lunes, 22 de septiembre de 2014

MELODÍA NOCTURNA

(Es interesante leer este texto mientras se escucha Death Rays o Letters to the Metro)

"Sin saber lo que hacía, la sombra solitaria de la barra se convirtió en música. En un suspiro que se alargó vidas enteras, la forma, su silueta se evaporó en un mar de sonidos y flotó sobre la barra de aquél bar. En una vuelta, perdido en la sorpresa de su repentina falta de oscuridad, en esa transparencia inesperada, la ex-sombra escuchó una melodía distinta a la suya (pues ella, en su nuevo estado sonoro, no era más que una sucesión de notas interminable), y allí se acercó.

Un compás tras otro, la distancia se redujo y el destino del corto viaje, ni saliendo siquiera del bar, quedó a unos comprases de la melodía de la sombra. El problema, al parecer, era que allí donde había llegado no había sonido alguno; de repente aquella melodía atrayente no estaba y sólo quedaba delante una cara de la belleza más pura y radiante. Pero la sombra no entendía de imágenes, movido su mundo por sonidos. Desesperada, la melodía aumentó el compás en un frenesí de nervios crispados y ganas de conocer. Enardecido, aumentó el número de notas, las pulsaciones, y se negó a desistir de aquel rostro que le llamaba. Pero hubo otra melodía, aquella distinta que en un principio lo había arrastrado hasta ese lugar. ¿Dónde estaba? ¿Por qué ese silencio sin motivo? ¿Cuál era el objeto de su cambio de naturaleza, del abandono de las sombras acostumbradas si de repente desaparecía el inicio del deseo?

Los acordes de su nueva forma se tornaron duros, resonantes, menores, potentes, suspendidos, cadenciosos en una melodía intensa, distorsionada, pero llena de decisión y claridad de pensamiento. Aprovechó la nueva melodía para armarse de sentido y no cejó, giro tras giro entorno al rostro encontrado, nota a nota y un silencio tras otro, hasta que la nueva melodía que apareciese un momento antes sonó de nuevo en sus oídos. Al abrirse los labios del rostro luminoso, brotaron de nuevo las líneas y la melodía de unas frases increíbles. Allí, aquél que fuera una sombra se mezcló en la melodía de esos labios, en la suavidad de sus sonidos, en la ausencia de todo en la nada en que esa voz reinaba. Acompasadas las melodías de los dos, la antigua sombra conoció de los colores de una sintonía distinta en la que encajaba a la perfección. Y ahí, en medio de la sinfonía de un nuevo mundo en que se abrió una realidad alternativa, desconocida, todo se desvaneció.

La sombra abrió los ojos, sentado de nuevo en la barra del bar. La música seguía sonando ensordecedora, de alguna forma adecuada a la penumbra y a las luces de colores. Al fondo de la sala, entre la marea de miradas e intenciones, aquella cuyo rostro resonaría para siempre en la mirada de la sombra como una melodía incompleta, como una en la que faltaban los sonidos en que él mismo podría convertirse algún día."
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