miércoles, 25 de junio de 2008

COINCIDENCIAS

Ayer pasó una cosa curiosa. A lo largo de todo el día pensé varias veces en cortarme el pelo o incluso en cómo quedaría rapado al uno o al dos. Son cosas que piensa uno sin querer, supongo, y que están por ahí dando vueltas.

Lo curioso vino por la noche cuando estaba preparando la cena y llegó mi hermano. Al verlo, casi no me sale nada de la boca: se había rapado (a lo "punki", eso sí, con una crestita y largo por detrás). Y, claro, esto me chocó bastante.

¿Casualidades de la vida?
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