miércoles, 16 de abril de 2008

MARIPOSEANDO

He vuelto a comprobar lo malo que es no tener estabilizador de imagen o un trípode, en su defecto. Tengo el trípode, eso sí, pero está un poco escoñado y me da una pereza tremenda montarlo cada vez. Y más cuando lo que quiero es hacerle unas fotos a una mariposa que se irá a la primera de cambio, así que no hay mucho tiempo.

Eso mismo me ha pasado esta mañana. Al ver al bichito me he entrado corriendo en casa a por la cámara y el teleobjetivo (50-200), para no tener que acercarme y espantarlo. ¿El problema que decía antes? Pues al no tener la cámara fija (y aún así el viento mueve el objeto) o con estabilizador, pues sale un pequeño desenfoque que, aunque apenas se nota en resoluciones bajas, a la resolución que salen las fotos de la cámara (2560x1900), se nota.

He aplicado un filtro de enfoque y no queda mal, pero claro, se nota mucho más el grano de la "película". En fin, no ha quedado mal del todo así, de forma que aquí tenéis las dos que me he quedado del book que le podía haber hecho, jeje.

¡Ah! Y por cuarta vez he estado a punto de recibir los aguijonazos de un enjambre de abejas, instalado a unos 30 centímetros del lugar donde se había posado este animalito. ¡Qué riesgo de vida...!
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