martes, 20 de mayo de 2008

¡A COMER!

A mí me gusta la cocina complicada, por decirlo así; me van esos platos enormes que tienen una ración que se ve pequeñita en su interior. Ojo, digo que se ve pequeñita, no que lo sea. Y es que precisamente ahí es donde está la gran diferencia.

Hay muchos cocineros de vanguardia que te sacan un plato medio vacío con nombres complicados a más no poder que, usualmente, contienen palabras y expresiones como "esferificación", "nitrógeno líquido" o "espuma de agua". Esta última espuma tiene que tener un saborazo...

El caso es que el cocinero Santi Santamaría (cocinero español con más estrellas Michelín: tres) ha escrito un libro en el que, por lo visto, pone a parir a cocineros como "Ferrán Adría y su cohorte". Este chef defiende la cocina más tradicional o, simplemente, menos sintética y con productos que no han pertenecido nunca a la cocina, como son el nitrógeno líquido, polvos de oro o bronce (que también se utilizan) y demás nuevos ingredientes. Si alguien tiene curiosidad, que busque alguna receta de Arzak hecha con tierra.

Es curioso que últimamente hay temas, muchos, que solamente se ponen de moda o se habla más de ellos por hechos así. Esperemos que la "prensa" rosa no infecte más ámbitos y que esto no vaya por ahí.
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