lunes, 1 de septiembre de 2008

SENSACIÓN DE RECUERDO

Cada vez que lo pienso, me gusta más cómo funcionamos. Me refiero con esto a la capacidad de reconocer un olor y asociarlo de forma automática a un suceso, un objeto, una persona o una simple sensación. Bueno, lo de "simple" creo que sobraría.

Me parece muy curioso que muchas veces nos empeñemos en recordar algo exactamente haciendo uso de nuestra memoria y, después de dar vueltas un buen rato, no conseguimos sino tener una idea aproximada de lo que queríamos evocar. Incluso cuando conseguimos recordar eso que pretendíamos (supongamos que una sensación, no una imagen ni un objeto), el detalle de la sensación que nos devuelve el cuerpo en ese momento tiene cierto límite o intensidad.

Ahora bien, pongamos que captamos un olor que nos recuerda a esa sensación o momento. De forma instantánea, tendremos la misma sensación viva y casi como si acabase de ocurrir. Es un in stante en que la memoria corre a toda prisa y no duda a la hora de buscar.

Me parece muy interesante que nos ocurra esto con olores, colores, sabores, sonidos o sensaciones en la piel. Los cinco sentidos nos sirven para vivir día a día y actuar de una forma ordenada, pero casi me parece más valiosa esta faceta de "memoria sensorial" (porque lo he querido llamar así).

Bueno, voy a ver si huelo algo por ahí...
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