lunes, 31 de diciembre de 2007

COSTUMBRES QUE NO PASAN DE MODA

Pues esta noche se acaba lo que queaba de 2007. Me alegro, porque este año no parece que haya sido demasiado bueno ni para mí ni par alos que me rodean. Habrá quien le haya sacado provecho, claro. Pero bueno, tanto a unos como a otros, quería desear un buen año a todo el mundo. Me gusta que acabe en ocho. El caso es que para no dejar esa sosería de felicitación, voy a explicar un poquito por encima de dónde se supone que sale eso de los regalos bajo el árbol de Navidad.

En los pueblos pre-cristianos del norte de Europa, la gente realizaba ciertos ritos chamánicos, uno de los cuales incluía como elemento principal amanita muscaria. Este hongo tiene un grado de toxicidad muy considerable y, en grandes dosis, puede resultar mortal. No obstante, también cuenta con propiedades enteógenas, por lo que se ha empleado desde la antigüedad como estimulante.

La amanita crece bajo cierto tipo de árboles -como hayas, robles y pinos negros-, ancladas a las raíces de los mismos. Estos pueblos creían en un "árbol del mundo", que era una especie de eje cósmico, cuyo fruto creían que era el hongo. Al ser así y atribuirle ciertos poderes (puede que adivinación), la amanita era sagrada.

Y,de ahí, la costumbre de dejar regalos bajo el árbol en Navidad. Esto está muy mezclado con la parte que metió Coca-Cola en este Papá Nel rojo y gordo, pero en esencia parece que surgió de esos ritos pre-cristianos.

En este enlace podéis leer con más detalle.

Ahora, como ya no tenemos ni idea de lo que celebramos (en buena parte), nos da igual mezclar churras con merinas.

¡Feliz 2008 y que lo celebréis con muchas uvas, lentejas o melones si queréis!
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