domingo, 22 de mayo de 2016

SALIR

"La salida está cerca. Eso parece, quizá, después de tantas vueltas que da la noche en un segundo. Parece que esté aquí al lado, tan cerca como estirar el brazo en intentar rozarla con la punta de los dedos. Tan cerca tiene que estar que lo siento muy adentro, como naciendo de otro mundo y otro tiempo.

La salida está cerca, y tan cerca... Tan cerca que da miedo que, en un arrebato, alargue la mano y la alcance y todo acabe y se vaya a un rincón perdido de una memoria que ya ni tan siquiera quiere recordar. Está ahí, lo noto en el vello erizado de mis brazos, en el pulso acelerado, en la respiración entrecortada que no me deja en paz.

La salida está cerca, y tanto que ni quiero pensarlo porque si me decido algo me dice que no habrá vuelta atrás. Pero brilla tanto... No, de momento tengo que quedarme en esta oscuridad. Pero está tan cerca que tienta a más no poder y el impulso no resiste de manera alguna.

La salida está cerca. Y tan cerca que ya no quiero ni mirar por miedo a que haga efecto, a que de repente me encuentre tan fuera de todo que no me sea posible volver. tan cerca que ese viaje astral perdería la conexión con un mundo real que de real tiene poco. Tan cerca que da miedo, aunque me repita.

La salida está cerca y no creo poder volver atrás.  Miro el camino recorrido, y así lo que queda por caminar, todo el cuerpo se me rebela y no atiende a razones. Tan cerca, tan cerca, tan cerca, tan cerca...

Está tan cerca que no se distingue ya con la fina línea que separa la piel de esos dos mundos tan distintos. Está tan cerca que no voy a ser capaz de remediarlo y, de alguna forma, saldré de todo sin haberlo querido, abandonando de una vez todo lo que no quiero dar por perdido. Pero lo dejaré, olvidado en un rincón, acaso bordado bajo la apariencia de alguien más. Tan cerca... 

La salida está tan cerca que quiero girarme, guardar el recuerdo y mirar atrás. Pero está tan cerca que salir, en un momento u otro, será algo que no podré evitar."
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