lunes, 18 de agosto de 2008

UNA JAM ES IMPROVISAR

El sábado, por primera vez, pude escuchar cómo suena alguna de mis canciones en directo. El "concierto" fue un poco raro porque ni siquiera fuimos todo el grupo, que somos tres. y nos faltó el bajista, que nos vio desde el público Empezamos Marcos (batería) y yo (guitarra rítmica y solista) con "Las montañas de la locura" tocando los dos solos. En contra de lo que pensaba, a la gente que había allí mirando parecía gustarle bastante.

Luego seguimos con una versión extraña de la sintonía de "El coche fantástico" hecha oscura y mucho más heavy, pero siempre peculiar, eso por supuesto. Para esta ya contamos con Pablo (guitarra rítmica), que se lo curró sacándose esa canción y aprendiéndose la siguiente a marchas forzadas. A continuación tocamos "Vida", improvisando la mitad porque ni a Marcos ni a Pablo les quedaron claros algunos puntos, pero casi mejor.

Y con eso acabamos. Igual el público se quedó un poco extrañado por eso de que salgan tres tíos al escenario, se vaya uno y vuelva luego y que toquen canciones sin decir el nombre de ninguna ni presentarse siquiera. Lo que le dije al técnico de la mesa de mezclas: "no tenemos cantante, no tenemos voz; sólo música". Y eso hicimos: música.

Lo que más me sorprendió es que la gente luego aplaudía bastante y nos felicitaron porque les gustó. Yo, sinceramente, me esperaba que la cosa fuese más flojita y que nuestra música quedase como algo más extraño, porque es bastante experimental. Pero estuvo muy bien, aunque no fuese un concierto, sino tres canciones.

Tras nosotros como teloneros, tocó el otro grupo: Guinea Pigs. Hicieron versiones de grupos alternativos, de grunge y cosas así. En esos instantes nos paramos Marcos y yo a reflexionar sobre tocar versiones, pero nos va más hacer cosas propias y distintas, así que ya veremos. Pero bueno, que estuvo bien, de no ser porque el sonido era muy malo.

Si luego, en la jam, no se hubiesen apoderado de los instrumentos y el micro cuatro que subieron a tocar, hubiésemos acabado mezclándonos los del otro grupo y nosotros. Es una pena, porque podríamos haber tocado cosas muy interesantes, pero en fin...

Por cierto: una jam session (mezclote de músicos que, igual, ni se conocen) tendría que tratar más de tocar improvisaciones que canciones ya hechas. Para tocar algo que ya está más que compuesto y tocado miles de veces (Sweet child of mine, de Guns'n'Roses, por ejemplo) y, encima, desgraciar la canción, más vale improvisar y ver de qué es capaz cada uno con su instrumento. Instrumento musical, no me penséis cosas malas...

En fin, que un buen rato sí que fue y hacía ya muhcísimo que no tocaba en directo, así que a ver para cuándo el próximo.
Publicar un comentario