domingo, 20 de julio de 2008

¡QUÉ GANAS...!

A mí no me gusta la música techno, así que no voy a discotecas de ese estilo porque me daría algo. Ya sé de entrada lo que me podría encontrar, así que no me meto ahí.

Eso que parece una tontería de tan evidente, es algo que muchas personas no acaban de comprender. Digo esto porque esta mañana ha entrado en la tienda en que trabajo (recuerdo que era de Lacoste) un guiri que no ha hecho otra cosa aparte de quejarse porque los precios eran muy altos. Venía este hombre de otra tienda de la misma marca, incluso, y decía que en aquella tenían más descuentos y que cuál era la razón para no tenerlos en la mía. La razón, claro está, es que mi tienda está dentro del aeropuerto de Alicante y pertenece a una empresa privada, como si fuese una franquicia, que no sé si lo será realmente.

Pero el hombrecillo este no parecía achantarse, así que le he dicho que si en aquélla otra tienda tenían descuentos del 40%, nosotros teníamos incluso del 50%; se ha puesto a buscar y me ha preguntado de cualquier forma que dónde estaban esos descuentos. Tras afirmarle de mala gana ya que los teníamos, se los he señalado. Pero, ¡oh, sorpresa!, no eran las mismas prendas que él decía haber visto en la otra tienda a un precio más bajo.

Y, en resumen, este personaje no quería comprar ni lo ha hecho, sólo venía para discutir un poco. Cuando uno entra en una tienda de Lacoste, ya sabe qué se va a encontrar dentro; si las cosas no son como crees que deberían (según tu intelecto y tu propia estrategia de negocios, digo yo...), pues te das media vuelta y te vas por donde has venido, pero no haces perder el tiempo de los demás que, aunque no tengan nada que hacer, seguro que hay miles de cosas en las que pensar, simplemente, sin que te toquen lo que no suena.

Señor guiri, váyase a comprar un Aston Martin y le dice al vendedor lo mismo que a mí.
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