martes, 15 de abril de 2008

MARES DE PLATA

Me gusta la playa, pero cuando no hay nadie. Y la verdad es que, desde que empecé a hacer fotos (más o menos coincide ese momento con el nacimiento de Mar de Ideas), he estado en muchos sitios que tienen un rasgo en común: son solitarios.

Cuando alguien me comenta algo de mis fotografías, suele aparecer un comentario del estilo de "es que todo lo que sacas es naturaleza". Pues sí. Y resulta que para encontrar esas imágenes que gustan en la naturaleza, me voy a los parajes más solitarios.

Podrá parecer un tanto aburrido o, incluso, deprimente para algunos, pero cuando estoy solo en el campo, la montaña o la playa me concentro mucho más y empiezo a mirar de otra forma, intentando ver el resultado final de una fotografía antes de hacerla. Cuando no voy solo, esto no es lo mismo y, aunque la compañía sea de lo más agradable, hacer fotos pierde una parte importante de lo especial que es para mí.

Hoy, la primera fotografía es de parte de la costa de Alicante, un trocito del Cabo Las Huertas. Aunque las casas y urbanizaciones van comiendo lentamente (y no tan lentamente) el terreno y robando arena y trozo de playa natural, todavía quedan calas y lugares con mucho encanto y, sobre todo, separados del bullicio de la ciudad.

Al mar

En esta otra, tomada desde el mismo sitio unos metros más a la izquierda, lo que aparece al fondo es el centro de la ciudad, del que me separan unos diez o quince minutos de semáforos. No estoy muy convencido, pero esos tres edificios son de los más altos de Alicante, entre ellos el Hotel Tryp.

Mar de plata

Por cierto, esta última está tomada así, tal cual, sólo que le he ajustado los niveles y le he aplicado un filtro cálido.

A ver qué os parece.
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