lunes, 9 de marzo de 2009

TONTERÍAS, OTRA VEZ...

Hoy me han llamado del trabajo para decirme que tengo veinticuatro horas para entregar los papeles de la baja. Vaya, es un plazo increíble para alguien que ha tenido un accidente o, simplemente, está indispuesto.

Yo, por ejemplo, me rompí el pie en fin de semana, por lo que el tiempo, en realidad, ha empezado a contar hoy. Como también estoy bastante pez en esto de los trámites, creía que los días libres (ayer y hoy) no contarían, aunque el sábado sí. El caso es que el fin de semana no se cuenta, así que mañana tengo que entregar los papeles de la baja sí o sí para que no crean que paso de ir a trabajar porque no me apetece. Aunque eso es verdad: no me apetece.

He intentado sacar cita con el médico mañana por la mañana, pero lo antes posible es el día 12, así que no me vale. Y, claro, el único médico que me peude firmar el parte de baja es el de cabecera. Lo entiendo, porque los que me vieron el pie roto, cualquiera de los dos médicos (más unas cuantas enfermeras) no saben de medicina y, aunque veían unas radiografías con unos huesos partidos, pues no debían de estar seguros de que tenía una fractura. igual me mandaron escayolar por si acaso, vete a saber., pero no me podían dar la baja. Esto ya lo comenté en otra entrada de hace unas semanas cuando estuve enfermo y me hicieron estar dando paseítos al hospital por la misma razón; sigo igual de asombrado.

Mañana me tocará ir al centro de salud, sin cita previa, y esperar hasta que mi médico de cabecera acabe con todo el mundo para que me vea, me pregunte cómo ha sido y me dé la baja con días de antelación.

Vamos, que no entiendo que él sea el único con la potestad de darme de baja o de alta cuando cualquier médico me puede atender y llegar a las mismas conclusiones (a la vista de resultados de pruebas y reconocimientos, por no decir de la escayola); pero aún veo más ilógico que el plazo para presentar la baja sea de tan sólo veinticuatro horas. Me hacen, literalmente, tener que interrumpir mi reposo de mala manera para ir a esperar a que el médico acabe. Eso, cuando en las indicaciones que me han dado figura claramente "reposo" y me dicen que mueva el pie lo menos posible. Me toca aguantarme por no haber podido sacar cita.

Me debo de estar haciendo más tonto con el tiempo, porque cada vez entiendo menos cómo funciona todo...
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