lo devoran sin detenerse un sólo segundo para respirar. Al mirarlos, la sensación de saber que solamente viven para ese cometido me recorre como un escalofrío.

Noto ahora cómo todavía sangran las heridas de los dientes de esa abominación; pero no es sangre, es el veneno púrpura y corrosivo que aún deambula infiltrado por mi cuerpo. Lo siento dentro de mí y el dolor sigue presente mientras éste recorre mis venas y desgarra lo que puede.

Ahora, sin embargo, no retuerzo la cara de dolor ni derramo más lágrimas; el odio por el origen de esa cosa me mantiene activo y en busca de aquello que lo exterminará totalmente. Ha muerto aquí a mi lado, contaminada por la luz que me empezaba a poseer, pero la oscuridad siempre renace. Sé que volverá.

Cuando regrese, sin embargo, estaré dispuesto a incendiarme en su presencia, a convertirme en su peor cazador y hacer de él mi presa, con los ojos inyectados en esta luz que ilumina el mundo y lo baña de tranquilidad."

EL LOCO DE LA COLINA

Dos fotillos de ayer. Me fui a la montaña (bueno, aquello no llega a montaña...) y desde allí tenía una vista bastante buena de Alicante, San Juan, El Campello (creo) y hasta el faro de Santa Pola por el otro lado. Saqué un montón de fotografías para ver si puedo hacer una especie de macrofoto de la zona. Aunque creo que alguna no me valdrá, pero bueno...

Por lo menos saqué algunas fotos que no están mal, entre ellas las dos que pongo hoy aquí. Mañana, más.

domingo, 27 de diciembre de 2009

FICCION Y NOCHES VIEJAS

La belleza se presenta sutil pero llamativa y el color de las luces de la sala se vuelve más intenso. Los ojos que no anhelan más miradas se cruzan en el camino del interesado y la emoción se concentra y revienta incontrolada. Las miradas, perdidas en mares de iguales colores, se cruzan y arde el aire. Los dolores, las penas, siempre presentes, se aparecen, estorban, gritan y destrozan lo que encuentran a su paso entre dos almas que no se conocen pero, a pesar del mundo, se buscan.

Sea verdad o ilusión, las miradas se pierden entre un sonido ensordecedor que no deja lugar sino a palabras dulces que enmascaran intenciones de sonrisa oculta y orgullo injustificado. El olor agradable de la espera cumplida se pudre y envenena las intenciones más sinceras. Sin querer, la belleza se aparta.

Mis pupilas esperan entristecidas la mirada de un destino que no se cumplirá; se contraen al sentirse rechazadas. En los ojos de los dos, el olvido se formula como solución definitiva. La belleza se esconde y el amor desaparece convertido en desesperación y arremete contra todo lo posible. Se cierran los ojos ante la imposibilidad y se niegan al azar imprevisto. La dulzura de esos ojos se esconde en la posibilidad del rechazo.

Imparable persevera la importancia de lo auténtico, pero siento que caduco y que me quemo aún más por dentro. Retorcido, estrangulado, sólo sufro mis recuerdos; aparezca o no aparezca, la belleza es lo que quiero. Y, si sangro algo oscuro, algo que no puedo llevar dentro, es porque vivo lo que no puedo y no puedo sentir lo que vivo.

Desgajado y sin sentido, mi angustia me deja ciego. No puedo mirar a los ojos que me llevan lo más lejos de mi ser, que me invitan a ser uno, que me dejan descansar. Los contemplo y aún me asombro de su belleza.

Moriré si hace falta o viviré lo que me pidan; esta noche soñaré la belleza que no he alcanzado una vez más y, así, seré lo infeliz que requiera mi vida. Aunque el hambre podrá con todo y alzará mi vista al cielo: si la belleza será mía, míos serán los mejores recuerdos.

viernes, 18 de diciembre de 2009

EL DESTINO

Hace un par de días hablaba con un amigo y compañero de trabajo sobre el destino. Me decía que algo que puede suceder (para no ser nada concreto) es cosa del destino. Y eso me hizo pensar en bastantes cosas. Hace tiempo sí que creía en el destino como se suele entender, pero desde hace unos años, no muchos, mi concepto ha cambiado radicalmente. No creo que nadie esté predestinado a ser tal o cual cosa, a que le ocurra algo o todo lo contrario.

A mí me convence más la idea de la "ley de la atracción". Esta teoría dice que puedes conseguir lo que quieras por medio del pensamiento. Eso, así de entrada, puede sonar bastante disparatado para muchas personas, pero todo depende de la escala que se enfoque. Yo he probado y creo que sí que tiene algo de verdad esta ley, aunque no sé en qué medida. Por ahora no soy rico, ni me persiguen las mujeres ni nada por el estilo; sí que he visto cambios más o menos pequeños en la vida diaria, pero eso ya es otra cosa.

Entre mis ideas y pensamientos contemplativos relaciono la ley de la atracción con la empatía. Si la ley de la atracción dice que hay que desear algo, yo lo veo de una forma más abstracta: no hay que desear algo concreto, sino una sensación de tranquilidad y armonía lo más completas posible. Así, si cada vez que se habla con alguien se intenta que haya esa armonía, los resultados de la conversación seguro que serán mucho mejores y, dado el caso, incluso evitar discusiones. Además, cuando se trata a la gente, ésta suele responder del mismo modo; es solamente un ejemplo.

En resumen, si se intenta hacer lo mejor posible en todo aquello en lo que intervengas (independientemente de las consecuencias) queda dentro una sensación de tranquilidad que se puede contagiar a otras personas, como pasa con la risa. Así, según la ley de la atracción, cada vez se atraerían más "cosas" positivas y menos negativas y cada vez más rápido. Claro que puede ocurrir lo contrario, todo depende de en qué cosas se centre uno, y ahí está el poder del pensamiento que debería cambiar el destino y deshacer esa inevitabilidad.

Al final llegaremos a un sólo punto, el mismo para todos, eso sí; el camino hasta entonces puede cambiar simplemente con quererlo de verdad y aceptar que eso es lo importante porque es lo que se siente.

domingo, 13 de diciembre de 2009

UN SEGUNDO DE UNA NOCHE

Al final de la sala, a pesar de estar abarrotada, entre la multitud sólo había una mirada. Todos los ojos y las intenciones se habían apagado y creaban un impulso irresistible de concentrar el mundo en aquellos únicos ojos que brillaban al fondo de la habitación.

Sin saber bien qué pensar y sin siquiera pensar nada, las sensaciones comenzaron a fluir y aparecieron sentimientos que corrían desbocados, removiendo todo su interior hasta el rincón más oscuro. El calor que le llegaba en ese cruce de miradas era tan reconfortante, a pesar de la distancia entre ellos...

El cerebro entró en un estado de actividad frenética y las preguntas aparecían a una velocidad vertiginosa, dejando apenas tiempo para tener consciencia de las mismas. La primera, la que desdató la tormenta, fue tan simple como peligrosa: ¿Me querrá?. Sus sentimientos se comenzaron a agitar.

La mirada era tan reveladora, tan pura, que no podría esconder secreos y que, en caso de albergarlos, serían de lo más precioso que pudiese encontrar. Sin embargo, por mucho que se sumergía en aquellos mares de marrón intenso, la única sensación que persistía era la que acompañaba a un vago "quizá".

Ciego y sumido en una tremenda lucha interior, su mirada se escapaba más y más, quedando perdido en aquellas atrayentes pupilas. Las ideas volaron y se perdieron, girando entorno al único sentimiento del que era capaz. La mirada era para él; la quería.

Cuanto más lo pensaba, cuanto mayor era la insistencia en averiguar lo que pasaba en su interior, en por qué parecía que su vida había cambiado por esos ojos distantes, mayor era la locura que ya había empezado a poblar sus ideas. La velocidad a la que surgían amenazantes las cuestiones aumentaba y el entorno se volvía menos reconocible; las imágenes cambiaban de color, se volvían dolorosas y de un brillo intenso. Todos los pensamientos deambulaban impotentes por un gris agobiante, ralentizándose más y más al enredarse entre ellos. Al final, la locura conseguía absorverlos y hacerlos desaparecer.

Todo lo que veía quedaba ahora nublado, tan desenfocado que desaparecía lentamente. Pero la intensidad de la mirada seguía allí invitándole a su compañía. La quería. Intentó levantarse para ir hacia aquél lugar pero, en el momento de hacerlo, su corazón sufrió un tremendo encogimiento que lo dejó sin respiración. ¡No te muevas!, gritó alguien en su interior.

De repente, un aluvión de críticas le golpeó con violencia dejándolo impotente ante todo, convencido de que estaba equivocado en lo más profundo de su ser. La locura se cebaba con las pocas ideas sanas que escapaban al apetito de autodestrucción. El tiempo se congeló.

Pendiente sólo de aquellos ojos, empezó a notar cómo la mirada se apagaba, cómo dejaba de sentir aquella agradable calidez que le hacía estar en paz. Poco a poco, todo el camino recorrido por los ojos de los dos quedó congelado y vacío.

En un último esfuerzo por hablar, por hacer que aquella mirada fuera suya, él cogió sus cosas y se marchó, mordiéndose la lengua y estrangulando el corazón. Seguro que, al fin y al cabo, esos ojos no eran para él; nunca lo eran.

Pero la quería.

lunes, 7 de diciembre de 2009

SIEMPRE

Y, ¿si el tiempo no existiera? Si antes y después fuesen una misma realidad; si nos deslizásemos lentamente en una sóla dirección, mientras vemos mil y un millones de cambios imprevistos; si el Sol no acabase nunca de salir y la Luna nunca se hubiese ido del todo; si el agua ascendiese al mismo ritmo que cae; si el mañana sólo fuese únicamente otro ayer pintado de distintos colores, ¿qué pasaría?

Y, ¿si nunca existiera el siempre, si en todo momento fuese ahora y nunca? Si la división entre uno y otro fuese nula e inabarcable, invisible pero imposible de contener; si el aire fuese la extensión de nosotros dos, si nunca perdiésemos el contacto; si las miradas se concentrasen en una sóla y cierta, ciega a lo que no le imcumbe, ausente del mundo que la rodea, pero concentrada en todas las cosas. Si tú y yo no fuésemos más que un único algo... ¿qué pasaría?

Y, ¿si me despido para siempre?

Nunca existirá ese siempre, disfrazado de ahora persistente, devorado inútilmente por la ilusión de un efímero pasado que nunca dejará de estar presente.

domingo, 6 de diciembre de 2009

HORMIGAS SALIDAS

Ayer estuve viendo una película "curiosa": Brüno. No sé por qué, me esperaba otro tipo de película (no en cuanto al contenido, claro, sino a la forma de hacerla), pero resultó que Brüno es más o menos lo mismo que fue Borat, pero a lo bestia esta vez. Si en la película que hacía de kazajo, el actor (Sacha Baron Cohen) insultaba en sus narices a gentes representativas de la sociedad estadounidense, en Brüno ya parece quele dé igual la vida misma y se va a entrevistar a un líder terrorista en oriente medio y le suelta que Osama debería quitarse la barba porque parece un Santa Claus sucio. Yo me quedé a cuadros un par de veces, la verdad.

El caso es que me gustó y me reí bastante en algunas partes. La duda tremenda me entró al rato, buscando entrevistas del actor en Youtube, cuando me lo encontré (a Brüno) en una de El Hormiguero, un programa que siempre estaré condenado a no saber a qué público va dirigido. Igual hay quienes no entiendan a qué me refiero, pero creo que quien vea el programa alguna vez (o a menudo, da igual), lo sabrá.

Si este espacio de televisión es para adultos: a) hacen muchas gracias muy infantiles; b) ¿qué pintan dos hormigas de peluche que hacen canciones para niños?; c) ¿por qué cantan la canción esa del final?; d) ¿por qué Flippy parece imbécil? Así podría seguir un rato.

Ahora, que si es para niños en realidad, con lo que vi ayer deberían de tener problemas. Invitaron al personaje de Brüno que (entre otras cosas) se pone a jugar con el pene en un momento de la película y le hace una felación a uno de los Milli Vanilli ()Rob Pilatus, que murió en 1998 de sobredosis) a través de un medium; tengo que decir que ese momento de la película es para alucinarpensando lo que pasaríaporl a cabeza al pobre medium. Invitan a este personaje para hablar de todo esto, para tener a un supuesto iconazo gay, pero ¿el programa no era para niños?

Yo no soy nada imparcial porque Pablo Motos me caía ya mal en su programa de radio y, la verdad, es que veo reflejado ese tipo de tonterías ahora en la televisión. De todas formas, os dejo el trailer, para que cada uno juzgue si es oportuno invitar a este tipo de personajes (que anda que no se los trabaja el actor) a un programa infantil o "pseudoinfantil".



Sigo sin entender a quién se dirige El Hormiguero.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

"EL HORROR EN LA LITERATURA"

Hace algún tiempo me dijo una amiga que lo que escribo era muy deprimente. La verdad es que me sorprendió, no me lo esperaba. Pero después de pensarlo un poco sí que vi que todo es muy oscuro y siempre está la muerte presente. Si todo lo que escribo es de muerte y sufrimiento, es normal que se interprete así. También me suele pasar que no me entiendan del todo cuando digo algo.

El caso es que no me esperaba esta contestación porque yo no lo veo tan deprimente. Sí que es bastante oscuro casi todo lo que escribo y hay sangre, dolor y sufrimiento, y es intencionado porque se me da mejor crear estos ambientes. Pero, que aparezcan el dolor y la muerte también tiene una razón, y no es muy tétrica.

A mí siempre me ha atraído bastante el concepto de la muerte, principalmente porque da para imaginar muchísimas cosas. Tampoco creo que sea algo raro ya que muchos libros religiosos (Biblia, Libro de los muertos tibetano, etc.) se centran en la muerte. Cristo muere en la cruz, Caín mata a Abel y demás incidentes curiosos. El libro de los muertos tibetano es una guía que describe los estados del ser y concretamente lo que le ocurre al morir, por qué estados pasa y cómo se le debe guiar desde el mundo vivo para que no encuentre problemas en su viaje.

En estos términos, la muerte se trata más como a la carta del tarot, como a un cambio y renovación, dejando atrás todo lo inservible, lo antiguo, y que debe quedar atrás; es una oportunidad de redención o iluminación. Además, para los budistas la vida de este mundo, de los sentidos, era una vida de sufrimiento que hay que dejar atrás para llegar a esa iluminación. Para el cristianismo actual, el de la Iglesia, es sometimiento a la voluntad divina para morir y ser perdonados y, sólo entonces, acceder al paraíso, la ausencia de sufrimientos.

Bueno, pues aunque me haya enrollado un poco, ése sentido es el que me gustaría trasmitir con las cosas mas retorcidas que puedo escribir. Detrás de todo el dolor hay únicamente intento de superación y de aprender; la muerte es el final y el principio al mismo tiempo.

Según los mayas, en 2012 sucederá algo parecido; no sería un fin del mundo físico, sino de un modo más sutil. Eso es mi opinión.

En fin, me apetecía escribir esto porque igual ahora es más fácil que si alguien se pasa por el blog, entienda un poco mejor lo que digo :P

(Por cierto, he plagiado el título de la entrada; ¿alguien sabe de quién es?).

jueves, 26 de noviembre de 2009

MÁS DE LA LUNA

Ahora una cosa menos paranoica. Una foto de la luna que estuve intentando hacer ayer. Me falta objetivo a mi, que yo quiero verle los cráteres de cerca :P. Pero no me puedo quejar:


Y a ver quién comenta la entrada anterior, jejeje.

MMMM...

Yo creo, según lo que observo y lo que pienso, que hay una forma de ver la vida muy mayoritaria en que se mira el mundo "desde fuera" o "hacia afuera". Con esto quiero decir que estas personas ven el mundo de una forma muy rígida, como si todo lo importante es lo que se ve, se oye, se prueba o se hace. Sería algo así como ver un mundo muy material.

Otras personas se dedican más, al contrario, a meditar profundamente sobre su mundo interior; a observarse por dentro y analizar cada detalle, cada sensación o sentimiento y cada idea que cruce su mente. Y, si es muy concienzuda, aparecen ideas sobre la consciencia propia de ser, los estados de la mente y cómo todo es percibido y, más importante, quién es verdaderamente quien tiene consciencia de ello, de su propia existencia al fin y al cabo.

Yo tiendo a darle millones de vueltas a las cosas, es algo que no puedo evitar casi nunca, así que me pregunto lo fácil que podría llegar a ser perderse en uno mismo si las preguntas no fuesen las adecuadas. Creo que una persona puede llegar a convencerse fácilmente (si el empeño es verdadero e incondicional, sea voluntario o no) de que vive en una realidad totalmente distinta a la de los demás. No quiero decir que uno pueda provocarse una enfermedad mental en un pis pas, sino que la naturaleza de la locura, en ese sentido, me intriga muchísimo.

Al fin y al cabo, una persona "loca" viviría de lamisma forma que yo, en cuanto a la condición de seres humanos, pero experimentaría una realidad completamente distinta. Puedo imaginar perfectamente una distorsión en la que unomismo oiga voces en su cabeza; el caso no es que estén ahí o no, sino que esta persona las oye. Para esta, son lo más real del mundo. Es posible que con un poco de estrés de más y una mala racha, uno llegue a sufrir casos parecidos a esto de las voces.

Esto lleva a muchas preguntas sobre qué esla realidad, de qué se compone todo, qué es el todo, si todo es uno... Si uno se dedica a mirar sólo hacia adentro, intentando resolver problemas sólo hacia sí mismo, es posible que acabe perdido entre tantas dudas sobre todo que la realidad, la que ve físicamente en su día a día, le parezca insulsa y sin sentido. Creo que, para quien se encuentre en algún caso similar (somos tantos, que alguien habrá), el acto de ver reflejado todo ese mundo interior de preguntas en hechos del mundo real —natural, sobre todo— es un gran ejercicio. Y, del mismo modo, lo que ocurre fuera debe tener repercusiones en el mundo interior para que éste pueda enriquecerse y seguir creciendo.

Sin la interacción con el mundo, una persona no es nadie ni nada. Si se intenta responder de la forma más armoniosa, puede que entonces las respuestas fluyan solas.

martes, 24 de noviembre de 2009

UNA HOJA (Y NADA MÁS)

Pues eso, que una hojita de... un ficus, creo:

ANGELITOS

Hace algún tiempo se me ocurrió intentar hacer una fotografía que, por no tener el equipo adecuado, no pude hacer. Hoy me he acordado y he provechado para tirarme un ratito abstraído en un mundo de bichos muy pequeñitos durante un buen rato. Entre abejas, plantas, flores y otros bichos, hoy me he encontrado con estos "angelitos" (no sé qué son) de apenas un milímetro:


sábado, 21 de noviembre de 2009

COLE

Desde hace un mes y poco estoy trabajando en un colegio de monitor con los niños cuando salen de clase y en el comedor. Algunos ya lo sabíais y otros puede que os quedéis a cuadros. La verdad es que, hasta ahora, no me sentía muy cómodo con niños cerca.

Pero desde que estoy en el colegio (mi ex colegio, por cierto), no he tenido otro remedio que estar rodeado de pequeñas personitas; y es muy curioso. Una vez consigues entrar en ese mundo fantasioso contagiado de realidad en el que viven, casi no apetece salir.

Me gusta ver cómo aparecen problemas de la nada, de una causa que no tendría importancia alguna, pero en la que un niño de cinco o seis años ve toda su felicidad puesta en juego. Y sea cual sea el problema, parece que la solución es casi siempre instantánea: estamos cabreados, pero eso no impide que nos perdonemos rápidamente y sigamos jugando. No sé si entenderán la importancia de eso, y creo recordar que para nada pero, visto desde fuera, ojalá todo fuese siempre así. Con eso basta para levantar un castigo, quieras o no.

Además, en el colegio hay dos niños autistas. A uno no lo conozco todavía porque no coincidimos, pero al otro, a Sergio, lo tengo siempre cerca, cosa que me gusta bastante. Me interesa mucho ver a este niño que, a pesar de lo que supone el carácter de su "enfermedad" (o "condición", que lo prefiero), es un chico muy alegre y bastante cariñoso. Eso sí: no le gusta ponerse gorras y siempre pierde cuando lucha contra su contrincante imaginario. A pesar de todo, en el fondo siempre se le ven las intenciones, aunque no diga nada comprensible, y es más fácil entenderse con con él de lo que pueda parecer. Ahora, por lo que parece, se ha enamorado. No sin razón, y es que todo llega.

También hay más niños "distintos", cada uno con su forma de comunicarse. Pero siempre son niños, al fin y al cabo, y eso se nota. Por muy diferente que pueda ser ese niño o esa niña del resto, siempre será un niño al tratar con él. Y, además, me alegró mucho ver que el resto de la clase lo tratan como uno más, aunque con limitaciones, y para nada piensan que lo que le pase sea algo que le degrade.

En fin, estoy bastante contento con este trabajo y, como aliciente, saco unas cuantas anécdotas porque en un colegio pasan las cosas más curiosas del mundo.

jueves, 19 de noviembre de 2009

UN CORTO DE ANIMACIÓN

Quien haya entrado en el blog entre ayer y hoy se habrá dado cuenta de que estoy jugando un poco con el aspecto del mismo; nada, probando cosillas porque estoy perro para ponerme a hacerlo yo mismo, así que estoy mirando plantillas ya hechas.

Pero, bueno, que mi intención era dejar aquí el enlace a un corto de animación que encontré hace poco por casualidad y me gustó bastante. El único problema es que está en inglés y sin subtitular, así que quienes vayáis flojillos, igual os cuesta, pero vale la pena.

The Mysterious Explorations of Jasper Morello


martes, 17 de noviembre de 2009

SE ABRIÓ UN CLARO...

"Se abrió un claro entre las nubes, hemos vuelto a ver el Sol; como dos presos comunes en el tejado de una prisión".

Esta frase (de una canción de Extremoduro) me viene que ni pintada ahora mismo porque me identifico bastante con ella, en cuanto a cómo ha sido el caos de mi vida desde hace un tiempo. El orden, la rutina, el control... a tomar por saco. Y, con ello, el blog.

Sigo en mi nube personal y privada casi todo el tiempo, pero el hecho de tener una cámara nueva (¡¡qué ganas tenía de poder decir esto!!) me ha desperezado las ideas y parece que ya van apareciendo. Comparado con lo "ausente de todo" que he estado, escribir hoy ya me parece todo un hito.

También tendrán que ver los niños... Ahora trabajo de monitor en un colegio (mi ex cole); la verdad es que gusta bastante. Cada vez tengo trabajos queme gustan más y en los queme pagan menos... ¿llegaré a pagar por ser feliz?

Bueno, que no me enrollo más. Aquí dejo unas fotitos de mi juguete nuevo, jeje. También tengo algo escrito a mano que tengo que pasar al ordenador y ponerlo en una entrada. A ver si mañana encuentro el momento y lo hago.

Las fotos (iré subiendo más):


Por cierto: perdonadme quienes me habéis escrito y no habéis vuelto a saber nada de mí; iré escribiendo ;).

jueves, 1 de octubre de 2009

CALMA

Después de varios meses sin tocar nada de música, ayer por fin me decidí a coger la guitarra, improvisar algo y grabarlo en el momento. Lo de grabar así directamente lo suelo hacer, pero siempre me paso más tiempo del necesario corrigiendo cosas y regrabando pista tras pista intentando conseguir un sonido que me guste.

Pues ayer pasé de corrección. Dejo aquí una "canción" (es una improvisación, al fin y al cabo) que a muchos les recordará un guitarrista en concreto: Devin Townsend. Bueno, quiero decir que si es así, perfecto, porque es lo que buscaba.

Hasta le he puesto nombre y todo (aunque provisional, eso sí, que igual algún día sí que la cojo y la hago bien):


HABLANDO CON DEMONIOS

Hay demonios de muchos tipos. Desde los que poseen cuerpos sin discriminar, hasta los que razonan su existencia y superioridad argumentando sus posibles cambios de forma y nombre a través de la historia, haciéndose así inherentes a la historia de la humanidad.

Este último es el caso de uno muy particular: Asmodeo de Judea. He tenido la oportunidad de conocer a este curioso ser e intercambiar algún e-mail (aún le debo uno, que tengo que contestar) en el que me habla de... bueno, de ciertas tratos oscuros. Además, por si fuese poco, tengo un libro dedicado por su escritor humano (su "impostor" humano, como diría el mismo Asmodeo) y por él mismo.

Recomiendo que entréis en el blog de este ser antiguo y sarcástico y le echéis de vez en cuando un vistazo; aunque aún es reciente y está por ello vacío, pero estoy seguro de que las entradas se irán sucediendo. De paso, también reseño alguna web de su "amo" (él habla del escritor impostor, Artur Balder, en este término, aunque dudo que Asmodeo sea propiedad de nadie en el fondo).

Pasad por Gothland (a la sazón, web hecha por mi amigo Tony) y ved el Asmodeo's Blog.

sábado, 26 de septiembre de 2009

HÉROES

Un mes sin decir ni hola por aquí... Ha sido y es un momento en que no me dedico demasiado a pensar, así que las repercusiones las sufre mi pobre blog, ahora medio abandonado. Pero bueno, tengo algunas cosillas que poner, así que espero que reviva pronto y quizá con nuevo aspecto; y espero que con alguna cosa que escriba.

Hoy, de momento, voy a dejar simplemente un vídeo de Héroes del Silencio. Llevaba también mucho tiempo sin escucharlos demasiado; es lo que tiene escuchar música en el coche, principalmente, y romperte un pie: ni conduzco ni escucho música (pero ahora que ya conduzco, vuelvo a mis costumbres, en ese sentido). Y es de Héroes precisamente porque ayer me los recordó una chica en el Coyote (un tatuaje muy bonito, que llevaba en la muñeca) y esta mañana he amanecido escuchando de fondo una versión de "Maldito duende" de Raphael. Esto...

Para quitarme ese sabor de boca, un par de vídeos de los de verdad:








Por cierto, los vídeos originales de Héroes en YouTube son difíciles de encontrar con la opción para insertar en una web. No sé a qué viene esta tontería, si será cosa de EMI o qué, pero lo veo un rato inútil.

jueves, 27 de agosto de 2009

HARVEST

Aunque Opeth sea el grupo de música más dura que escucho (eso creo, así de primeras), este grupo tiene su lado más... "sentimental", por así decirlo. Una de las canciones que más me gusta de la faceta acústica o más tranquilita es "Harvest", del disco Blackwater Park (cuyo temazo es, para mí, "The drappery falls"). Es bastante melancólica y siempre me trae muchos recuerdos y me hace imaginar bastante.

Dejo aquí el videoclip, que pocas canciones de Opeth son las que lo tienen, a ver si poco a poco voy enganchando a todo el mundo a este gran grupo.


miércoles, 12 de agosto de 2009

BENDITO MACHINE

Aunque el vídeo de la entrada anterior lo puse por la animación y la canción, que es de un grupo que me gusta bastante, hoy me quedo solamente con la animación y os dejo aquí un vídeo que me gustó mucho. Es una serie de videos, de hecho, pero con que ponga uno ya; quien quiera, que busque el resto.

Yo diría que lo mejor es darse una vuelta por la web, pero para quien quiera ver los vídeos solamente, que haga clic en "MIRA", dentro de la web.

Bendito Machine:

lunes, 3 de agosto de 2009

DROVE THROUGH GHOSTS

Hace un par de días le dije a Marcos que mirase algún videclip de un grupo que se llama 65daysofstatic. Encontramos uno de animación que es bastante curioso. Os habréris dado cuenta ya de que cuando digo curioso en realidad es raro. En este, concretamente, es un robot persiguiendo una naranja que huye de él en un campo de petróleo. Ejem...

A mí me interesó más el vídeo porque es de animación y ahora que estoy con el Flash, pues da ideas. A ver si un día hago algo de verdad. En fin, aquí está el vídeo de Drove Through Ghosts:


martes, 28 de julio de 2009

L'ESPRIT DE L'ESCALIER

Hace un tiempo hablaba con una amiga que decía que nunca había tenido un déjà vu y me pareció bastante raro porque para mí es algo bastante usual (unas tres o cuatro veces por semana), pero por lo visto no es tan común como creía. Alrededor de un sesenta por ciento de las personas lo han experimentado alguna vez.

Desde siempre me interesan mucho estos temas, todo lo que tenga que ver con la mente, porque creo que la mente humana tiene más potencial del que comprendemos ahora. Oí en algún sitio hace unos días que eso de que usamos el 10% de nuestra capacidad mental es un bulo, que en realidad utilizamos cerca del 90%. Yo no sé, quizá esté convencido de que realmente somos más "capaces" o puede que simplemente me guste más pensarlo, pero es que luego pasan cosas que me parecen muy explicables desde un punto de vista un tanto "parapsicológico". No sé si debería utilizar esa palabra, pero bueno...

Esos fenómenos que pasan y que me hacen pensar que tenemos ciertas habilidades son los déjà vu, la telepatía, la telequinesis, la lectura del pensamiento, etc.

Cuando uno no experimenta ninguno de estos sucesos, es fácil que no crea que existen, pero el caso es que hay gente que sí que los experimenta. Y hace unas semanas me ocurrió a mí algo que diría que puede ser algo así.

Me fui con dos amigos a comer al pantano de Tibi, ya que habían venido de visita desde Murcia, y estando allí vimos un perro que se asomaba por un saliente de piedra que teníamos cerca. Se quedó mirándonos y ese momento me pareció muy extraño. Yo miraba al perro y sólo pensaba en que tenía una sensación muy extraña dentro, como esas veces en que se intuye que algo va a pasar y sólo pensaba en tres palabras: "perro", "punki" y "flauta". No estoy seguro de la flauta, eso sí, pero sí de las otras dos.

En ese momento me giré y me quedé mirando a Irene como esperando que dijese algo. Y dijo algo sobre el perro, que si era de unos punkis con falutas (o "punkiflautas" o algo así). Si lo lees, Irene, a ver si te acuerdas tú de qué dijiste exactamente y me lo recuerdas, jeje.

El caso es que en ese momento me pareció todo rarísimo. Me sentía como que había tenido un déjà vu pero antes de tiempo. No sabría decir si es una premonición o qué, porque lo que sentí queda mucho más exactamente definido como "déjà vu" antes de tiempo.

Hay un buen puñado de teorías y supuestas explicaciones para este tipo de fenómenos, pero yo estoy bastante indeciso. De todas formas, como siempre, me tiro por las explicaciones que a mí me parecen más... ¿lógicas? Sí, dentro de la lógica extraña que rige, eso es de lo más lógico.

Si alguien ha tenido experiencias curiosas de este tipo, estaría muy bien que dejase un comentario (breve o extenso) y así podemos pensar y comprender todos un poquito más.

miércoles, 22 de julio de 2009

SANGRE Y LUZ

"En penumbra, y asún así nos volvemos a encontrar. Vestidos de veneno y odio, aumentan las ganas de cazar. La luz, que afuera ya no existe, brilla toda en mi interior; la piel, como penitencia, la esconde del Sol.


Me ves a lo lejos, sorda y ciega de rabia, y noto cómo enloqueces por segundos. Yo no pienso, no veo, no oigo ni siento; matar es lo único que ocupa todo mi cuerpo. Sé que miras en mis ojos desde la distancia, que no tienes miedo, pero todavía no sabes lo que guardan dentro.


En un salto increíble, se ablanza sobre mi desde lo lejos. Mi locura, sin embargo, me obliga a no moverme, a esperar inmóvil a que esa furia de carne muerta se acerque lo suficiente para ver con claridad el brillo negro de sus ojos. Las cuencas, muertas, no contienen más que vacío y desesperación, locura, ansia y miedo.


En el mismo momento en que nos tocamos, revienta el aire en llamas que lo prenden todo. El mundo se calcina bajo nuestros pies mientras mil gritos adoran al fuego. Se descosen las fibras de mi piel cuando los dientes de esa masa oscura me atrapan un hombro. Cada gota que salga, maldecirá tu existencia con mi acecho. Me acercaré a tí como ya lo hiciste tú antes, esperando desde dentro. La luz, tarde o temprano, me dejará y todo este mundo se caerá a pedazos. Tú irás con él.


Saborea bien este banquete, siéntelo como el primero. Recuerda aquellas noches de luna y humo en que me tumbaba a esperar que llegaras. Disfruta.


Ahora ábreme el pecho; déjame que te inunde."

miércoles, 15 de julio de 2009

EL ASESINO

"Sólo quiero que me expliques cómo lo has hecho. Parecía que todo iba bien y las cosas se ordenaban, que todo estaba claro y dejaba de importar. Y, de repente, el cielo empezó a agritarse y caer en pedazos. Lentamente la luz se fue apagando hasta convertirse en un resplandor lejano que ha hecho que el mundo se suma en un ambiente macabro, deprimente y desértico que encierra en penumbra todo lo que alcanza la vista.


Al mirar hacia abajo intentando reconocer el lugar donde me encuentro puedo ver la segunda sorpresa. El último instante que recuerdo antes de este cielo color ámbar era brillante, templado, tranquilo; lo siguiente que veo es el cadáver de una mujer tumbada a mis pies. El corazón, a punto de reventar y acelerando sin cesar, se me para un instante en que el tiempo se congela y las imágenes se graban con mucha más fuerza en mi recuerdo. La imagen de la chica muerta no desaparecerá jamás.


Ahora, por tu única causa, tengo que pelear con instintos voraces que intenan despedazar el cuerpo de mi pecado. No dejaré nunca que esos vientos negros cargados de ira, angustia y redención se lo lleven de mi lado. Pase lo que pase, me enfrente a lo que me enfrente.


El cadáver, resultado de todo este tiempo en que mi memoria ha estado en blanco, en que mi cuerpo se negaba a obedecer y mis palabras se envenenaban de inconsciencia, es el de la única persona que ha conocido la realidad tal cual me atormenta verla. Nunca, por lo que más quiera, me arrebatarán el recuerdo de mi torpeza.


En cuanto venga el olvido, le arrancaré la piel hasta dejarlo desnudo e indefenso sin ese manto invisible que cubre lo más valioso, y lo despedazaré si intentar llevarse de mi lado mi propia penitencia.


En cuanto venga la muerte, abrazaré la prueba de mi debilidad y renunciaré a contemplar el futuro de mi desesperación.


Ten en cuenta, y nunca te olvides de lo que te digo, que te espero pase lo que pase. Aunque no esté más en este mundo que me toca, sabré en qué lugar te encuentras y desobedeceré todas las leyes que pueda para alcanzarte. En cuanto seas mía, no seré nada y todo tendrá sentido."

jueves, 9 de julio de 2009

DURANTE LA ESPERA

Estoy convencida de que cada minuto que pasa te acercas más a lo que soy en realidad. Cuando quieras venir a buscarme, te esperaré con el camino en llamas. Por ahora, confórmate con no haber caído al fondo del pozo. Has tenido la suerte de mirar hacia abajo y no caer dentro. Yo espero.

Cuando quieras venir, el silencio te seguirá de cerca, te dará alcance y te devorará por dentro. Pero seguirás caminando. Vendrás vacío, pero vendrás porque sabes que te espero y que, si eligieses oro camino distinto a mí, no encontrarás más que un desierto ávido de carne muerta con la que cebarse. No te quedará otro remedio que girarte y mirarme directamente a los ojos. No te preocupes por la oscuridad o la distancia, en cuanto tus pupilas se encuentren con las mías, todo se resquebrajará.

Cuando quieras venir, haré que cientos de cristales te atraviesen de parte a parte descosiendo cada fibra de tu piel y desgarrando cuanto encuentren a su paso. Cada ínfima fracción de tiempo que tardes en llegar, podrás ver por ti mismo que sigo ahí exprimiendo cada gota de vida que te quede dentro.

Cuando quieras venir, entraré en tu cuerpo como un veneno y me agazaparé en tus entrañas. Te tranquilizaré desde dentro y te mantendré tranquilo hasta que quiera explotar. En ese instante, notarás que te consumes vivo, que te degradas hasta convertirte en todo eso que odias y desprecias.

Comeré de tí y viviré contigo siempre hasta que llegues.Contaminaré todos tus pensamientos y los tintaré de rojo, de negro y gris y los borraré de un plumazo. Te dejaré atónito, incrédulo, desorientado y enfermo para poder mirar cómo te arrastras a duras penas y lloras de angustia, dolor y ausencia.

Ármate de terror; yo sólo espero el momento en que quieras venir.

WELCOME TO THE MACHINE

Ayer estuve viendo la película The Wall, de Pink Floyd, con una amiga que la descubrió hace poco y le gustaron mucho las partes de animación. Yo la vi de pequeño y siempre se me han quedado en la cabeza.

Al verla ayer, por cierto, me di cuenta de que los dos discos de los que suenan canciones en esta película (The Wall y The Final Cut), están hechos con bastante ira. Sabía de qué trataban, pero la verdad es que acompañadas de imágenes, las palabras de esas canciones resaltan mucho más.

El caso es que mientras veíamos la película me acordé del videoclip de otra canción de Pink Floyd: Welcome to the machine, del disco Wish you were here. Es de animación y me ha encantado desde que lo ví. Como nunca pierdo una oportunidad de recomendar Pink Floyd, entrada dedicada.

Aquí dejo el vídeo:


domingo, 5 de julio de 2009

FOTOS VARIAS

Tengo esto muy descuidado. Apenas le hago caso al blog pero es que, entre otras cosas, internet no es lo que mejor me vaya. Aparte de eso estoy un poco desaparecido, pero bueno, épocas...

Con lo de no tener conexión casi nunca, se me han acumulado algunas fotos que he ido haciendo, así que no son de un tema como cai siempre en entradas anteriores, sino que cada una es de su padre y de su madre.

martes, 16 de junio de 2009

2009: UNA JUERGA EN EL ESPACIO

Bueno, pues ya que Ali lo pedía, aquí está una de las primeras cosas que he hecho con ActionScript, aunque aún tiene que crecer bastante. Se trata de un jueguecito de naves muy simple, en principio, en el que tendrás que ir a recoger a tus colegas extraterrestres para iros de fiesta por ahí. La primera fase es la que representa esto que os dejo (aunque aún no están los extraterrestres puestos). Después seguramente haya algun apantalla dentro de la nave, otra en la discoteca y veremos qué más.


De momento es como el Frogger de siempre: sólo hay que esquivar los objeos negros que están cruzando la pantalla sin parar, así que al cabo de dos minutos resulta bastante fácil. La versión completa ya será más complicada y tendrá más modos de juego, pero con calma, que esto lo he hecho en dos días y me cuesta lo mío todavía aclararme con la programación.


Por cierto, veo que el texto cuando ganas o pierdes está saliendo mal y, como no sé ahora mismo por qué (porque el archivo está bien, que hasta tengo game testers, jeje), pues lo dejo tal cual. Pongo el enlace directo que se verá un poco mejor que aquí, que lo he tenido que reducir.


2009: UNA JUERGA EN EL ESPACIO





viernes, 12 de junio de 2009

BURBUJAS

Esto son un par de fotos que saqué ayer en el local. Un día al final me quedaré a dormir, porque con el tiempo que paso allí... Pero bueno, ya tengo un mini programa que calcula escalas musicales y estoy haciendo un jueguecito de naves. Voy aprendiendo poco a poco...

jueves, 11 de junio de 2009

BORDADOS

Entre hilos blancos y el ritmo relajante de la maquina de coser, el tiempo se ralentiza y los olres se hacen más intensos; la luz, que nunca brillará tanto de nuevo, provoca un destello multicolor al entrar por la ventana a media tarde y atravesar el cristal de las gafas de la mujer. El aire es el más dulce que habré conocido nunca, el más fino y lleno de momentos por conocer.

Sólo tengo que cerrar los ojos para que ese momento cobre vida durante un instante ínfimo en que todo mi ser sienta que se encuentra allí. Por fugaz, la sensación se desvanece pero vuelve a dejar el recuerdo vivo, restaurado y ardiente, esperando que llegue la próxima vez. El tiempo pasa y al final todo desaparece; al menos, en apariencia.

Pase lo que pase, siempre nos quedará la suerte de tener tus recuerdos bordados.

martes, 2 de junio de 2009

FOTOS SUCIAS

Esto, pasando de pedir que me digáis qué es, es una foto de las aguas (sucias, pero sucias, sucias) que corrían o se estancaban bajo una trapa en el local donde ensayo:

CURVAS

"""Siempre, cuando cae la noche, me encuentro totalmente solo. En un rincón de cualquier calle, me acurruco entre algunos cartones y empieza mi momento. La oscuridad es total y únicamente la desafían algunas farolas de la calle más cercana; es cuando puedo darme cuenta de quién soy en realidad. La oscuridad me abriga y me acompaña siempre y, en esos momentos únicos que ocurren todos los días, soy yo quien existe y nadie más.

La rectitud me ha acompañado siempre. Pensaba que el sentido de la vida era comportarse de forma que nunca pudiera arrepentirme de nada en absoluto. Quizá eso aún sea cierto, pero la verdad es que ya no me siento así. Las líneas rectas me han llevado al rincón donde me acurruco hoy bajo la lluvia, en un callejón olvidado y oscuro en el que puedo disfrutar únicamente de la compañía de la lluvia de algunas noches y de las pocas palabras de alguien que pase frente a mí en cualquier momento. Esas palabras, en todo caso, son de lástima y poco más.

Pero nadie tiene por qué tenerme lástima porque, en realidad, solamente yo sé cómo me siento. En la plena quietud de la noche de cualquier calle, soy yo y eso es algo que me toca decidir a mí mismo cuándo perder.

Desde que empecé a pensar en cómo debía ser mi vida, el camino que he seguido siempre es el de la rectitud en todo lo que hago, en todo lo que miro y escucho; ahora duermo sobre unos cartones que encontré en la basura. No tengo nada que agradecerle, entonces, a esa rectitud que me ha traído a la calle, al frío y a la desesperación, que me ha dejado tirado en el suelo sin nada más que mi propia compañía. Me consuela la cerveza que me nubla la vista y ese humo que ralentiza el tiempo. La muerte, aunque llegue a su debido tiempo, habrá tardado más de lo que yo quería.

Si hace mucho, mucho tiempo hubiese tomado otras decisiones, el mundo sería un lugar completamente distinto ahora para mí. Esas líneas rectas que dibujaron mi vida, que extinguieron mi voz, que cerraron mis ojos y me dijeron al oído “sigue así” son las culpables de todo. Si esa voz maldita se hubiese mantenido aparte, en su propio mundo de fantasía, ahora mi vida sería completamente distinta. El precio, quizá, sería el de no saber que la rectitud es el mal camino, pero bien valdría la pena.

Lo recto solamente me ha llevado al destino que vivo. No puedo evitar pensar que un camino curvo hubiese decidido mi porvenir de una forma más coherente, más tranquila y apacible. Ahora ya sólo puedo pensar que esas líneas sin ondulación alguna sólo han hecho que desviarme de mi camino, impedirme decir lo que debían en su momento y, además, organizar mi ficción en un sentido que me ha acabado machacando, alejando de lo que quiero y que, además, nunca he podido mantener.

Dentro de un rato veré amanecer, como todos los días, y me preguntaré por qué a lo más valioso hay que llegar tras dar muchas vueltas alrededor de algo equivocado. Si en la rectitud se encuentran la virtud y la sabiduría, prefiero ser vicioso e ignorante. Espero la demostración de que ser como se debe produce más felicidad.

La conformidad con uno mismo sigue siendo lo mismo que la felicidad, por pasajera que sea. Ya no me hace falta nadie, porque nadie, al fin y al cabo, existe ya para mí. En la calle, en esta esquina oscura y fría en que solamente las sombras se atreven a tocarme, la rectitud ya no existe. Puedo seguir de frente y sin desviarme hasta un futuro cierto que me desuelle, congele o simplemente borre, y la línea recta de mi vida se verá convertida en mi única asesina.

No obstante y quizá por tanta lluvia sobre mis hombros noche tras noche, las líneas rectas han dejado ya de tener sentido. La única manera de llegar al fin del camino que me imagino es destrozando lo habitual y dejando paso al destino. Esperaré aquí sentado, en esta esquina mal calculada, a que una curva inesperada me desentierre de botellas, cartones y desesperación.

Todavía tengo fé, sin embargo, en que llegue el momento que me respalde y me mire fijamente, que me diga que mi vida ha tenido sentido. Cerraré los ojos y olvidaré que nunca existieron líneas rectas o curvas; sólo seré."

jueves, 28 de mayo de 2009

UN COJO EN MADRID

Hace unos días estuve en Madrid. Es la segunda vez que voy, aunque de la primera no me acuerdo ya casi porque tenía unos diez años... La verdad es que la imagen que recordaba no tiene nada que ver con lo que he visto, y es que todo está muy limpio. Ahora, que como para tirar algo al suelo con tres o cuatro policías en cada esquina. Vimos monumentos, calles y algún parque pero, sin duda, de lo que más había era policía.

Dos días en Madrid no dan para mucho y menos aún si vas cojo y con muletas por ahí... Aunque, básicamente, iba porque Marcos me consiguió convencer para ir a un concierto (y no es nada fácil porque soy muy cabezón...), nos dimos una vuelta para ver el centro de la ciudad.

Tengo unas cuantas fotos, pero se vé que la foto turística no es lo mío (y que llevaba la compacta y aún no sé ni dónde tiene las opciones), así que he elegido alguna curiosa en la que sí me entretuve. Y digo "curioso" porque, cuando vas cojeando por una calle del centro de Madrid y, de la nada, te aparece una papelera como la siguiente, eso es lo mínimo que piensas...

Si alguien pasa a menudo frente a este monumento de la decoración urbana madrileña y sabe a qué se debe este adorno "de mierda", que me deje un comentario, por favor. No miré, pero a mi me suena a que sea de una tienda...

Y, claro, si vas a Madrid tienes que ir al Retiro a dar un paseo. Y, nada más cruzar la entrada que da la Puerta de Alcalá (creo, no querría decir una burrada), ya te encuentras con una serie de esculturas un tanto extrañas. En cuanto vi la primera, no pude resistirme a casi gritar que aquello era un ser rechoncho con cabella de paella. Sin ofender al artista y a quienes hayan confiado en él o ella, en serio, ¿es una paella?

Y aquí abajo, un conguito que se acaba de arrancar el corazón (lo que le hace muy feliz, claro) mientras aprende a desfilar como modelo haciendo equilibrio con unos libros en la cabeza:
Y un (o una, pero le veo cara masculina aunque lleve falda) familiar del conguito fusionado con la paella en plan Power Rangers (¿¿se acuerda alguien de la serie??):

No leí de qué iban las esculturas, pero me imagino que tendrá algo que ver con los Juegos Olímpicos o algo por el estilo. Estoy convencido que eso era una paella, así que debe de ser para representar España, porque esculturas había un rato...

En otra entrada comentaré el concierto un poco y a ver si puedo subir un vídeo que grabé de la primera canción que tocaron.

Sólo me queda una cosa que decir: ¡Madrid, qué grande eres, joé!

martes, 19 de mayo de 2009

LA NOCHE DEL ALMA

""" Es de noche. La muerte lo inunda todo y el alma cobarde se vuelve loca. El miedo lo llena todo en la oscuridad del vacío en que todo surge y se desintegra. Aterrada, el alma se retuerce y revienta sus pulmones en gritos apagados, nadie escucha los sonidos. La cabeza le gira en todas direcciones y se orienta hacia el rostro inexpresivo que la espera a lo lejos.

Al acercarse a ese ventanal, el exterior se vuelve un reflejo animado de ese interior insensible y desesperado por matar: nada dentro, nada fuera. Tan sólo el caos se entrelaza con el silencio en una maraña salvaje que se escapa en busca del centro pulsante del ser que los alberga.

Desquiciada, el alma cobarde se vuelve a retorcer y a correr desordenada con los ojos bien abiertos, pero sin ver nada. Otra vez se detiene tras el rostro y lo contempla, impávido y serio, fija en ningún punto su mirada. Incapaz, vehemente o ciego, ningún cambio tiene lugar; ni un músculo, un solo guiño o un parpadeo. El rostro mantiene insensible la mirada.

En el ambiente no hay nada más que muerte, un gel estático y vibrante que lo paraliza todo y degrada lo que encuentra. El alma cobarde e infeliz explota en llamas que a la vez apaga en lágrimas de rabia que la recorren lentamente, humeando y dejando al alma confundida en ese ambiente vacío. El fulgor, que apenas dura unos segundos, arde durante siglos en la piel del alma cautivada.

Pocos segundos después, el alma se había unido al caos que la rodeaba y estaba oscura, despedazada y esparcida por todas partes, inerte, inexistente. El vacío lo devoraba ya todo y en ese lugar oscuro, por fin, no quedó nada.

sábado, 16 de mayo de 2009

FOTOS DE OFICINA Y...

Donde menos te lo esperes, te puedes encontrar una foto interesante; por eso intento llevar la cámara siempre encima. Está bien eso de ir a hacer cualquier cosa y hacer alguna foto por el camino o mientras esperas o porque sí.

Las dos primeras del edificio y la oficina donde trabaja Toni. La escalera y una bañera, que el blanco y negro les da un toque entre tétrico y antiguo que...


Y esta que la hice en el Pixies, mientras tomábamos una cerceva. A ver si alguien adivina a qué le hice la foto:

jueves, 14 de mayo de 2009

PELÍCULAS POR CASUALIDAD

Las casualidades me parecen un fenómeno muy curioso. Cada uno que lo llame como quiera: casualidad, destino, coincidencia, azar... pero sigue siendo algo intrigante.

Ayer, por ejemplo, me encontré por casualidad con una chica que hacía dos años que no veía, justo un par de semanas después de que volviésemos a tener contacto. Me parece curioso.

Pero, además, la semana pasada me quedé viendo una película que hacían de madrugada en la tele porque leí el argumente y me pareció lo bastante extraño como apra quedarme: un hombre se enamora de una muñeca tamaño real, se divorcia de su mujer y, en fin, pasan cosas "poco usuales". Así que me quedé en el sofá todo lo que duró. Aluciné bastante, pero como me gustan las películas cuanto más extrañas, mejor, me lo pasé bastante bien.

No recuerdo el título, pero me quedé con la impresión de que el actor principal era bastante bueno y en las cosas que le tendrían que pasar por la cabeza al hacer películas de ese tipo; tampoco me quedé con su nombre.

Lo curioso es que hace también un par de semanas que se me pasó por la cabeza ver una película que ví de pequeño y de la que guardaba buen recuerdo (supongo que porque tiene que ver con comida y me pilló en una de mis épocas de querer ser cocinero). Así que hoy la he visto: La gran comilona. Vaya sorpresa me he llevado al ver que el primer actor que aparece, prácticamente, es el mismo que el de la película extraña del otro día: Michel Piccoli. Hoy me enterado, así, de que la película de la muñeca se llama Tamaño natural.

Me gusta se den estas coincidencias, es algo que despierta mucho mi interés. Algunos dicen que nosotros mismos somos quienes atraemos las cosas o lo que nos sucede (como la autora del libro El Secreto, aunque me parece una explicación demasiado simplista para lo que trata). Cada uno, como siempre, que piense lo que quiera.

viernes, 8 de mayo de 2009

LOS OJOS

A pesar de lo que dije, estar en casa encerrado con el pie en alto no ha sido lo mejor para la creatividad y he descudiado el blog (y a mí mismo, en cierto modo) un poquito bastante. Pero ayer leí una cosa que me hizo acordarme de algo que escribí hace un par de veranos. Aquí lo dejo a ver qué os parece.

Como siempre, un poquillo mío, jeje.


"
Durante toda la noche he tenido una sensación extraña, como si alguien, desde algún lugar escondido y secreto, me siguiese con la mirada. La sensación de sentirme observado, de temer que cada uno de mis movimientos sea controlado por alguien totalmente desconocido y ajeno, con mil ojos que me atraviesan de parte a parte y ven todo mi mundo interior expuesto, tendido a la luz del sol; luna, en este caso.

Poco a poco, ha ido tomando forma en mí un sentimiento distinto, forjado a base de inseguridad, de temor, pero también de una curiosidad inmensa. Esa sensación me ha perseguido inexorablemente el resto de noche que nos quedaba por delante. Esos ojos han pasado, sin querer, a un segundo plano eclipsados por el creciente fervor inquisitorio. De eso, en cierta forma, me alegro.

Lo que me hace preocupa mucho más es que, a partir de ese momento, toda mi atención y mis pensamientos se han centrado en averiguar a quién pertenecían esos ojos ocultos. No ha habido forma. La noche ha transcurrido con normalidad, salvo por el sentimiento de nerviosismo que me devoraba por dentro.

Ya en mi habitación, me he parado a pensar un momento más, dispuesto a zanjar el asunto antes de dormirme. Después de darle muchas vueltas, he decidido que no valía la pena el esfuerzo, porque jamás podría averiguar una cosa como la que pretendía. Desde luego, carecía de sentido todo aquello, todas esas sensaciones enervantes sin ninguna base real.

En ese preciso momento, al cerrar los ojos con la luz ya apagada, otro par de ojos inmensos ha aparecido ante mí. Eran de un color marrón profundo, pero con un brillo muy nítido y definido. El fino aro de un tono más oscuro, casi negro, que delimitaba el iris era de una perfección y belleza asombrosas.

Sin siquiera abrir mis propios ojos, he seguido mirando fijamente esos otros que se me presentaban en la oscuridad de mi habitación llenando todo el espacio. ¿Por qué ocurría aquello? ¿Por qué unos ojos preciosos e inmateriales aparecían sólo para mí? La respuesta tardó tanto en aparecer como el sueño.

Cuanto más los miraba, más me adentraba en una serie de razonamientos que, al principio, me parecían totalmente absurdos. Estas ideas comenzaban por la primera y más singular de todas: los ojos estaban ahí, ante mí, para hacerme sufrir. Era algo incoherente que, por otro lado, tenía una fuerza especial que lo hacía irrefutable.

Cuando traté de saber cuál era la razón de ese sufrimiento que pretendían infligirme, sólo encontré como respuesta una visión inquietante. Los dos iris se iluminaron repentinamente con un fulgor extraño y cálido que me envolvió y me dejó anulado por completo, a merced de esas imágenes que ahora se me presentaban. De forma pausada, una realidad diferente a la que yo vivía en ese momento fue sustituyendo elemento tras elemento hasta que consiguió desorientarme y no saber ni dónde estaba ni cuándo.

En esa nueva situación, la silueta de una mujer se empezó a materializar frente a mí. Los ojos fantasma habían desaparecido cuando comenzaron las visiones, así que casi me había olvidado ya de ellos. Poco a poco, la silueta oscura de una chica empezó a tomar forma justo delante de mí. A pesar de que la distancia que nos separaba era muy poca, ni un metro siquiera, parecía que la figura se encontraba a kilómetros. Esa idea de separación gigantesca me atormentaba terriblemente ya que, no sabía bien por qué, tenía que llegar hasta ella costase lo que costase.

A pesar de esa distancia, la imagen femenina se fue aclarando o, más bien, cobrando nitidez. Cuanta más claridad poseía, mayores eran mis ansias por tener cerca a esa aparición. En este punto, sin embargo, los rasgos aún quedaban demasiado difuminados como para distinguir quién era. El pelo, las manos, ya casi todo el proceso estaba completo. Únicamente faltaba el rostro por dibujarse.

La inquietud me comía por dentro y las ganas de terminar de una vez por todas con toda esa historia me hacía latir el corazón aún más deprisa. Tumbado en la cama, mis movimientos, inconscientes, eran cada vez más rápidos y exagerados. Parecía que todo el cuerpo estuviese reaccionando de mala manera ante la contemplación de aquél descabellado espectáculo.

El rostro cobró forma definida. No conocía a esa mujer que, con los ojos cerrados, estaba de pie justo delante de mí, a varios kilómetros de distancia. Las líneas de la cara eran de una delicadeza increíble y el color de la tez, tan pálido como la poca luz de luna que entraba por la ventana abierta. Las manos se me escapaban en dirección al rostro de la chica intentando acariciar lo que jamás podría haber siquiera tocado. La nariz era redondeada y pequeña. Los labios, de un color rosa pálido que me atraía de forma singular, que parecían llamarme sin moverse siquiera. Seguí examinando aquel semblante tan desconocido como hermoso. Las orejas, pequeñas, parecían las de una niña y le daban a la cara un aspecto de inocencia tal que rompí a llorar de alegría porque existiese algo así y, ala vez, de tristeza por saber que estaba tan lejos, que los tendría que perseguir toda mi vida.

De repente, la chica abrió los ojos, cerrados desde el principio, y ante mí se dibujaron esos que, un rato antes, me habían invitado a presenciarlo todo. Esos ojos que, de tan perfectos, me dejaban blanco y sin palabra alguna, que parecían hablar por sí solos. Esta vez, sin embargo, pertenecían a un conjunto, lo que hacía que la cara de la chica resplandeciese en la oscuridad.

Ahí acabó todo y yo caí en un sueño muy profundo del que desperté al mediodía siguiente. Nunca he sabido por qué me sucedió todo aquello a mí precisamente. Sólo sé que, desde aquel momento, hay épocas en que esos ojos vuelven a mí y me muestran otra vez la figura de la chica, ya siempre definida. ¿Lo que me dicen? Que la búsqueda ha terminado, que por fin encuentro lo que me faltaba y lo que tanto había deseado. Pero el final de su discurso sin palabras es siempre el mismo: esos ojos me quedan reservados únicamente en noches de sueños y reflexión. Mi respuesta es siempre la misma: “llegará el día”.

Después de eso, la oscuridad vuelve a abrazarme y me noto ahogado en un tranquilo mar al que ya me he acostumbrado."

miércoles, 22 de abril de 2009

EL ESCARABAJO

"Parado en el banco de la cocina, resaltando sobre el blanco con sus colores vivos, el escarabjo avanzaba lentamente, casi tan lento como diminuto era. El inmenso ojo que, hasta ese momento, ignoraba su presencia y se dedicaba a sus tareas automáticas pensadas y preparadas de antemano, se detuvo al instante y lo contempló con calma.

De repente, el inmenso mundo por el cual se veía cada día más absorbido se redujo al tamaño del caparazón del minúsculo insecto. Toda la complejidad que rodeaba cada una de sus miradas, todo el aire que respiraba, los sonidos que le envolvían y evocaban todos y cada uno de sus pensamientos, todo ese entramado de realidad, se concentró en un bichito que caminaba por el banco de su cocina.

Como si viniera de otro mundo, una idea se instaló en su mente y pareció aclarar por sí sóla toda esa incertidumbre en que se sumía desde hacía mucho tiempo. La vida que le abrumaba existía paralela en ese ser que invadía su cocina y se perdía por el mármol blanquecino. Caminaba despacio explorando, quizá buscando algo, pero inexorable y sin detenerse. El momento que compartía por azar con ese insecto carecía de sentido para él, como persona, pero no para el animal. Pero, si eso era así, si los dos compartían ese instante, cada uno con su vida, no podía ser que esa existencia careciera de significado como hasta entonces pensaba.

Ese pequeño bicho vivía con su único secreto: no dudaba que tenía que vivir. En un instante único e irrepetible, fue consciente de que había encontrado el sentido de su vida en los colores del caparazón del escarabajo."

domingo, 5 de abril de 2009

LA CÁRCEL DE CRISTAL

"Yo no soy capaz de romper los muros de cristal de esta cárcel solo; no me siento con las fuerzas necesarias. Si tuviera mínimamente clara la idea de mi propia identidad, los gritos que salen de mi garganta a todas horas y que nadie más oye reventarían en miríadas de pedacitos relucientes esta prisión inestable y secreta. Pero ese resplandor sigue de una sola pieza y no soy yo quien lo tiene que deshacer.

Ahora, con la ayuda de esa otra carcelera consentida que cada noche me acompaña, me embelesa y me sume en un trance hipnótico que me nubla la visión, que me revuelve el estómago y me induce una inseguridad atroz a levantarme, con su única ayuda la existencia de este tormento ha de cesar.

La visión del futuro se me hace cada vez más lejana y ya no puedo pensar en el día que vendrá, sino solamente en el momento que contemplo y que me atrapa. Todo, tergiversado por alguien —por algo— que no soy yo, me parece más claro, más atractivo y, al mismo tiempo, más irreal. ¿Soy yo el que ignora estos muros y cree en su desaparición? ¿Es ella quien me obliga a ello y me convence de esa posibilidad?

Mientras lo averiguo, me acurrucaré todas las noches en mi rincón preferido de esta celda transparente intentando escuchar el mundo exterior en su inevitable desarrollo, concentándome en la posibilidad de que algo pase, algo que me saque de esta rutina infernal de no saber ni quién, ni cuándo, ni cómo.

Hasta entonces, no existo."

sábado, 28 de marzo de 2009

EL BLOG DEL SUECO

A pesar de mi semi invalidez pasajera, que me hace escuchar muchas horas de radio al día, conocí el programa de radio "Asuntos propios" hará un par de meses y me gustó. No había oído halar de él, pero buscando uno que solía escuchar antes en Radion Nacional, me encontré con Toni Garrido (a quien ví por primera ve en la última edición de Caiga Quien Caiga, programa que no sigo, sinceramente) y un compañero suyo: Tom, el sueco. Y precisamente de Tom es de quien voy a hablar un poco.

Ahora que están de moda los blogs, estos cuadernos de bitácora cuya mayor utilidad parece ser la de combatir esa especie de aislamiento social al que nos lleva muchas veces la sociedad actual, en RNE no han dejado pasar la oportunidad de hacer blogs para muchos de sus programas,;no sé si para todos. Hoy, que me he decidido por fin a echar un vistazo por algunos, casualidades de la vida, me he topado primero con el de este sueco radiofónico.

La participación de Tom en "Asuntos propios" me parecen siempre bastante interesantes, en parte, porque parece alejarse un poco del dentro de lo planteado y da una visión distinta de algunos temas; una visión, por otra parte, que me parece muy acertada.

En el blog "Escuchar entre líneas", me ha alegrado encontrar artículos muy interesantes sobre temas tan dispares como el día del padre y su eminente relación con la carpintería, el suicidio de Marvin "Popcorn" Sutton, a quien no conocía o un artículo que me ha hecho reflexionar (y volver a los ánimos que me hicieron arrancar este blog) sobre cuál es mi "momento Blake".

No voy a decir mucho más, porque para eso es mejor que visitéis el blog en cuestión. Lo único que sí que voy a decir, Tom, es que hoy dormiremos una hora menos o unas cuantas más, da igual, sólo depende de si trabajamos mañana o no; por algo se tiene que regir el mundo, pero que sea por trabajo...

Por cierto, un par más de programas que me gustan bastante (todos de RNE, que me gusta que me interrumpan cada hora con noticias). La televisión, cada vez más lejos...:

NIÑOS Y RISAS

Es gracioso ver al niño así, vale, porque al fin y al cabo no le pasa nada, pero veremos si al padre le hace tanta gracia cuando el crío ya no sea tan crío y no esté así por efectos de haber ido al dentista, precisamente...:




Y otro vídeo más, para ver si puedo hacer sonreír a alguien, aunque sea:


¡Y lo hace cuando se lo piden: "Do the evil look"!

jueves, 26 de marzo de 2009

FUERA DE CONTROL

Llevaba mucho tiempo sin escribir ya...

" Después de la última calada, dejé que el cigarrillo que había liado minutos antes se apagara lentamente en el alféizar de la ventana mientras miraba cómo el resplandor incandescente de la colilla se desvanecía silencioso en el aire frío de la noche. Viendo temblar el mundo entero, me levanté despacio y me eché en la cama dispuesto a relajarme del todo, cerré los ojos al tumbarme y esperé que el sueño se apoderase de todos mis pensamientos. Así iba sucediendo, emborrachándome de ideas borrosas y de colores vivos, de olores lejanos, dulces y secos que me evocaban los paisajes más desconocidos e increíbles. Todo, como de costumbre, me conducía a la espera inconsciente de un nuevo día.

De repente, entre ensoñaciones fantasmales de sentimientos pasados y pasajeros, algo extraño irrumpió en mi intimidad más privada y me sacó del estado de tranquilidad en el que me sumía poco a poco. Como si me hubiesen arrojado violentamente contra una pared, abrí los ojos y noté que toda la realidad que me rodeaba desaparecía de golpe y se diluía en algo que no era capaz de reconocer. En la negrura de la habitación, cerrada y silenciosa, todo se transformaba, perdía su identidad y me resultaba extraño.

Al erguirme en la cama, unas manos invisibles me agarraron la cabeza y sus dedos se hundieron atravesando cuero, carne y hueso hasta el punto inexistente de mi consciencia. Cuando consiguieron llegar al centro de mis pensamientos, las manos empezaron a estirar en direcciones opuestas intentando rasgarme en dos, deshacerme en dos personas completamente distintas, irreales y complementarias, a las que siempre había visto, pero nunca escuchado.

Cuando el rasguido se convirtió en rotura de mi propio pensamiento, aparecimos tres personas encerradas en el mismo cuerpo. Una de esas entidades me gritaba iracunda y nerviosa por la traición que estaba llevando a cabo contra mi propio destino de forma consciente; aquél otro yo al que atacaba, sorprendido en la oscuridad de sus dominios, se asustó y quedó paralizado, congelado por un miedo atroz y vehemente que pretendía acabar con él de cualquier forma. Y esta estampa incompresible de una crudeza brutal y salvaje, era el espectáculo dantesco que contemplaba impotente y boquiabierta aquella tercera persona, ese observador de mis acciones que siempre me acompaña allá adónde vaya. El terror se apoderó de mi y salté de la cama en busca de algo que me conectase al mundo exterior, a la realidad.

Al no encontrar nada, al no saber qué buscaba exactamente en aquella discusión imposible, las lágrimas reventaron todos los impedimentos y brotaron descontroladas de mis ojos que, ansiosos, apenas acertaban a distinguir nada de lo que tenía delante. Torpe, conseguí encender el ordenador y buscar con pulso destrozado cualquier vídeo, cualquier voz que pudiese demostrar que la locura no se había apoderado de mí, que seguía siendo yo y nadie me había invadido e incapacitado. Estuve convencido, por un instante, de que la vida cambiaba y acababa en ese mismo momento, que pasaría a ser carne de laboratorio y me vería condenado a vivir en un mundo blanco, aséptico y vigilado en el que ya no podría ser nunca más yo.

Sin embargo, en unos minutos que parecieron encadenar varias eternidades, todo desapareció. Los seres que gritaban, se retorcían y peleaban dentro de mí, la traición que uno de ellos proclamaba y por la cual me castigaba sin piedad… Todo desapareció. Solamente podía entonces ya dejar que el pánico fluyese junto con las lágrimas, imposibles de frenar o calmar. La locura se había desvanecido, pero las secuelas sangrantes e invisibles de aquella revelación durarían todo el día siguiente, buscando alivio entre voces conocidas que pudiesen comprender lo sucedido. Algunos entendieron lo que había sucedido, pero nadie ha sabido nunca reconocer la verdadera naturaleza de mi intento inconsciente de autodestrucción.

Mi mundo se rebeló contra mí y me avisó decidido y con fuerza indomable de que no hay sino un solo controlador de mi vida; debía aceptar entonces,—por mucho que me esfuerce en complacer y en complacerme, en intentar hacer lo que yo creo que debo, en dirigir mis acciones de forma consciente— que ese privilegio no me corresponde a mí. "