lunes, 22 de septiembre de 2014

MELODÍA NOCTURNA

(Es interesante leer este texto mientras se escucha Death Rays o Letters to the Metro)

"Sin saber lo que hacía, la sombra solitaria de la barra se convirtió en música. En un suspiro que se alargó vidas enteras, la forma, su silueta se evaporó en un mar de sonidos y flotó sobre la barra de aquél bar. En una vuelta, perdido en la sorpresa de su repentina falta de oscuridad, en esa transparencia inesperada, la ex-sombra escuchó una melodía distinta a la suya (pues ella, en su nuevo estado sonoro, no era más que una sucesión de notas interminable), y allí se acercó.

Un compás tras otro, la distancia se redujo y el destino del corto viaje, ni saliendo siquiera del bar, quedó a unos comprases de la melodía de la sombra. El problema, al parecer, era que allí donde había llegado no había sonido alguno; de repente aquella melodía atrayente no estaba y sólo quedaba delante una cara de la belleza más pura y radiante. Pero la sombra no entendía de imágenes, movido su mundo por sonidos. Desesperada, la melodía aumentó el compás en un frenesí de nervios crispados y ganas de conocer. Enardecido, aumentó el número de notas, las pulsaciones, y se negó a desistir de aquel rostro que le llamaba. Pero hubo otra melodía, aquella distinta que en un principio lo había arrastrado hasta ese lugar. ¿Dónde estaba? ¿Por qué ese silencio sin motivo? ¿Cuál era el objeto de su cambio de naturaleza, del abandono de las sombras acostumbradas si de repente desaparecía el inicio del deseo?

Los acordes de su nueva forma se tornaron duros, resonantes, menores, potentes, suspendidos, cadenciosos en una melodía intensa, distorsionada, pero llena de decisión y claridad de pensamiento. Aprovechó la nueva melodía para armarse de sentido y no cejó, giro tras giro entorno al rostro encontrado, nota a nota y un silencio tras otro, hasta que la nueva melodía que apareciese un momento antes sonó de nuevo en sus oídos. Al abrirse los labios del rostro luminoso, brotaron de nuevo las líneas y la melodía de unas frases increíbles. Allí, aquél que fuera una sombra se mezcló en la melodía de esos labios, en la suavidad de sus sonidos, en la ausencia de todo en la nada en que esa voz reinaba. Acompasadas las melodías de los dos, la antigua sombra conoció de los colores de una sintonía distinta en la que encajaba a la perfección. Y ahí, en medio de la sinfonía de un nuevo mundo en que se abrió una realidad alternativa, desconocida, todo se desvaneció.

La sombra abrió los ojos, sentado de nuevo en la barra del bar. La música seguía sonando ensordecedora, de alguna forma adecuada a la penumbra y a las luces de colores. Al fondo de la sala, entre la marea de miradas e intenciones, aquella cuyo rostro resonaría para siempre en la mirada de la sombra como una melodía incompleta, como una en la que faltaban los sonidos en que él mismo podría convertirse algún día."

sábado, 20 de septiembre de 2014

CONDICIONAL

"Ahora iría hasta la mesa donde estás y te besaría. Sería desde la espalda, encontrando un hueco furtivo que se abriese en tu pelo hasta tu mejilla. Evitaría la tentación del cuello, porque quizás las cosas más bonitas se hacen siempre esperar. Además, tendría que calcular cada gesto con cierta gracia de la que no acostumbro para esquivar con acierto ese cigarro que sostienes en alto. Caería la colilla, apartarías el brazo, y quedaría a la vista al fin el objeto de mi movimiento. Y allí, en un pómulo rosado que invitase a la imaginación más desbocada...

Te besaria, es cierto. Haría todo el recorrido interno, el viaje más oscuro y difícil, únicamente para llegar a la cara de esa espalda que me llama a gritos. Haría lo imposible y aún más, si eso fuese lo necesario para conseguir lo que siempre he sentido de forma inevitable. Si de llegar se tratase, llegaría hasta el fondo más escondido de tu propio corazón. Llegaría por la espalda hasta esa silla menos solitaria desde que estas tú, y el arrebato de la fijación en tu mejilla no abandonaría mi mente al pensar que...

Me acercaría. Me acercaría... Me acercaría si acercarme fuese lo necesario, lo suficiente, lo adecuado, lo que importa más que nada y, más que otra cosa que quedase más lejos de un beso inesperado, una caricia donde no llego yo."

sábado, 16 de agosto de 2014

AL CAER LA NOCHE

"Aquí la noche se hace pronto. Crece la oscuridad, viscosa, a dos metros de mi. Lejos, en cierto modo, pero presente, amenazante, atenta para abalanzarse al mínimo movimiento, ojos perdidos en locura y dientes afilados con recuerdos rotos. La negrura crece y toma cuerpo, un cuerpo informe y en despropósito que atenta contra lo racional.

El tiempo y el aire se detienen. La masa azabache, sin brillo alguno, sombra en su totalidad, repta y emite gemidos que parecieran carcajadas en una mente siniestra y hambrienta de cordura, ansiosa por masticar ese momento. El eco retumba en los oídos del mundo y el suelo tiembla. Todo tiembla, hasta el más hondo interior.

 La bestia, retorcida al punto de llegar a la rotura, inclina el alma y se apodera de todo: vista, oído, piel, corazón... Se ha infiltrado en cada poro como un germen que pasa desapercibido, minando el ser desde lo más profundo. Se abalanza el alma encima de un alma solitaria que una vez sintió una conexión, y absorbe todo lo posible hasta dejar un fruto seco, yermo, vacío e inútil. 

 Las bestias devoran, destrozan y arrasan a su paso con cada parpadeo; nublan los sonidos e inundan los desiertos, anegan ilusiones y destrozan montañas y, de entre todo ello quedan finalmente unas ruinas descuidadas. Las bestias arremeten, hieren y desangran, pero en esa corriente roja de pasado anquilosado fluye la negrura del pensamiento. En esas heridas profundas hasta el alma que vacían todo el mundo desde dentro, se surcan los huecos de un futuro imperfecto, amorfo y desordenado, pero brillante. Brillante hasta cicatrizar el corte más profundo; y cálido, cálido hasta rellenar los huecos más yermos y vacíos, hasta conseguir que se inunde todo del calor más luminoso y sincero."

lunes, 30 de junio de 2014

LUCES

Creo que desde las fotos de la tinta de hace unos meses, no había vuelto a coger la cámara. Pero habrá quien me haya visto recientemente haciendo fotos a farolas de noche por la calle. No sería la primera vez que me preguntan algo así como: "¿Qué frikada estás haciendo?" al verme tirado en el suelo o, como un par de noches esta semana pasada, mirando farolas.

Pues bien, esto es parte de esas frikadas:





martes, 13 de mayo de 2014

EL MAPA

"El ambiente de la noche, las luces, los reflejos, la música de fondo que pone banda sonora a una vida; las sombras en caras tan aprendidas, tan descubiertas en falta de interés; los segundos que repiten historias de antes de que salga el sol, los suspiros por una lejanía inquebrantable en medio de la multitud, la mañana de silencio donde debería haber vidas comunes, ahogada la ausencia de sonidos en tragos interminables de una copa que siempre se vuelve a rellenar... La noche, tan oscura y tan perdida como siempre, tan ajena a pesar de las visitas, obliga a sacar el mapa de un mundo extraño, esa guía de una vida en construcción, de cimientos inquietos, esa que ha de encarrilar los ojos callados de una imaginación preciosa que supera lo real.

Sentado en el vacío de la barra, en lo oscuro del borde de una jarra de cerveza, la confusión total se instala alrededor y los movimientos se antojan borrosos, indecisos y faltos de dirección. El cuerpo ni se inmuta y se zambulle otra vez jarra adentro. Con dificultad, aunque sin poder evitarlo, el mapa de una vida desconocida se ilumina. Líneas de luz del pasado encienden la habitación y todo desaparece: ni sonidos, ni colores, ni nadie alrededor. Al fin y al cabo, este es el mapa de uno y de nadie más. Una mirada ciega a lo real se abre y escruta el resplandor desde su nacimiento, como hilos de luz que confusos se enredan en una maraña fina, suave, indistinguible, de decisiones olvidadas. El hilo del no saber se enlaza al de lo deseado y así nace un tercero, más fuerte y resistente, inevitablemente más longevo: el de la desesperación. Y todo eso en un vistazo, pues las luces alcanzan toda la existencia, repasan nombres preciosos y resaltan momentos indispensables; bañan con su resplandor los recuerdos imborrables, los guardados a fuego en un mar de ideas vagabundas.

La vista no escapa a esta luz y la vida se contrae, aguanta la respiración y abre los ojos de par en par. El corazón se lanza a un vacío insondable y las manos revientan en actividad frenética y sin objetivo, sin control. La luz en ese punto... Aunque en el pasado, una luz brillante quema la memoria y la impregna de un color dorado. Sí, años atrás... y, ¡tantas veces! El tiempo no había dado aviso de aquel punto insistente, no existió advertencia que alejase a la consciencia de aquel lugar, de aquel momento, de aquel nombre. Unos ojos inmaduros e incautos dilataron sus pupilas hace una eternidad, antes que nadie y, ahora que no han podido cerrarse, ven el mapa impreso de una vida entera en la que, por muchos nodos, por cuantos altos tuviese en el camino, aún hoy ilumina un recuerdo con la luz de la certeza de que así será toda la vida.

Sin embargo, se acerca el verano y, con él, el momento de olvidar. Con tristeza, sin remedio, se habrán de borrar muchas de las líneas de luz que se extienden hoy en día por el mapa, y así nacerá un camino nuevo. Quedará la soledad de la belleza de un momento; quedará la sensación de haber tenido un nombre como un precioso recuerdo."

sábado, 18 de enero de 2014

REVOLVER

"Suenan los Beatles con Elanor Rigby y quizá no sea casualidad; puede que verte los ojos esta noche haya desatado una ráfaga de realidad inexistente, de posibilidades inertes. Así, como la joven Eleanor, veo la gente pasar y no entiendo ni qué hacen, ni qué quieren, ni a dónde van. Lo único que trasluce es la soledad de todos aquellos que deciden moverse hacia otro. Y así, encadenando canciones, el sonido dulce de la música me dice que solamente duermo. 

Entre sueño y sueño: esa realidad que nunca se concreta, que queda lejos y a la que miro desde la ventana. Quizá fuese mejor desde el tejado, donde puedo hacer una hoguera y sentir como un escritor japonés, fumándose la imaginación dentro de una canción de los Beatles.  Quizá sólo el olor del suicidio al fuego de todo un interior que únicamente asoma ante una persona... quizá solamente en Tokio, quizá nada más que un blues.

Y, de ahí, la suavidad de unas notas que me mueven de aquí para allá, pensando en la ilusión de alguien de frente, hablando, de la necesidad de nadie más a quien dirigir la mirada, sin esperar que otra cosa suceda. Pero ese dulzor se va y lo que nunca muere, madura, cambia y se mezcla en un olvido fabricado, tanto como los mundos que imagino para estar lejos, para no sentir como Eleanor, lejana, hundida, de ojos fijos en una fantasía de vida plena y banda sonora de película con final feliz.

Y ella dijo: "no entiendes lo que digo"; pero lo que ella no pudo comprender es lo que no llegué a decir, lo que sí  dije y todo lo que no diré por no repetirme, por sentir que la vida, el mundo, tiene que dar irremediablemente la vuelta.

Y dijo: "escríbeme más a menudo"; y allá que va la sangre y revienta las venas del entendimiento, del aguante y de la aceptación. Vaya, parece que aún así sale el Sol y hay que saludar. Pero esas notas no me suenan, se pelean y se ahogan en silencios de redonda y mueren en mi oído, en la memoria.

Así, poco a poco, palabra tras palabra, ya no sé si rimo por ti o por tu ausencia, o por nada en absoluto de lo que pueda ser consciente. Pero los Beatles siguen de fondo: "and you can't see me". Aunque, igualmente, seguiré, sea ya solamente por continuar la canción de piezas rotas y ganas de avanzar. "And your bird can sing", como si fuese el resumen atropellado de mi vida.

Acaban los minutos, empieza el día y me doy cuenta de que sólo yo me espero mañana. Llorará por nadie, pero la querrá y la creerá necesitar hasta morir —si bien en sus ojos no aparezca atisbo de interés—, a pesar de los años. El Sol saldrá, la mente al acecho, pero no verá el rastro de la luz tras tanta agua, aunque aquello fuese únicamente la sospecha del tiempo pasado.

Así, solo, se emprende el viaje en que la claridad abandona un cuerpo de mujer, que seguro olvidará, que no será el final feliz de una letra del grupo inglés. Y, así, aunque vista de repente, aunque cada día de vida grite su nombre, el cuerpo de mujer se alejará en un fundido al silencio, a ese silencio oscuro, indefinido y taimado que acompasa el final de la canción que, por aprendida, marca tanto el principio como el término de la vida. 

Y, así, envuelta el alma en su protección de goma, entra el sonido y no sale nada, concentrados los ojos en cerrarse y olvidar lo escuchado, lo aprendido. Olvidaré que en mi cabeza hay una terraza en la que nunca quemamos canciones, en la que nunca, ni al amparo solitario de los Beatles, nos besamos."

viernes, 11 de octubre de 2013

COLORES 2

Siguiendo el experimento "Colores", aquí dejo unas cuantas fotos más de otro día. Aquí ya hay más materiales y los resultados me han gustado mucho en algunos casos, ya que la mayoría de las fotos que saqué quedaron como fracaso. Eso sí, un fracaso a medias porque con una justa dosis de retoque no ha quedado la cosa tan mal...








lunes, 30 de septiembre de 2013

AGRADECIDO

"Quiero decir que estoy agradecido. Hace tiempo que vengo pensándolo —si bien, yo no pienso más que siento— y tengo que decir que estoy profundamente agradecido por todo lo que ha ocurrido. Solamente puedo sonreír al pensar en todas aquellas personas que me habéis dirigido una mirada, que me habéis dedicado un roce, un gesto, o que simplemente habéis levantado palabras al viento, palabras que recuerdo como si fuesen mías, como que eran para mí. 

Estoy agradecido por todo lo que ha ocurrido, por todos esos momentos de llorar y no saber qué hacer, por todos esos segundos de angustia que me han hecho aprender que algo, siempre mejor, viene detrás. Quiero deciros que sois parte de mí y que me habéis hecho crecer, todos juntos, y que no podré pagaros el resultado que habéis provocado en mi persona, aunque nadie lo llegue a ver porque las aguas profundas nunca muestran su auténtico sentir de movimiento inquieto. Quiero que sepáis, todos vosotros, que no moriréis nunca mientras me quede un atisbo de consciencia.

Quiero que sepan aquellos que han vivido conmigo lo invivible, los más cercanos a mi cuerpo, a mi respirar, a mi cerrar los ojos por no ver ese momento, que son parte de algo que no morirá porque no tengo más remedio que dejarlo escrito, si no en un papel,  en unos bytes desordenados. Ha llovido fuego y mares inesperados inundaron los ojos más fuertes; han pasado una realidad intragable y, aún así, conservan la alegría en la mirada, la esperanza del futuro, la consciencia del buen ser, la elegancia del pensamiento. Quiero que sepáis, este grupo tan pequeño, que os debo la vida tal y como la tengo, tal y como siempre la he sufrido. Porque no duele más de lo normal aquí dentro, aunque parezca todo lo contrario;  ese dolor se transforma en el cariño inmenso que nunca me abandonará, que sentí desde tan adentro vuestro.

Quiero que sepa lo que queda de vida que, por mucho que traiga, que ataque, que duela, que sufra, siempre estaré agradecido por ser quien he podido, resultado de quienes me han enseñado, cerrado e introvertido en un mundo de poco entender. Siento que no puedo hacer otra cosa que estar agradecido. 

La vida es corta; el alma, breve, y hay mucho aún por sonreír."


domingo, 15 de septiembre de 2013

COLORES

Después de unos añitos, ayer por fin repetí una serie de fotos con las que experimenté un día. A pesar de la falta de iluminación, de usar un paquete de tabaco y un cubito de cristal como trípode y después de unas cuantas cervezas, estoy bastante contento con el resultado de la sesión. Y gracias a mi amiga Patri, cuya ayuda fue indispensable y con la que siempre puedo contar en cuestiones artísticas y consejos.

He de decir que las dos últimas me gustan especialmente: la penúltima porque me recuerda a un bosque impresionista, y la última porque desprende un halo que... que no sé, es como vidrio soplado.






 




domingo, 8 de septiembre de 2013

CAFÉ

"Quiero volver a sentir el olor a café recién hecho, ese que impregna cada partícula de aire y se mete en el recuerdo, el que evoca mañanas aún de noche y las esperas de aeropuerto. Echo de menos sentir que el mundo empieza cada día para todo el que pasa alrededor, pendientes de una taza y del humo suave, amargo y oscuro. Quiero envidiar todas esas manos que sujetan tazas medio llenas, ojos medio cerrados que esperan un nuevo despertar. Me quiero sentir como en aquel país cercano en que la tierra huele a mojado, en que el sol se tamiza tras un mar de nubes. Quiero notar la lluvia fina acariciándome la cara, y cerrar los ojos para sentir que todo está en el lugar correcto, y pasear por lo desconocido, mirando a los ojos a todo aquel que se cruza en mi camino. 

Quiero sentir tantas cosas que cuando me paro a pensar en el olor del café que endulza este bar, las siento todas dentro de mi, como recuerdos, como imaginación, como deseo... despiertas por el simple olor de este café."

viernes, 6 de septiembre de 2013

INVENTANDO

"Me gusta de escribir que puedo inventar cualquier cosa, como que estás ahora aquí conmigo."

jueves, 5 de septiembre de 2013

EL SONIDO DEL SILENCIO

"Ahora... ¿Qué puedo decir ahora, si el mundo se apaga? Hice encenderse a cada luz y forcé su aguante; saqué cada brillo posible en una explosión sin esperanza. Y así, sin ilusiones, muchas de ellas se apagan. Intenté romper un cielo que no comparte nadie, un día a día incomprensible en que, si alguien manda, es el silencio. Intenté romperlo todo y salir a cara descubierta, sin pinturas del qué dirán ni máscaras de vergüenza. Intenté salir, aunque en la estampida reventé todas las farolas de la acera.

Se apagó cada una de las luces cuando el mundo vio nacer, cuando ese rincón oscuro, perdido en un rincón inalcanzable, decidió dejarse al tiempo y al destino. Se extinguió la luz tan de golpe que volvimos a las cuevas del recuerdo. Se pintaron en paredes, suelo y techo, todas las imágenes de un pasado que no quiere morir. Se alargaron las sombras del silencio y abarcaron todo lo posible, no sólo en el negro extremo, sino esparciendo la nada.

Pero en esta noche tan oscura no hay otra forma que se imponga, nada más que palabras cargadas y a destiempo, conscientes de no encajar ni en la forma, ni en el momento. Palabras que deberían desaparecer absorbidas, tragadas por el papel. No hubo voz, no hubo tiempo; solamente hubo miedo. Y ahora es el futuro el que no encuentro.

Perdido en una voz desaparecida, el mensaje queda para la memoria eterna, como miles de notas en un pentagrama seguidas de un silencio interminable. Y así, perdido en el sonido de una vida secreta y distinta, las canciones no nacerán si no es por alguien; no habrá más palabras que llenen recuerdos de todos aquellos sonidos, de todas aquellas imágenes."

domingo, 1 de septiembre de 2013

SILLAS VACÍAS

"Vamos dejando sillas vacías. Pequeños espacios huecos en que cabe tanto, que nada los llena. Vamos dejando pequeñas parcelas de soledad perdida, asentada en la comodidad de los recuerdos que quedan atrás. Grandes vacíos tan de adentro de nosotros mismos que no somos capaces ni de encontrarlos. 

Vamos dejando sillas vacías, y espacios que nos separen al sentarnos. Olvidamos lo que es juntos, y nos alejamos. 

Vamos dejando sillas vacías en el fondo del alma oscura en que se ha convertido este bar en el que nos reunimos, en el que siempre nos vemos. Vamos dejándolas tan vacías... como vacío es el sentido de nuestro silencio."

DESPERTAR CADA DOS POR TRES

"Dos palabras bastan para despertar la imaginación. Ven, métete en mi cabeza y verás que no son sólo esas, que cientos se guardaron directamente de tu boca a mi memoria; ahora viven allí resonando en un intento sordo, mudo, de dibujar ante ti todo este silencio."

martes, 13 de agosto de 2013

PERSEIDAS 2013

Ayer, como mucha gente, me fui al campo a ver las Perseidas. Algunas pasaron y se dejaron ver, aunque yo esperaba que hubiese más, quizá por haber visto las Leónidas otros años que, si bien son más pequeñas, también hay en más cantidad; al menos, eso tengo entendido. 

El caso es que no iba a dejar pasar la ocasión de intentar fotografiar las estrellas. Lo de las fugaces, directamente ni lo pensé, pero sí quería sacar alguna foto del cielo nocturno como las que he estado viendo últimamente. Intuía que no iba a poder, pero hay que probar las cosas; efectivamente, no tengo cámara suficiente para sacar bien la Via Láctea (cuarta foto), ya que mi cámara alcanza una ISO de 1600 y eso viene a ser una ridiculez comparado con los 12800 que he leído por ahí que se pueden ajustar sin miedo.

Pero no todo fue un fracaso. También desde hace tiempo quería probar la fotografía nocturna con luz, con linternas, para iluminar ciertas partes y darles otros colores. Lo de ayer fue cutre a más no poder porque ni tenía un objetivo bonito cerca, ni llevaba más linterna que el móvil. Aún así, me dio las ideas suficientes para el próximo día que salga a hacer fotos. 

Y una pequeña sorpresa fue la última foto, de un tipo que he visto que llaman "circunpolar", porque el centro que se ve es efectivamente la estrella polar, y las demás giran a su alrededor con una exposición larga. 

En fin, estas fotos sí llevan un retoque muy marcado, en contra de lo que suelo hacer, pero no me queda otra... Aunque si alguien me quiere regalar equipo nuevo... los regalos no se rechazan que es de mala educación.








domingo, 4 de agosto de 2013

AHORA, YA NO

"Ahora, ya no. Ya ha pasado, las olas de la marea pasaron y aquí solamente queda ahora una playa de arena lisa, suave, seca y que se vuela al viento cuando sopla de cualquier otra parte. Ahora ya cambia el tiempo y pasan las tormentas, pasan los minutos lejos de la piel y sale un sol inclemente y cálido que acompaña a la calma.

Ahora, ya no. Ahora las luces ya no reflejan lo innecesario, lo falso de un brillo a medianoche trasnochado por doquier. Los rojos nocturnos y la falta del negro que lo absorba todo, la ausencia de la luna más especial y las noches perdidas en un no saber. Ahora ya no existen esos momentos en que la consciencia se pierde y vuela hacia donde no debe estar, a tu lado, a un instante inexistente que sólo atina a vivir en mi memoria. Ahora, ya no... Ahora, ya no...

Ahora, ya no. No quisiera volver a los lugares comunes, a los tan visitados, a los muertos por olvido y al desperdicio de recuerdos. Y no, la piel ya no se eriza, ya no siente, ya no llama, ya no es la misma de antes y hasta dudo que sea piel. Y no, lo que ha sido siempre, ya no será, perdido en un cúmulo de tiempo que se espesa, que se apelmaza en una imagen insistente a la que no quiero volver.

Ahora, ya no hay nadie a quién mirar."

lunes, 29 de julio de 2013

AIRE

"Si al respirar pudiese convertirme en aire, deshacerme en miles de partículas que floten en el ambiente, podría recorrer los centímetros que nos separan y volar hasta ti, al otro lado de la mesa. Esperaría paciente a que dejases escapar un suspiro, y entraría en ti. Así, desde dentro, quizá solucionase estos nervios que me atenazan y me roban las palabras; y te aseguro que cuando no se oye lo que digo, mi cabeza se llena de las frases más especiales. Pero el tiempo se congela y no hablo. Aunque si pudiese mezclarme con el aire, acercarme hasta ti y ser respirado... Quizá entonces cambiaría todo con el roce de tu piel, pudiendo llegar a tú corazón, si con palabras eternas no pude; un intento a la desesperada, pero en la forma más mía.

Así que, sí, si pudiese convertirme en aire, podría estar contigo sin cerrarme asaltado por tantas emociones. Si fuese aire, ligero y suave, vivirías respirándome para siempre, como yo respiro tus recuerdos."

sábado, 27 de julio de 2013

LA NOCHE DE LAS BESTIAS

"Las bestias salen de paseo. De una oscuridad insondable, el camino aparece iluminado y las huellas de lo salvaje se afianzan en el barro de un dolor inesperado y distinto. Colmillos hambrientos, cubiertos de sangre, desperezan rugidos ansiosos por la carne ya probada. Aullidos furtivos adornan el cielo oscuro de la noche de las bestias. 

Y ahora, aquí sentado, el mundo se hace tan pequeño de repente, que la grandeza de un algo inexplorado se despliega en los colores más vivos. Y más sangrientos, pero vivos. Las bestias destrozan a su paso pero nada permanece nunca igual, porque la sangre siempre acaba calentándose y la visión se nubla, se impregna de inconsciencia y del no saber qué hacer. Las bestias hincan el diente a la presa deseada, con ojos que tiñen la desgracia, el cambio inesperado, sangrando las gotas de la virtud perdida. Mañana el bosque dormirá y las bestias volverán a su rincón, pero esta noche campan sueltas, perdidas de lo más sincero y salvaje, de la forma más única e interior. Se impregna la consciencia de locura y desciende a un nivel más primitivo en el que simplemente unos colmillos se clavan en una presa deseada durante tanto tiempo. La noche de las bestias se presenta, y una a una saldrán a cazar la presa de los tiempos, aquella que anhelan desde la mas ínfima hebra de su ser. 

Hoy, que los animales corren desbocados, dejaré que la carne sea devorada en un frenesí desconocido, en un ansia incomparable por el placer de la carne. Aparecerá, como nunca lo ha hecho antes, el loco que lo habita todo, el que domina la sobriedad, el que aprovecha cada momento; aparecerá el loco que hay y habrá siempre, erguido y demente, con la cara desencajada y perdidos los ojos en un instinto primero que no vuelve. Que no vuelve... 

Hoy, que es la noche de las bestias, es la noche del olvido. Y aquí, y en este momento, el color del día de la tranquilidad se convierte en la noche de las alimañas. Y hoy, que es un día cualquiera, la noche se convierte en la noche de las bestias y la bestia se presenta perdida en lo más profundo de mis entrañas."

domingo, 21 de julio de 2013

TODOS

"Te daría todos los besos que se pueden escribir, uno a uno marcados en el papel de tu recuerdo. Dejaría así impresa por fin la razón que me acompaña y me persigue mostrando mensajes ocultos que no sé interpretar, que no quisiera aceptar, y que me dicen desde tu cuerpo tantas cosas con una sola imagen. Quedaría grabada para siempre tanta vuelta a lo mismo, tanta fijación por tus ojos, por tu sonreír. Pasaría todo y el tiempo volvería a ser tiempo, sin más que se pierda, sin más que pensar, asumido y olvidado en un lugar escondido. Te daría todos los besos que se pueden escribir y lo haría esta misma noche, porque cada imagen nueva le da la vuelta al mundo y si no es de esta manera,no se como seguir siendo yo, como volver a actuar."

martes, 16 de julio de 2013

LA MUERTE DEL SOL

"Una noche, el sol murió. Acostumbrada la oscuridad al brillo nocturno de aquél sol de medianoche, su luz desapareció entretejida en los retales de la falta de interés, el agotamiento y la ausencia de espectador alguno ante la maravilla que suponía a esas horas, alumbrando la noche del alma. El calor de los rayos que desgajaban el hastío se diluyó en el rocío de la congelación de las emociones y desapareció con la estrella. Comenzó a caer la nieve y el paisaje oscuro quedó sepultado bajo un manto de palidez y falta de energía, de inactividad y ausencia de la reacción ante el mundo. Todo a oscuras. Todo lento, todo vacío y atascado, perdido en los sueños vividos y en todo lo imaginado.

La Luna, que respondía al sol, se vio a su vez, ante lo repentino, desprovista de la fuente de su vida, del único motivo de ser durante esa noche, como faro del olvido. Vivía en la imagen suavizando las ideas, aclarando  jirones de nubes para desenterrar del reseco suelo de un desierto los brotes de una vida en su máxima expresión. Vivía, pues no hacía otra cosa, para el deleite único de los únicos ojos que miraban hacia lo alto en su busca. Cielos hay tantos como deseos lejanos, como esperanzas del curso de los años de cada uno de quienes las albergan; y en este, la luna perdió la luz que la animaba y le hacía proyectar su imagen en la noche. El sol había muerto y, con ellos, las ganas de crear mundos distintos, de esforzarse, la actividad, los sueños.

Empezó a llover; de repente. Millares de pequeñas gotas comenzaron a caer mecidas por el viento en imparable descenso, balanceándose de lado a lado con suavidad. Se desató la tormenta, pero la tranquilidad seguía reinando, sobria e inamovible, serena con la quietud de la aceptación del destino y el azar. Sin embargo, cuando esas gotas llegaron a la altura de los ojos de aquel espectador estupefacto, éste se dio cuenta de que no era agua lo que caía, sino palabras. Una tras otra, se esparcieron por el suelo en hileras que se enlazaban unas con otras en frases incoherentes. Todas, una detrás de la anterior, formaban grupos que relataban mil historias vividas e imaginadas. Caían al suelo, se apareaban por aparente azar y, una vez expresado su deseo, se disolvían en un mar, oscuro ahora sin luna, ahora que no había sol. Las palabras, derramadas y perdidas, fluyeron por la oscuridad del momento en una tierra que se embebía de ellas para olvidar. Murió la Luna, murió el sol, y todo quedó diluido en el silencio de no saber, del no pensar y del no sentir.

Pero la oscuridad nunca es para siempre, así que un nuevo sol ha de nacer. Con su luz, la más brillante de este universo único, impregnará la Luna, una nueva y radiante; y la oscuridad del cielo de un invierno en la  penumbra, del abandono de la imaginación,  se volverá clara como la luz del día. Llegará, como llega siempre, el momento de ver nacer un nuevo Sol."