martes, 15 de abril de 2008

VIDA VAMPÍRICA

Desde hace tiempo he venido notando cómo esa sensación, esa ansia, crece lentamente dentro de mí. Observo que cada día es mayor la necesidad, que crece imparable el deseo. Es algo que no puedo controlar; no obstante, incluso conociendo el modo, creo que cada átomo de mi ser se resistiría al impulso de control.

Ahora, ese sentimiento vampírico me ha convertido en un ser nocturno y solitario que solamente busca la esencia la satisfacción de la forma más primitiva. Esta sed de esa sangre tan especial me vuelve loco al punto de no reconocerme; todo lo que he pasado, me acompaña y nunca me deja soledad completa.

Ha empezado el cambio y sé que, de alguna forma, nunca me dentendré. Conquistaré todo lo que se me presente y explotaré mi condición hasta la última gota. Desafiaré los límites de este nuevo ser y me enfrentaré al Sol, porque en eso reside la esencia de la vida.

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