jueves, 4 de septiembre de 2008

SOY, OSEA, REBELDE

Estaba yo deambulando por mi casa como buen recién levantado cuando, de repente y sin esperarlo, enciendo la tele y me encuentro una serie juvenil: Rebelde (o Rebelde Way, no sé ni si es la misma o no, pero creo que no).

Me he despertado al instante, claro. Mientras mi mente chillaba ante semejante castigo matutino y me decía que si la vuelvo a despertar así, se pone en huelga, mis ojos han sido más avispados y, ya que los tienen para algo, han cerrado los párpados y como si no estuviesen.

El caso es que en los segundos en que la empanada que llevaba no me ha permitido reaccionar, he podido ver el plantel de actores y actrices de la serie en cuestión. Yo recuerdo que cuando empezaron a emitir Al salir de clase, hace ya muchos años, me parecía que los actores eran... ¿cómo decirlo? Un "pelín" mayores. Y en Compañeros pasaba exactamente los mismo. Sí, es que he visto mucha tele en mi vida, incluyendo esos programas, qué le voy a hacer...

Esto pasa ya desde hace mucho tiempo, pero ahora ya no sólo es que los actores y actrices sean mayores, simplemente, es que parecen modelos muchos de ellos. En la Rebelde esta se ve que también iban escasos de presupuesto para vestuario (no sólo el reparto es malo) y decidieron que, de donde sacaban una falda de colegiala, ellos tenían que hacer un uniforme entero, corbatita moderna incluída. Y eso pasó.

Luego dicen que los hombres sólopensamos en sexo y cosas por elestilo; francamente, con programas así, me parece la consecuencia más lógica. Un chaval que en verano no tenga nada que hacer y se enganche a ver Rebelde, por ejemplo, va a crecer esperando con una ilusión tremenda la hora de llegar al instituto y encontrar a chicas monumentales que sólo piensen en divertirse y hacer cosas que no tienen nada que ver con ir a clase. Desde luego, ese chaval ya tiene entretenimiento para todo el verano.

Sólo como muestra, mirad el cartel ese de más arriba de la serie. Para los menos avispados os diré que esas mujeres (me da vergüenza llamarlas chicas) no están en los institutos, que yo nunca me he encontrado a ninguna y mira que estuve buscando. Claro que, en mi instituto, tampoco llevábamos uniforme ni nos dejaban una motaca de esas para hacernos fotos.

Por cierto, en ese cartel hay un par de cosas interesantes. Lo primero es que, por las caras de las niñas estas, no se han comido un rosco en años y, al primero que pillen, le van a sacar... los colores. Lo segundo, siguiendo con el tema, es dónde acaba el rótulo, el lugar justo de la tercera "e"; si es que quieren atraer la atención como sea... Y lo tercero y menos importante, pero igual a la serie le viene bien, es enseñar a la segunda chica con chaqueta por la derecha a poner cara lasciva y no de "si te pillo voy a hacer un ritual satánico contigo y derramaré tu sangre sobre mi amo, Satán". Es que da un poco de mal rollo.

En fin, creo que estos comentarios tan estúpidos que he hecho son lo mejor que podía decir de la serie, que no la trago ni aunque sea lo único que ponen en ese momento (suerte que hace tiempo que, que sea lo único que ponen, no es suficiente...).

Eso sí, si no la habéis visto aún, os la recomiendo encarecidamente. Para poder apreciar las cosas buenas de este mundo hay que bajar a algún infierno de vez en cuando.
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