martes, 22 de abril de 2008

DOSIS DE REALIDAD

Según indicó, resulta "muy difícil" comprender que "pueblos tan grandes" tengan "tanto miedo" a pueblos "pequeñitos, como el del Tíbet o el pueblo vasco". "Es increíble -agregó- ¿por qué pueblos tan grandes tienen tanto miedo a pueblos tan humildes, tan pequeños, esencialmente pacíficos en su forma de reivindicar el camino del futuro?".

Esto es lo que ha dicho Ibarretxe con motivo de la visita del representante de la Casa del Tíbet en Barcelona. Podéis leer la noticia completa en 20minutos.es.

A mí me parece que este hombre se está confundiendo en un par de cosas. La primera, y que me parece más importante, es el hecho del miedo hacia el pueblo vasco. Yo no sé la percepción que tendrá él acerca del "problema vasco", pero yo he conocido a gente vasca y nunca se me ha pasado por la cabeza la idea de tener miedo, así como creo que no se le tiene miedo al pueblo vasco, sino a una parte muy concreta del mismo. Si churras y merinas no son ovejas iguales, tampoco lo son un ciudadano del País Vasco que vive tranquilo sin molestar a nadie y otro que no deja a nadie vivir en paz.

ETA y vascos son cosas distintas.

Por otra parte, no me parece nada correcto comparar Euskadi con el Tíbet. Mientras que el primero viene siendo territorio español desde hace siglos y siglos y sólamente hace unos años (en comparación) del comienzo de su reivindicación como pueblo independiente, el segundo ya era un país libre e independiente, organizado, que se vio invadido por el vecino (en varias ocasiones), masacrado y objeto de múltiples vejaciones: asesinatos indiscriminados, obligar a monjes y monjas a mantener relaciones sexuales en público, torturas a inocentes, etc.

No creo que se pueda comparar la situación del pueblo vasco -al que sí que respetan la mayoría de españoles (ojo: "pueblo", no "asesinos")- con la del Tíbet. Si este país respeta profundamente a China es algo de admirar porque las vejaciones sufridas por sus ciudadanos fueron y son atroces en muchos casos.

Yo no es que sea un experto en política, pero me parece que hay cosas que no se pueden decir a la ligera, porque no son fieles a la realidad o, incluso, porque puedan no ser justas.


Un poco de historia del Tíbet.
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