sábado, 21 de noviembre de 2015

LA VERDAD

"¿La verdad? A veces la verdad no existe. Simplemente un cúmulo de probabilidades en que nadie es nadie y nada es nada. A veces la realidad es la expresión mínima de un conjunto que nunca llega a materializarse. A veces estar no es suficiente, nunca necesario pero inevitable, jamás imaginado en un momento así. A veces los BMW blancos se amontonan en mi entrada y eso, aunque soñado, se convierte en mi realidad cada día que te vuelvo a ver, de forma insospechada, en el recibidor de un colegio cualquiera. A veces todo se desmorona cuando menos lo esperaba por ver al tiempo tocarte aunque sea de lejos, por ver que aquella que fue y sigue siendo, aunque tan delgada... A veces todo se olvida en pro de un destino aún incierto en que todo queda oscuro, todo tergiversado, todo tan distinto como lo vi en tus pupilas meses atrás.

¿La verdad? La verdad ni me la explico y mucho menos quiero pensar en ella si los rastros de vida que me dieron sentido no han de volver. Esa verdad se esparce en la memoria como recuerdo diluido en un mar de sentimientos que consiguieron cauce en un cuerpo tan hermoso... Tanto que no mucho pudo aguantar. Y ahí quedé, como anclado en barro y cubierto de impotencia, apresado por un sentimiento inesperado que no habría de llegar. Ahí quedé, a la puerta de un piso de San Juan, inmóvil y apresado por la más absoluta sorpresa de, tras haber querido conservar lo inconservable, quedar tan sólo en el hueco de un sentimiento solitario. Ni enfados ni sentimientos encontrados, nada hubo; tan sólo una intención mal acertada de intentar hacer recapacitar a quien parecía perdida en un mundo de angustia irrefrenable. Intento de querer por más que fuese, de acercar al corazón. Intento de ser más que dos juntos, de ser más que uno y uno encontrados por pura ilusión.

¿La verdad? Buena pregunta. La verdad es que te quise con todo mi corazón. La verdad es que al principio no encajabas en mi vida, ni en tu vida tenía un hueco yo. La verdad es que al final éramos inseparables y la necesidad nos llamaba. La verdad es que cuanta más distancia había entre uno y otro, más fuerte era la comunicación. La verdad es que fue todo tan hermoso que poco hay que decir hoy en día.

La verdad, después de todo, es que te quise y te quiero como nunca ha pasado con nadie, como nadie ha ignorado esta falta de razón. La verdad, sin más razones, es que al final te echo de menos y maldigo aquel momento en que nos dijimos adiós."
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