viernes, 27 de junio de 2008

COSAS QUE ME GUSTARÍAN: DE TAPAS

Hoy se me ha ocurrido una cosa relacionada con los bares. Estaba en el trabajo hablando con mi compañero sobre la gran y saludable costumbre de los bares andaluces (sobre todo) de ponerte una tapa cuando pides una caña o un vino. No tengo ni que decir que me parece perfecto y que un servidor podría vivir así para siempre.

Los dos hemos pensado en cómo se las arreglarán los propietarios de estos establecimientos para sobrevivir, ya que hay veces que parece que la tapa es toda una comida. Alguna vez a mí me han sacado un pincho moruno de buen tamaño, montaditos, etc. Eso vale dinero y, con toda probabilidad, más del que vale la cerveza que se pide, porque la tapa viene "de regalo".

Ya me pregunté esta cuestión en su momento: ¿cómo se lleva un bar así? Sigo con el interrogante en la cabeza, pero por eso mismo he seguido pensando y desvariando con el tema. Hoy nos preguntábamos si los bares andaluces reciben algún tipo de subvención para sobrellevar el gasto. Además, y como me ha dicho mi compañero Jorge, "parece que en Andalucía no trabaje nadie, que los bares siempre están llenos". Que no se mosqueen los andaluces, que ya quisiera yo... Pero es verdad: no sólo los bares no van mal, sino que se llenan; normal, si te ponen la tapa con la caña... Así que por ahí planea la sombra de la duda.

Volviendo a lo de las subvenciones, esto me parece una gran idea. Hay que otorgar (si no existen, que no creo) algún tipo de ayudas a los bares para que éstos se puedan permitir invitarte a una tapa con tu cervecita. A un bar en el que ponen tapas va más gente (y más en lugares donde no es costumbre) y no sólo por la invitación, sino que además gastarían dinero allí y puede que se hicieran hasta clientes habituales.

¿Y el porqué de la subvención? Pues, siguiendo la línea de pensamientos de este blog (la mía), os digo un par de razones que me pasan por la cabeza: Un bar que, de repente, reciba una subvención y la utilice en poner tapas gratis verá coómo su clientela aumenta (dependerá luego del "nivel" del sitio) y gasta allí más dinero. Al tener que satisfacer a más gente, el dueño tendrá que comprar más productos para preparar todas las tapas y comidas, más barriles de cerveza, más vino, etc. Esto repercutirá directamente en los productores de estas materias primas: agricultores, ganaderos, pescadores y otros sectores que suelen estar "algo perjudicados". Crece la demanda y hay que proveer con ofertas. Así s epotenciarían algunos sectores de la sociedad. Por otra parte la gente disfrutaría de más ocio, cosa que no está nada mal, y gastaría más dinero (porque de tapas solamente no se vive un día o una noche), así que se generaría más empleo y más riqueza.

En resumidas cuentas, mi plan genial de potenciación de la economía generaría riqueza, empleo y crecimiento económico. No será muy elegante que esto empiece en los bares, pero a mí me parece la mejor idea del mundo.

A que mola, ¿eh?
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