martes, 13 de agosto de 2013

PERSEIDAS 2013

Ayer, como mucha gente, me fui al campo a ver las Perseidas. Algunas pasaron y se dejaron ver, aunque yo esperaba que hubiese más, quizá por haber visto las Leónidas otros años que, si bien son más pequeñas, también hay en más cantidad; al menos, eso tengo entendido. 

El caso es que no iba a dejar pasar la ocasión de intentar fotografiar las estrellas. Lo de las fugaces, directamente ni lo pensé, pero sí quería sacar alguna foto del cielo nocturno como las que he estado viendo últimamente. Intuía que no iba a poder, pero hay que probar las cosas; efectivamente, no tengo cámara suficiente para sacar bien la Via Láctea (cuarta foto), ya que mi cámara alcanza una ISO de 1600 y eso viene a ser una ridiculez comparado con los 12800 que he leído por ahí que se pueden ajustar sin miedo.

Pero no todo fue un fracaso. También desde hace tiempo quería probar la fotografía nocturna con luz, con linternas, para iluminar ciertas partes y darles otros colores. Lo de ayer fue cutre a más no poder porque ni tenía un objetivo bonito cerca, ni llevaba más linterna que el móvil. Aún así, me dio las ideas suficientes para el próximo día que salga a hacer fotos. 

Y una pequeña sorpresa fue la última foto, de un tipo que he visto que llaman "circunpolar", porque el centro que se ve es efectivamente la estrella polar, y las demás giran a su alrededor con una exposición larga. 

En fin, estas fotos sí llevan un retoque muy marcado, en contra de lo que suelo hacer, pero no me queda otra... Aunque si alguien me quiere regalar equipo nuevo... los regalos no se rechazan que es de mala educación.








domingo, 4 de agosto de 2013

AHORA, YA NO

"Ahora, ya no. Ya ha pasado, las olas de la marea pasaron y aquí solamente queda ahora una playa de arena lisa, suave, seca y que se vuela al viento cuando sopla de cualquier otra parte. Ahora ya cambia el tiempo y pasan las tormentas, pasan los minutos lejos de la piel y sale un sol inclemente y cálido que acompaña a la calma.

Ahora, ya no. Ahora las luces ya no reflejan lo innecesario, lo falso de un brillo a medianoche trasnochado por doquier. Los rojos nocturnos y la falta del negro que lo absorba todo, la ausencia de la luna más especial y las noches perdidas en un no saber. Ahora ya no existen esos momentos en que la consciencia se pierde y vuela hacia donde no debe estar, a tu lado, a un instante inexistente que sólo atina a vivir en mi memoria. Ahora, ya no... Ahora, ya no...

Ahora, ya no. No quisiera volver a los lugares comunes, a los tan visitados, a los muertos por olvido y al desperdicio de recuerdos. Y no, la piel ya no se eriza, ya no siente, ya no llama, ya no es la misma de antes y hasta dudo que sea piel. Y no, lo que ha sido siempre, ya no será, perdido en un cúmulo de tiempo que se espesa, que se apelmaza en una imagen insistente a la que no quiero volver.

Ahora, ya no hay nadie a quién mirar."

lunes, 29 de julio de 2013

AIRE

"Si al respirar pudiese convertirme en aire, deshacerme en miles de partículas que floten en el ambiente, podría recorrer los centímetros que nos separan y volar hasta ti, al otro lado de la mesa. Esperaría paciente a que dejases escapar un suspiro, y entraría en ti. Así, desde dentro, quizá solucionase estos nervios que me atenazan y me roban las palabras; y te aseguro que cuando no se oye lo que digo, mi cabeza se llena de las frases más especiales. Pero el tiempo se congela y no hablo. Aunque si pudiese mezclarme con el aire, acercarme hasta ti y ser respirado... Quizá entonces cambiaría todo con el roce de tu piel, pudiendo llegar a tú corazón, si con palabras eternas no pude; un intento a la desesperada, pero en la forma más mía.

Así que, sí, si pudiese convertirme en aire, podría estar contigo sin cerrarme asaltado por tantas emociones. Si fuese aire, ligero y suave, vivirías respirándome para siempre, como yo respiro tus recuerdos."

sábado, 27 de julio de 2013

LA NOCHE DE LAS BESTIAS

"Las bestias salen de paseo. De una oscuridad insondable, el camino aparece iluminado y las huellas de lo salvaje se afianzan en el barro de un dolor inesperado y distinto. Colmillos hambrientos, cubiertos de sangre, desperezan rugidos ansiosos por la carne ya probada. Aullidos furtivos adornan el cielo oscuro de la noche de las bestias. 

Y ahora, aquí sentado, el mundo se hace tan pequeño de repente, que la grandeza de un algo inexplorado se despliega en los colores más vivos. Y más sangrientos, pero vivos. Las bestias destrozan a su paso pero nada permanece nunca igual, porque la sangre siempre acaba calentándose y la visión se nubla, se impregna de inconsciencia y del no saber qué hacer. Las bestias hincan el diente a la presa deseada, con ojos que tiñen la desgracia, el cambio inesperado, sangrando las gotas de la virtud perdida. Mañana el bosque dormirá y las bestias volverán a su rincón, pero esta noche campan sueltas, perdidas de lo más sincero y salvaje, de la forma más única e interior. Se impregna la consciencia de locura y desciende a un nivel más primitivo en el que simplemente unos colmillos se clavan en una presa deseada durante tanto tiempo. La noche de las bestias se presenta, y una a una saldrán a cazar la presa de los tiempos, aquella que anhelan desde la mas ínfima hebra de su ser. 

Hoy, que los animales corren desbocados, dejaré que la carne sea devorada en un frenesí desconocido, en un ansia incomparable por el placer de la carne. Aparecerá, como nunca lo ha hecho antes, el loco que lo habita todo, el que domina la sobriedad, el que aprovecha cada momento; aparecerá el loco que hay y habrá siempre, erguido y demente, con la cara desencajada y perdidos los ojos en un instinto primero que no vuelve. Que no vuelve... 

Hoy, que es la noche de las bestias, es la noche del olvido. Y aquí, y en este momento, el color del día de la tranquilidad se convierte en la noche de las alimañas. Y hoy, que es un día cualquiera, la noche se convierte en la noche de las bestias y la bestia se presenta perdida en lo más profundo de mis entrañas."

domingo, 21 de julio de 2013

TODOS

"Te daría todos los besos que se pueden escribir, uno a uno marcados en el papel de tu recuerdo. Dejaría así impresa por fin la razón que me acompaña y me persigue mostrando mensajes ocultos que no sé interpretar, que no quisiera aceptar, y que me dicen desde tu cuerpo tantas cosas con una sola imagen. Quedaría grabada para siempre tanta vuelta a lo mismo, tanta fijación por tus ojos, por tu sonreír. Pasaría todo y el tiempo volvería a ser tiempo, sin más que se pierda, sin más que pensar, asumido y olvidado en un lugar escondido. Te daría todos los besos que se pueden escribir y lo haría esta misma noche, porque cada imagen nueva le da la vuelta al mundo y si no es de esta manera,no se como seguir siendo yo, como volver a actuar."

martes, 16 de julio de 2013

LA MUERTE DEL SOL

"Una noche, el sol murió. Acostumbrada la oscuridad al brillo nocturno de aquél sol de medianoche, su luz desapareció entretejida en los retales de la falta de interés, el agotamiento y la ausencia de espectador alguno ante la maravilla que suponía a esas horas, alumbrando la noche del alma. El calor de los rayos que desgajaban el hastío se diluyó en el rocío de la congelación de las emociones y desapareció con la estrella. Comenzó a caer la nieve y el paisaje oscuro quedó sepultado bajo un manto de palidez y falta de energía, de inactividad y ausencia de la reacción ante el mundo. Todo a oscuras. Todo lento, todo vacío y atascado, perdido en los sueños vividos y en todo lo imaginado.

La Luna, que respondía al sol, se vio a su vez, ante lo repentino, desprovista de la fuente de su vida, del único motivo de ser durante esa noche, como faro del olvido. Vivía en la imagen suavizando las ideas, aclarando  jirones de nubes para desenterrar del reseco suelo de un desierto los brotes de una vida en su máxima expresión. Vivía, pues no hacía otra cosa, para el deleite único de los únicos ojos que miraban hacia lo alto en su busca. Cielos hay tantos como deseos lejanos, como esperanzas del curso de los años de cada uno de quienes las albergan; y en este, la luna perdió la luz que la animaba y le hacía proyectar su imagen en la noche. El sol había muerto y, con ellos, las ganas de crear mundos distintos, de esforzarse, la actividad, los sueños.

Empezó a llover; de repente. Millares de pequeñas gotas comenzaron a caer mecidas por el viento en imparable descenso, balanceándose de lado a lado con suavidad. Se desató la tormenta, pero la tranquilidad seguía reinando, sobria e inamovible, serena con la quietud de la aceptación del destino y el azar. Sin embargo, cuando esas gotas llegaron a la altura de los ojos de aquel espectador estupefacto, éste se dio cuenta de que no era agua lo que caía, sino palabras. Una tras otra, se esparcieron por el suelo en hileras que se enlazaban unas con otras en frases incoherentes. Todas, una detrás de la anterior, formaban grupos que relataban mil historias vividas e imaginadas. Caían al suelo, se apareaban por aparente azar y, una vez expresado su deseo, se disolvían en un mar, oscuro ahora sin luna, ahora que no había sol. Las palabras, derramadas y perdidas, fluyeron por la oscuridad del momento en una tierra que se embebía de ellas para olvidar. Murió la Luna, murió el sol, y todo quedó diluido en el silencio de no saber, del no pensar y del no sentir.

Pero la oscuridad nunca es para siempre, así que un nuevo sol ha de nacer. Con su luz, la más brillante de este universo único, impregnará la Luna, una nueva y radiante; y la oscuridad del cielo de un invierno en la  penumbra, del abandono de la imaginación,  se volverá clara como la luz del día. Llegará, como llega siempre, el momento de ver nacer un nuevo Sol."

sábado, 29 de junio de 2013

CLOT DE GALVANY (Y OTRA...)

Unas fotos de esta tarde, otra vez en el Clot de Galvany:





FUERA

"Después de la esperanza, a mí no me queda nada. Aparecen las imágenes deseadas y, de repente, todo pierde la importancia y se desmorona en lo no esperado. Ahora que aguas más claras reflejan una ansia interior, un "nunca pude" y un "no encontré", el tiempo se congela con el aire que, incrédulo, se espesa y petrifica ante unas palabras. 

Meses pasados en el abandono, pensamientos enterrados como mejor remedio... todo echado a perder. Y ahora, fruto de una nada hambrienta y devastadora, el mundo se diluye en las caricias de quien vino después. Ahora, pese a abrazos que van, abrazos que se pierden, me da exactamente igual. Y el presente...

Ahora se abren campos interiores y cosas que nunca se dirán; pero se abren y dejan un exterior de recuerdos no vividos. No vividos... Está bien por una parte y, aunque con pena, está bien que sean otros los que morirán. Que se pierdan mis palabras en un mar incomprensible, que hasta el fin tendrán el significado de una vida incomprendida y la ignorancia de un mirar que no entiende lo que ve.

Hasta aquí, y en adelante, lo vivido marcó un hito. Y ahora, tan presente, el olvido se encargará de hacer mella en el recuerdo y erosionará cada una de las partes de la incomprensión por mi vida. Desde aquí, y a cada instante, aprenderé a olvidar y a sacar cuanto antes de mi vida aquello que no la sepa interpretar. Desde ahora y esta noche, está fuera todo aquél que no quiera intentar entrar."

martes, 25 de junio de 2013

NUNCA MÁS

"Aquí, a oscuras, es difícil pensar. El tiempo se llena de unas notas lentas que no acaban de formar una canción. El aire, como inmóvil, detiene cada pensamiento, lo hace pesado y lo hunde en el suelo. Aquí, a oscuras, el ritmo de una ciudad diferente y propia, única, descubre una vida nueva, unas luces azules de un intenso mirar que... que encantan. Y el hechizo de una noche oscura se tinta de una parte de verdad y dos voces que se unen, una única sonrisa. 

Todo esto, aquí a oscuras bajo el latido de una música distante, se aleja de la costumbre, de lo pensado durante cuatro años ya. La indiferencia, la falta de respuesta, todo afecta y deja mella. Quizá ahora, desde aquí adentro, la piel se me haya dado la vuelta y la sangre circule alrededor dejando entrever sentimiento y palabras, intentos de acercamiento y el rechazo del no querer. De ser así, el cuerpo no responde y me deja al libre albedrío de una vida que no sé, no puedo o no quiero controlar. Yo no quisiera, pues el leve gris de aquellos ojos me atrapó en su momento; pero gris es también el abandono, aunque pasajero, cuando solamente hay buena intención.

Así que, aquí adentro solamente habrá una imagen que se vea claramente desde afuera. Ni océanos de azul ni el marrón de otras mareas, sino tan solo el color de un mundo precioso en el que nadie llega a entrar.

Nunca más."

domingo, 16 de junio de 2013

DE VEZ EN CUANDO

"De vez en cuando, sin quererlo, la luz se apaga. Yo aguanto la energía, pero cada partícula de luz se esfuma, se desvanece. Todo queda a oscuras y, por mucho que abra los ojos, ninguna imagen tiene sentido: es todo negro.

Entonces aparecen los desiertos teñidos de un ambiente solitario. Las raíces de un alguien que no debe ser inundan el cielo y se agarran a cada pensamiento; lentamente, en un suspiro, le chupan todo lo valioso y crecen, abarcando aún más hasta no dejar ver el firmamento. El sol se oculta cobarde y deja que las sombras negras campen en el destierro de un astro olvidado por el momento. Crecen, y la realidad se convierte en una cueva cerrada por raíces que no permiten apreciar el discurrir del tiempo.

Una palabra y todo este mundo caerá, vencido y hundido por el brillo de algo externo, de otra forma y de otro mirar. Un suspiro y dejará el mundo de ser mundo, pero eso no es lo que va a pasar. Las palabras, por lo visto, no son nada ni suficiente, por muchas que se escriban. Nada de lo grabado a fuego en cualquier momento puede abatir la soledad del desprecio. Así que "nada" se convierte en "nadie". El suspiro no era más que aire.

Y, a veces, cuando todo esto ocurre, la mente se va de paseo y se pierde, se extraña, y el camino más acertado no es el de vuelta a casa. Y, a veces, perdido en el tiempo, comprendo que hoy nada es nada, que solamente he sido yo imaginándome lo que quiero."

jueves, 6 de junio de 2013

MOSQUITO BONITO

Un mosquitillo de esos que deambulan por el cuarto de baño. De hecho, ahí sigue, aquí en casa.



martes, 4 de junio de 2013

RÍO SECO

"El cauce del río que discurría tranquilo, con su rumbo de aguas inquietas, quedó inmóvil y despojado del movimiento de toda vida. La historia de miles de piedras, de arena arrancada a la vida que reposa en el fondo, se seca y muere en un verano infernal. La sal de las pocas veces se acumula en el lecho imaginado y amarga  la existencia del recuerdo, de varios. Las raíces de los árboles se amontonan e invaden el hogar antiguo de las aguas noche sí, noche también, y se secan entorno a la sal del recuerdo. La sal..., la muerte del alma y el nuevo renacer. Las raíces inquietas del bosque se abalanzan y cruzan el cauce, inundándolo de ramas secas y la búsqueda de algún lugar. El bosque se hace espeso y las raíces ahondan en el centro de la vida que ya no discurre, que se marchita esperando una desembocadura que nunca existe, que queda enterrada.

El brillo de otros días en la superficie del agua, se olvida; el brillo, tal cual, de los reflejos del agua que deja solamente un hilo de vida correr. El río, la savia, la muerte... La muerte de nada existido salvo el recuerdo del ansia que va a desembocar a un mar de aguas oscuras, de frío, de olvido y de nada más. El bosque se cierne tranquilo, como un mundo extraño, pero conocido, que no sabe dónde terminar. Miles de hojas caen ya muertas a un suelo hambriento que únicamente desea el alimento eterno de un momento que sólo se puede escapar. Raíces que invaden  la sombra de un curso de aguas invisibles que absorbe toda la vida de la única ciudad: la negra, la invadida por sombras, por las luces anaranjadas de la noche y por un atisbo de soledad. Las raíces hieren profundas en un cauce seco, desatendido e ignorado que ahora sucumbe al momento inimaginado de otro mundo de cristal que proteja cuanto queda en pie.

Corriera el agua en tu recuerdo..., ahondaran las raíces en tu piel... Nada (todo es lo mismo) se pierde en un bosque tan lleno de árboles negros y oscuros que el río que lleva la vida muere sin importancia, muere sin vida que se fije en él. Raíces apretadas y un suelo ya tan visitado por nadie que se hace duro al caminar.

Las raíces del bosque se hacen fuerte y sólo una voz inexistente logrará hacerlas a un lado y que las aguas y los brillos del río más profundo del mundo regresen de nuevo a donde nunca debieron estar."

viernes, 17 de mayo de 2013

UN RECUERDO

"Recuerdo una vena hinchada y roja atravesando un blanco puro y vivo. Recuerdo cómo acababa en el mar más profundo y marrón de una sonrisa. Esa venita en el ojo izquierdo... Recuerdo la sonrisa. Pero cuando lo intento la imaginación se me resbala por otra piel y otro pelo que enreda el tiempo y desplaza el aire. Recuerdo esa sonrisa, la de la ausencia del tiempo en mi momento, la del brillo inesperado del alcohol, de sillas de plástico y música al abrirse la puerta del bar. Recuerdo hasta el más mínimo segundo de una realidad que me sabe a Simon y Garfunkel —no sé por qué— y a Stealers Wheel. Recuerdo el tacto de la ceniza en los vaqueros y el humo de los labios que, de lado, exhalan la costumbre de una vida entera; y unos ojos intrigados. Recuerdo hasta la temperatura del aire de una boca y de los sonidos al moverse a su son. Recuerdo la música que no se escuchó y los colores que no se vieron. Recuerdo que no hubo nadie más a un metro y que, por no haber, ni lo hubo más adentro.

Recuerdo que escribo esto para no olvidar un momento que ha llegado a convertirse en otro precioso recuerdo."

sábado, 20 de abril de 2013

MUNDOS

"Te he escrito un mundo,

¿qué más quieres que te escriba?
Porque te inventaré otro sin más.
Tú sólo dame un momento,
un lugar por donde empezar."

martes, 16 de abril de 2013

CIELO INTERNO

"La realidad se oscureció de repente ante la duda. El futuro que acompañaría a la sombra existiría pronto de una de dos formas: o la costumbre, o el deseo. De hacerse patente la costumbre, la negrura habría llegado para quedarse e impregnar todos los colores del mundo, dejándolos en silencio y apagados hasta nuevo aviso. En caso contrario, venciendo el deseo de todo lo demás, incluso a la vida misma, serían las luces de la razón, del sentimiento, las que impondrían el equilibrio, la energía y el detalle en la mirada. Sin embargo, se trataba del primer segundo de una vida entera, y resultaba difícil discernir lo probable de lo ansiado.

En ese instante, las dudas surgieron de cada sonido, de cada palabra, de cada roce. Las ideas comenzaron a girar, más deprisa cada vez, en un torbellino de confusión e imágenes enfrentadas. El ser y el no ser nadie se mezclaron en el interior. La cercanía, su olor, desataron la razón y la sombra se volvió loca. ¿Las manos decían "sí"? ¿Un "tal vez" quizá en los ojos? ¿Un "no" porque... porque...? Una intriga, al fin y al cabo, en las palabras por llegar. Y la mente de la sombra se apagó, encendida en nervios como estaba. Tras esta breve tormenta, de apenas unos segundos de duración, la calma inundó el mundo de la sombra y la negrura se paralizó. De repente, el cielo negro e interior parecía un lienzo oscuro, pero vacío.

La sombra levantó la vista y se quedó mirando aquel cielo durante un buen rato. La visión ante sus ojos despertó algo dormido en su recuerdo, en sus entrañas... y la sombra le siguió el ritmo. Alzó la palma de su mano izquierda y se quedó mirándola. Inmediatamente después, se la introdujo lentamente en el pecho, a través de su negro exterior. Entonces, la sombra sacó la mano de sí misma, cubierta de luz, de una luz líquida y dorada, cálida, serena, única.

Como sin poder evitarlo, la sombra siguió un impulso que le nacía desde lo más interno y desde el pasado; levantó la mano hacia el cielo negro y, con la luz goteándole entre los dedos, la sombra empezó a moverla frente a su rostro, mirando en todo momento hacia arriba. Poco a poco, con cada leve gesto de su dueño, la mano iba pintando en el cielo con la luz dorada de la sombra. Aparecieron paisajes increíbles, solamente vistos en su imaginación; momentos únicos y todo el haz de sentimientos posibles en aquel interior de uno solo. Miles de estrellas, ríos de luz, ciudades de cristal, noche de luna y palabras, emociones tatuadas en la piel, el color de unos ojos... El cielo de la noche de las dudas de la sombra se quedó completamente iluminado, pintado con la luz del deseo y, sobre todo, con la luz del yo recuperado.

Las dudas surgieron con un roce, un abrazo o unas palabras; el tiempo susurró que con calma. Pasarían unos segundos, unos minutos, unas semanas, y la sombra sonreiría a la duda, agradecida por haberle despertado el interior porque, pasase lo que pasase, se dedicaría a iluminar su cielo, a enriquecer la vida misma con la luz que surgiera de la chispa de un roce, de una mirada, de unas palabras. Y así, la noche no sería noche, sino la tranquilidad del tiempo y el nuevo día de una realidad olvidada.

Entonces, la sombra se sumió en su mundo, contenta por el simple hecho de haber descubierto, en la distancia, una nueva mirada."

miércoles, 10 de abril de 2013

PALABRAS

"Me empiezan a faltar las palabras. Estoy acostumbrado a poner una letra tras otra para describir todo un mundo, y ahora me encuentro solo en mitad de un papel vacío, mirando perdido si por el borde del folio aparece algo. Pero nada ocurre y no lo entiendo. 

La realidad ha llegado a ser un reflejo de mis ojos, calco de pensamientos, imagen del vivo recuerdo del interior que conservo. Con escaso esfuerzo, he impreso para siempre lo que no me preguntan y he buscado la belleza aunque no la llegase a encontrar. He plasmado lo que no se toca, lo que no se ve, lo que nadie entiende; me he visto nadando en mares de ideas vivas y únicas, de ideas que han marcado la dirección del viento. Quedan en pie mis edificios de cristal, mis ciudades de ensueño, mis noches de luces brillantes, de soles y lunas danzando al son de aquellos dos que caminaron juntos y en silencio. También quedan las guerras, las tragedias que convertí en historias inconexas, en fragmentos reducidos e inocuos; quedan allí los desiertos de un sol abrasador y del quemar del tiempo que me atraparon sin salida, perdidos entre seres oscuros arrancados del rincón más profundo de la negrura del interior. Quedan, pues, mis palabras agotadas y vividas, escritas como único remedio cuando el pecho se hincha con la presión del silencio. Y son tantas...

Pero ahora que intento cerrar los ojos y esperar que por mi cielo cruce alguna de estas palabras volando (de las que iniciaron la vida, de las que acabaron con la muerte), toda la oscuridad se llena de letras relucientes, de luces bordadas en mensajes increíbles. Todas estas palabras que ahora vienen son las que deberían ocupar el papel vacío, pero cuando intento cogerlas con la punta del bolígrafo, se diluyen. Desaparecen a toda prisa y se esconden en un lugar lejano al que más tarde llego para darme cuenta de que eres tú.

En ti, mis palabras se pierden como el sonido del vinilo en el viento. No me evitan, al contrario: me guían directamente al centro de su nacimiento. Allí, como recuerdo e imagen encarnada, solamente encuentro unos ojos marrones, una sonrisa y un silencio que, de tan prolongado, se hace eterno, con la única interrupción de lo dulce de una voz. Las palabras se esconden y dan vida poco a poco a un cuerpo, a un rostro, a miles de sentimientos que, por no tener, ni tienen nombre. Aquí se quedan a la vista pero inmóviles, evitando la prisión de mi papel en blanco y yermo.

Contemplando esta escena de locura (sí, locura: por lo sentido, por la falta de apego a todo menos a...), he comprendido que por mucho que lo intente, por miles de páginas que escriba, hay palabras que nunca quedarán reflejadas; al menos no lo haré con tinta. Entiendo que todas estas palabras se niegan porque no me pertenecen, porque la única razón que tienen es vivir por ti, para describir lo que significas aquí dentro.

Así, la próxima vez que nos veamos, te diré con los ojos lo que no puedo decirte con la voz por no ser este tu momento, o el mío. Quizá me puedan los nervios e intente plasmar todos esos sentimientos, pero eso no querrá decir nada porque esas palabras te pertenecen y se quedan inmóviles en su sitio, esperando agazapadas a que se las lleve el viento una noche... hasta ti.

Sólo espero poder verte pronto para sentir todo esto y no imaginar tu figura, y no recrear tanto recuerdo, para que las palabras desaparezcan al tenerte frente a frente y queden deshechas y convertidas, por una vez, en puros sentimientos.

Y esta vez, es por ti."

viernes, 5 de abril de 2013

92 KM

"Esta noche estaba tranquila y el aire frío escampaba la oscuridad alrededor. Hoy, esperando la compañía del silencio, me he encontrado con el sonido de tu voz y sin querer me he ido lejos y dado la espalda a la electricidad de mi piel. Cada momento de calma, de ausencia, se rompe a los meses cuando de repente, cuando sin pensarlo, me encuentro sorprendido ante la luz de unos ojos que un día cerré imaginando playas y caricias de un viento que nunca llegó a existir.

Miles de imágenes y pensamientos se agolpan en mi cabeza al verte y, confundidos, me recriminan lo que pensará quien me lea; pero ya no puedo con más ocultismo, y te lo dije una sóla vez, y entre el humo de cigarros pinté un pasado perdido, exaltado por la imaginación de lo no conseguido. Y lo haré una y mil veces mientras vea el reflejo de tus ojos, el perfil de una figura que deshace el tiempo, el tacto de la piel que duerme en unos recuerdos que, más que vividos, fueron deseados. Y lo son.

Y hoy, con más imaginación que ganas, con más costumbre que sentimiento, dejo vagar por mi cabeza la imagen de quien nunca fue (todavía) para que dé una luz de vida a mi recuerdo. Dejo que inevitablemente pase el tiempo y las raíces de lo imperecedero se sequen al menos lo justo para no seguir recordando lo que siento.

Y hoy, que te veo aparecer de nuevo, maldigo todos esos momentos en que seguiré persiguiendo un segundo, una sóla fracción de tiempo en que mi imaginación volará sola, en que no estaré contigo... momentos en que solamente te recuerdo."

sábado, 23 de marzo de 2013

ARCOÍRIS LUNAR

Esta tarde estaba leyendo sobre el arcoíris lunar, cosa que no sabía que existiera, aunque tiene toda la lógica del arcoíris normal, al fin y al cabo es agua que refracta la luz que le llega... El caso es que esto es lo que se vEía hace un rato desde mi casa (gracias a Alberto por avisarme):


miércoles, 13 de marzo de 2013

LO QUE NO DIJE

"Todas las gotas de la barra de este bar se erizan y, nerviosas, se mueven de un lado a otro por la excitación. Las luces anaranjadas se oscurecen alrededor, pero mantienen su brillo justo delante de mí. La música y todo el ruido de la gente que nos rodea se atenúan y se ligan en el hilo sonoro del momento. La realidad se entremezcla y los colores de cada objeto quedan difuminados en una fotografía, inmóviles, encerrados en la quietud del tiempo. En el centro de todo, como única realidad que veo, que vivo: tú.

Yo, que he olvidado ya los nervios, el no decir y el adorar, sólo sé que soy feliz en este instante por estar aquí, por el hecho de ver la imagen proyectada de un anhelo profundo que hace que todo cobre una vida interior única y brillante. De repente, y por el solo marrón profundo de unos ojos, realidades interiores, pasadas, paralelas, enterradas, pero inolvidables despiertan de nuevo al brillo del recuerdo y al calor de las palabras. Me sorprende esta luz repentina, esta visión de paisajes nuevos y despejados. Satisfecho, todo está bien por dentro, abro los ojos y me dedico solamente al exterior.

Aunque la realidad ríe, baila y cambia, la mía ahora se reduce a ti, al único sonido del movimiento de tus palabras. Y, ¿qué quieres que diga mi silencio? Por decir, te diría mundos, le daría un sentido nuevo a todo; por sentir, inundaría de luz el rincón más oscuro de tus sueños. Pero quizá no sea hoy el momento adecuado y tenga que convertir los centímetros que nos separan, los que ignora tu mano en mi antebrazo, en un abismo inmenso en el que se pierdan mis mensajes y solamente quede al despedirnos el recuerdo de tu mirada. Espero que leas en mis gestos lo que no te digo porque no debo, porque ni siquiera estás, en realidad. Me conformaré con la sorpresa de verte aparecer cada vez que, por alguna razón que se me escapa, te siento.

Pero si hoy por decir fuese, te contaría quizá de los colores, de la viveza, de la intensidad... de la fuerza inesperada del calor de tu recuerdo."

miércoles, 20 de febrero de 2013

INVIERNO

"Llegó el viento frío y el mundo se congeló. Con la tenue luz difuminada del invierno, el hielo pobló la tierra y absolutamente todo quedó convertido en un cristal helado. Los pocos brillos que traspasaban las nubes llegaban moribundos y se deshacían en reflejos al tocar el suelo. La vida alrededor había desaparecido, sepultada bajo la quietud del silencio y el frío del olvido. La muerte, una vez más, llenó cada rincón y todas las ciudades de la fina pero inevitable escarcha que adormece la luz de los pensamientos.

El único habitante del mundo desesperó al ver el temible letargo del tiempo que acontecía. La llegada de la nada, del no ser, del nadie más. Enloquecido por la perspectiva de soledad, acarició cada palmo de suelo en un intento inútil y ansioso de evitar la muerte de su hogar último y único. Con ojos desorbitados y una expresión de terror, el alma se contrajo y cerró los ojos. Todo había vuelto a desaparecer. Una vez más, nada en su mundo existía ya. Estaba sola.

En un impulso de ira, de frustración y rabia ante la situación repetida, el habitante de la vida renegó de la existencia de todo excepto de él mismo. Con decisión, comenzó a mirar hacia adentro; si el mundo era ahora la soledad de un cristal precioso pero inservible, haría que lo que él llevaba dentro se incendiase con el brillo de mil soles, que creciesen en su interior las selvas más frondosas, los cielos más dorados, las ciudades más majestuosas y un sinfín de vida, de vida que vibrase de verdad. Haría que todas las realidades de la imaginación conviviesen al mismo tiempo y se mezclasen todos los sentimientos posibles en uno solo, que la belleza del mundo exterior fuese un simple reflejo de lo que llevaba dentro.

Y, poco a poco, llegó la primavera. El mundo exterior deshizo los hielos del letargo y el tiempo volvió en sí; volvió la luz, el aire, la vida, el color. El alma abrió los ojos y vio entonces su realidad devuelta. Había pasado un invierno de desolación, muerte y ansias; ahora despertaba a un mundo renovado. En ese instante fue consciente: la muerte del invierno volvería a aparecer de modo inevitable. Sin embargo, la recibiría cambiada, sabiendo que cuando todo muere, es el momento de esperar que florezca otro mundo en algún rincón oscuro de lo más interior."