viernes, 12 de septiembre de 2008

DÓNDE NACER

Justo cuando iba a nacer me preguntaron de qué nacionalidad quería ser y en qué país nacer. Lo contemplé desde todos los puntos de vista posibles y lo que más me apetecía era nacer nórdico en España. Elegí el país porque mis padres vivían ahí y les resultaría infinitamente más cómodo. Pero, hubiese quedado raro que mi madre diese a luz a un nene ultra rubio con unos ojazos azules que tiran de espaldas y blanquito como la leche. Aunque nací así de blanco, eso sí, preferí nacer español y no darle disgustos a mi padre nada más aparecer. Y así fue.

Mi elección, al final, no estuvo nada mal porque me ha ido medianamente bien hasta ahora: una buena vida, amigos, me realizo en mis intereses... Estaba bien. Digo "estaba" porque la novia de mi tío (Yuli, que es peruana) me ha dicho que me tengo que ir a Perú porque allí todas estarán locas por mí. Casi he parado de comer, y es que eso no lo pensé a la hora de nacer.

No había pensado en que, llegado a una edad, tendría que relacionarme SATISFACTORIAMENTE con personas del sexo opuesto. Supongo que se entiende por qué he puesto esa palabra en mayúsculas....

Al oir esas palabras, mi corazón se ha hinchado cual pelota de playa roja y grande. A los dos minutos me he acordado de que estoy en España y la pelota me ha pegado un reventón. Ahora que podría estar dedicándome a la vida de juerga, placer y sexo descontrolados, cuando podría tener que quitarme a las tías de encima con palanca, yo sigo en este país en el que no me como un torrao.

Bueno, de momento planean llevarme a Cuzco y dejarme sentado en una plaza donde me ha dicho Yuli que pasan coca, marihuana y cosas así. O me ven pinta de junky (yonki, pa' los de aquí) o es que allí se preparan antes de la hora del flirteo.

Qué pena que a mi me guste el jamón, el aceite, la paella... En fin, ¡que lástima que lo de aquí me parezca tan bueno!
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