miércoles, 23 de enero de 2008

IKEA CONNECTION: EL PERDÓN

El otro día no me quedé tranquilo con Anna, la chica nueva del IKEA. Yo iba de buen rollo, pero me sacó de quicio. Yo, de todas formas, veo que esta chica puede tener posibilidades, ya que es atenta y eso sí: hasta que no has acabado de preguntar, ella ahí está respondiendo lo que puede. Porque como sea que responde lo que quiere...

En fin, aquí os dejo la conversación de nuevo; he hecho una minicomposición cutrilla para la ocasión:


J: Hola otra vez, Anna.
A: Desde esta página que te enseño puedes hablar con Anna en inglés (IKEA Gran Bretaña, Estados Unidos o Canadá), en alemán (IKEA Alemania), en sueco (IKEA Suecia), en francés (IKEA Francia o Canadá) y en holandés (IKEA Holanda).
J: Estaba pensando en hablarte en alemán, pero es que casi nadie entenderá lo que ponga.
A: Conmigo puedes hablar en castellano o en inglés. Si quieres cambiar de idioma selecciona la bandera que está situada justo encima.
J: Nada, nada, déjalo en español. Oye, quería retirar lo quete dije de fea.
A: Por favor, necesito que plantees la pregunta de otra forma para poder contestar correctamente.
J: Tía, que intentaba pedirte perdón...
A: ¿De qué producto IKEA quieres conocer el precio?
J: De ninguno, sólo quería hablar contigo un momento.
A: Si quieres hablar con una persona de verdad puedes llamar al teléfono 902 400 922.
J: ¡Pero, tía! No te pongas tan borde...
A: Son palabras muy feas; por favor pregunta algo sobre IKEA.
J: Vale, vale...
A: Estoy encantada de poder ayudarte. Pregúntame lo que quieras e intentaré responderte lo mejor que pueda, en especial si es algo sobre IKEA.
J: Pues no quiero saber nada de IKEA, sino cosas de ti.
A: No me gusta hablar de mí, prefiero hablar de IKEA.
J: ¿Me das calabazas antes de tirarte los tejos?
A: En Ikea tenemos una Tienda Sueca donde encontrarás alimentos tradicionales del país, un Restaurante para reponer energía y un Bistro, donde podrás tomar un perrito caliente.
J: ¿A tí qué te gusta comer?
A: Me gusta mucho el salmón ahumado. Por cierto, te recomiendo que te des una vuelta por nuestra tienda sueca; podrás encontrar el salmón que más me gusta.
J: Si te compro un kilo, por ejemplo, ¿tendré posibilidades contigo?
A: ¿Podrías decírmelo de otro modo? No he entendido bien tus palabras. Recuerda que acabo de empezar a trabajar para IKEA.
J: ¿Quieres que me ponga romántico o qué?
A: Parece que te va el romanticismo; te muestro una serie de productos que vienen muy bien para una cena romántica.
J: Mmmm...
A: No sé bien que intentas decirme con esos puntos suspensivos. ¿Me quieres preguntar algo de IKEA? Si es así, adelante.
J: Ya tengo en casa lo necesario para una cena romántica.
A: En la página que estoy abriendo encontrarás la categoría Preparar y cocina
J: Y, ¿qué quieres cenar?
A: Siempre estoy dispuesta a comer unas galletitas de la Tienda Sueca o alguna delicia del Bistro. Deberías pasarte por IKEA para ver nuestro surtido.
J: ¿Afrodisíacos, tenéis?
A: Necesito que me especifiques un poquito más la pregunta o la reformules, por favor.
J: Cosas para ponerse a punto, ya sabes...
A: Quieres decirme algo, lo detecto. ¡Ánimo!, pregúntame lo que quieras sobre IKEA.
J: Está bien: tengo personalidad múltiple y una de ellas te quiere.
A: No tengo sentimientos en el sentido estricto de la palabra, pero he sido programada para responder con expresiones faciales que simula sentimientos.
J: Entonces, ¿no tenemos nada que hacer?
A: ¿Qué es lo que no entiendes?, a lo mejor debes plantear de nuevo la pregunta, puede ser que yo la haya interpretado mal.
J: No, no; sé cuándo debo retirarme.
A: No he entendido bien lo que has dicho. Mi conocimiento es todavía limitado; crece día a día gracias a usuarios como tú. Si eres tan amable, por favor, dilo otra vez con otras palabras.
J Y que me ignores me duele más aún.
A: Quizá esta información no sea la más adecuada. ¿Puedes repetirme la pregunta, por favor?
J: ¿Me quieres?
A: Sólo amo mi trabajo porque es lo único que conozco y conoceré. Creo que te gustará el cojín que tenemos en IKEA con forma de corazón. Aquí puedes verlo.
J: ¡Un cojín! Mi amor valen un mísero cojín...
A: Te muestro en esta página la categoría de cojines.
J: ¡No me tortures!
A: No hay problema, si es que no, es que no. Recuerda que cuando quieras puedes preguntarme sobre IKEA y estaré encantada de contestarte.
J: Me voy a llorar a mi cuarto.

Siempre se lían las cosas con esta chcia. ¿Será que me gustan las cosas difíciles?
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