jueves, 8 de mayo de 2008

EL COLOR DE LA WEB

Desde noviembre del año pasado vengo publicando aquí algunas de las fotos que hago; a veces, muchas.

El caso es que yo no tenía ni idea de fotografía entonces, aunque ahora tengo algunas nociones, pero lo que sigue siendo para mí algo que no entiendo mucho es el color. Yo hago una foto y más o menos puedo plasmar los colores que pretendía, pero al pasarla al ordenador, resulta que se ve de otra forma. Bueno, eso no es tampoco un problema hasta allá. Lo malo viene a la hora de publicar las imágenes en internet.

Me di cuenta cuando subí aquellas en que salía una abeja muerta en una flor y otra de un edificio de la Universidad de Alicante: los colores son mucho más ténues. Después de preguntar, (porque no me hizo ninguna gracia) me dijeron que exportase las imágenes para web. Eso llevo haciendo desde entonces, pero me sigo encontrando con que los colores de las fotos son mucho más ténues en el blog. Y, como muestra, unas cuantas fotos abstractas que me entretuve haciéndole a un cigarro ; juro que son más interesantes de lo que parece, que estas parecen sin vida:

Yo tengo ahora mismo la segunda como fondo de pantalla y el rojo es muy intenso.

Por eso, tengo un par de preguntas: ¿qué hago para conservar el color?, o si las subo sin exportar para web, ¿quien se las baje las verá con su color original o el color cambia inevitablemente al aparecer en internet?

Si a alguien le apetece sacarme de este pozo de ignorancia y aconsejarme qué hacer, encantado. Así, de paso, me deja alguien algún comentario...

A CONTRALUZ

Hay veces que, a la hora de hacer una foto, lo que más me motiva es la falta de luz. Puede que sea un poco más complicado que a plena luz del día, pero con una cámara que permita un tiempo de exposición prolongado y un trípode, no hay problema. Después, una pinceladita de Photoshop para retocar detallitos como la luz o el color y listo.


Esta primera es de una gatita que tiene mi amigo Tony en la terraza de su casa. Aprovechando un foco verdoso que hay cerca y parapetado tras las plantas, me quedó esta foto que me da un poco de "mal rollo"; pero un mal rollo interesante...

Pero esta otra me gusta más; ya que nunca he estado en una jungla, por lo menos me la intento recrear.

miércoles, 7 de mayo de 2008

ABARROTADAMENTE

Supongo que la mayoría de la gente habrá estado en un mercadillo alguna vez. Es difícil no ir, con el ritmo y nivel que tiene la vida ahora. Eso no quiere decir, por otra parte, que un paseo por estos lugares sea algo placentero, relajante o entretenido. Para los habituales de estos sitios sí que lo es, pero a mí solamente me produce agobio.

Bueno, solamente no. Ir a un mercadillo me hace tener la sensación de estar más sólo que en ningún otro lugar: tanta gente y todos a lo suyo. Vale que muchos pensaréis que, por mis constumbres y lo que me gusta, puedo ser un poco raro (asocial); pero es que caminar por una de esas calles flanqueadas por tenderetes de lona, atestados de cientos de zapatos, ropa interior (femenina a poder ser) y productos varios del hogar puede ser toda una odisea.

Nada más entrar al mercadillo me invade un olor a churros que no veas, que flota en el aire como el perfume más exquisito; parece que siempre está el churrero en todos los mercadillos. Este hecho, de por sí, no es algo molesto si te gustan estos dulces, pero cuando ese olor de aceite frito (y quemado, muchas veces) se junta con el olor a humanidad que desprenden cientos de compradores transeúntes, el ambiente va tomando un cariz que vaya...

Pero a esta ecuación le podemos añadir elementos aún más importantes: falta de espacio, mucho ruido, mala educación... De todo lo que negativo que le puedo encontrar a un mercadillo, creo que lo que peor llevo es la falta de educación de la gente.

Tú no puedes pretender ir a un mercadillo y darte un paseíto sin agobios. De impedírtelo se encargarán esos personajes que, cuando tú estás mirando algo con interés, incluso pensando que has encontrado algo que te interesa y esa incursión en la jungla de puestecitos ha valido la pena, el inmenso codo de una señora (que si bien puedes mirar por encima de su cabeza sin problemas, muchísimo más difícil sería rodearla) se entromete entre tú y cualquier objeto, te lo quita de las manos y decides escabullirte de allí antes de morir aplastado.

Sales como puedes de la maraña de brazos, piernas, bolsos y pechos descomunales (directamente proporcionales al tamaño del codo ese que atacaba antes) y, cuando llegas a la zona neutral, que viene a ser el eje de la calzada, una zona más despejada, te encuentras de nuevo rodeado. Mientras que por un lado se acerca peligrosamente una mamá sin carnet de conducir para el cochecito en el que descansa su retoño, por el otro lado viene una cuadrilla de señoras mayores que, si bien van despacito, resultan inamovibles en su trayectoria y no queda otra que esquivarlas. Ojo, que pueden ser muy pelirosas.

En ese momento piensas que eres joven, que tus cualidades tanto físicas como mentales superan las de aquellas que vienen por delante y por detrás. Pero pasan dos cosas: que ni eres más listo ni más fuerte. Olvidabas que no estás en un cuadrilatero de boxeo, un tatami de artes marciales o un examen de física cuántica: estás en un mercadillo y, si no tienes cuidado, puedes no salir nunca.

En efecto, estas asíduas de la venta callejera han desarrollado un séptimo u octavo sentido que hace que, dejando a un lado consideraciones morales o de educación, te aparten con un movimiento certero si te consideran competidor directo a la hora de comprar o si simplemente te pones en su camino.

Esa es la razón principal de que yo no vaya al mercadillo más de lo imprescindible. No quiero morir; y menos ahí. Supongo que con práctica y habituándome no pasaría nada y estaría como pez en el agua, e incluso encontraría el zapato para mi horma. Pero soy un hombre, no me pienso arriesgar, que son las mujeres las que saben instintiamente cómo moverse en estos lugares.

De todas formas y por mucho que quiera evitarlo, es imposible escaparse de estos cúmulos de gentío desesperado por conseguir eso que han ido a buscar. Si no es en un mercadillo abarrotado de caminantes de puesto en puesto, seguro que te encuentras algún atasco kilométrico en que la gente hace sonar el claxon desesperada y se te arriman con el coche hasta casi (o sin casi) rozarte.

Y es que, al final, da exactamente igual dónde esté uno: tanto si es en un mercadillo comprando como en la carretera, la gente tiene muy pocos respeto y consideración por los demás. Estemos donde estemos, la gente es la misma.

Menos mal que siempre hay quienes saben apreciar lo bueno de ir al mercadillo, que lo hacen por muchos de nosotros.

EL PODER DE LA MENTE

A estas alturas de la vida, parece que la mente humana es uno de los elementos más inquietantes con que se encuentran los científicos (y personas en general) a la hora de fijarse en el funcionamiento del cuerpo humano. Tenemos una máquina de potencia muy superior a lo que llegamos a imaginar, capaz de hacer cosas que a veces nos pueden parecer de ciencia-ficción o incluso magia.

Una de estas capacidades mentales poco exploradas trata sobre el poder que ésta tiene para intervenir en procesos curativos. Según dicen los expertos, esto se consigue cuando el control de la mente sobre el cuerpo es mayor, cuando se empiezan a regular funciones no tan obvias como levantar un brazo.

El tema es muy amplio e interesante, pero me voy a centrar en un punto: la ciencia conocida como noesiología. Hay quien la define como una ciencia que estudia cómo funcionan y se desarrollan los procesos congnitivos, del conocimiento. Y de ese enfoque científico surge su aplicación práctica: la noesiterapia, que estudia las formas de curación, anestesia, etc., utilizando el poder de la mente.

En este campo, el doctor Ángel Escudero es una figura reconocida en todo el mundo. Este médico es capaz de ralizar operaciones de diversa índole, desde la más sencilla hasta la más compleja (y verlo, aunque sea en vídeo, impresiona) sin anestesia. Mientras él opera con la ayuda de su equipo, el paciente se encuentra en la mesa de operaciones despierto, perfectamente consciente y de muy buen humor. El estado de ánimo es algo que llama mucho la atención. Según el doctor Escudero, nuestra mente tiene el poder de controlar lo que nos sucede, siempre y cuando sepmos cómo hacerlo.

Al ver un reportaje que muestra operaciones realizadas así, la impresión es muy fuerte. Antes de la intervención, el doctor prepara a sus pacientes para que, con el simple control de su mente, sean capaces de no utilizar anestesia y, aun así, no sentir un ápice de dolor, de estar plenamente conscientes durante la operación e incluso cantar mientras el doctor opera.

Es impresionante.

Durante siglos se ha estudiado el cuerpo humano con detalle y hemos llegado a tener un conocimiento muy detallado de cómo funciona. Parece, no obstante, que sólo ha asomado la punta del iceberg y que, en toda la masa helada bajo el agua, quedan muchos secretos y capacidades de las que no somos conscientes; al menos no en el mundo moderno.

viernes, 2 de mayo de 2008

OYENDO EL FUTURO

Como ya he comentado, Opeth tendrá disco nuevo el día 3 de junio. La espera, sin embargo, no será tan larga: por internet circula ya el disco completo y he podido escucharlo. De todas formas, que me esperen en la tienda.

La verdad es que me ha sorprendido bastante este LP nuevo. Según había leído por ahí, Mikael Akerfeldt (cantante y guitarrista) dijo que se habían soltado con su parte más animal, cosa que me asustó un poco. A mí no me gusta demasiado el death metal por las voces guturales (que, aunque sí veo expresivas, no me hacen mucha gracia) y por los ritmos frenéticos.

Pero Opeth tiene algo especial, algo que lo hace reconocible y lo diferencia de cualqueir otro grupo. Según creo, y ha dicho también Akerfeldt, es el lado progresivo lo que los hace distintos: canciones larguísimas, muchos cambios de ritmo y melodía, la creación de ambientes, etc.

Y a este último disco, Watershed, lo veo más tirando por este camino. Ahora se pueden oir instrumentos de viento muy evocadores, una voz femenina preciosa, pasajes de guitarra clásica que se combinan con partes de distorsión demoledora y voces potentes con ritmos muy directos. Es esa mezcla la que he notado más destacada y, la verdad, me gusta.

Supongo que muchos seguidores del grupo desde sus inicios, en especial aquellos que consideren sus primeros trabajos como los mejores, estarán un poco decepcionados, como pasó cuando publicaron Damnation, un disco muy tranquilo y limpio. De todas formas, no creo que nadie acabe decepcionado.

Yo sólo puedo decir que espero al 3 de junio con las mismas ganas.

martes, 29 de abril de 2008

HASTA LOS WEBS

Hoy he tenido el placer de leer otro e-mail de esos inútiles que no dicen ni una palabra de verdad y que te hacen perder un tiempo al que, aunque sea en el sofá mirando al techo, se le podría dar un mejor uso.

Y es que hay gente que parece disfrutar molestando a los demás inventando historias increíbles y de lo más emocionantes sobre alguna niña que tiene cáncer y reenviar el mensaje le aportará un centavo de dolar, o ese otro en que te avisan de Nigeria o algún país del estilo que tienen una herencia disponible para tí. O, si no, aquella pareja que se despide por última vez esa mañana y uno de ellos muere trágicamente; este último me gusta especialmente porque, debido a la muerte de uno de los enamorados, la gran cantidad de energías negativas que quedaron en el aire por el suceso descargarán toda su fuerza y sus ansias de venganza sobre ti, que no has reenviado el e-mail.

El que he recibido hoy dice algo como esto:

"¿Sabías que a través del Banco Internacional de Recopilación de Datos (INPA)
puedes consultar y ver tus propios datos del pasaporte o DNI, en Internet? Sin secretos, solamente con tu nombre. Todo el mundo puede ver tus datos: pincha en este enlace ( 1ª casilla nombre y 2ª casilla apellidos) Míralo antes de que cierren este vacío en la seguridad de tus datos. ¡Es muy fuerte, incluso tienen tu foto! ¿Qué pasa con la protección de datos?".

Pues bien, al leerlo ya me parece bastante asombroso eso de poder encontrar tan fácilmente los datos de cualquiera por internet; pero a saber. Yo lo único que puedo asegurar es que, cuando uno entra en una página que solicita estos datos, se suele firmar un certificado electrónico o se entra en una página protegida o cosas así. Pero eso es solamente desconfianza (y experiencia), así que me he puesto a buscar por internet sobre ese tal INPA; no lo he encontrado como banco.

Lo he dado unas vueltecillas a eso del acrónimo, a ver qué podría significar en inglés (si es del banco de datos europeo ese, estará en inglés) y no me sale nada parecido; le he dado muchas vueltas y no me encajan las palabras españolas con las siglas, sean en inglés, español, alemán o francés. No me encajan con ninguno de esos cuatro idiomas. Pero, claro, esto no significa demasiado porque puede ser cualquier palabra. Eso sí, cuando veo siglas suelo deducir de qué se trata incluso en esos otros idiomas.

Como seguía sin tenerlo claro (aunque lo que sí empezaba a confirmarse era la idea de que este e-mail, como tantos otros que la gente se dedica a enviar indiscriminadamente, es una chorrada), me he metido en internet a ver qué encontraba. Nada. Ya podéis buscar por ahí a ver si encontráis ese banco con esas señas, que a mi no me ha salido. No digo que no sea verdad porque puede pasar como con las meigas: existir, no existen; pero haberlas, hailas.

Pues nada, que al final me he metido en la web esa que decía el mensaje (no sin antes poner antivirus, firewall y esas cosas) y tiene una pinta de cutrex impresionante: las imágenes son pobres y no dicen nada, no sale ningún edificio o emblema oficial, no se encuentran las características de una página oficial, vamos.

En fin, que vaya estupidez.

Yo me he molestado en examinar ese e-mail porque me ha parecido curioso y muy llamativo lo que decían, pero de antemano he tenido bastante claro que todo era falso. Pero como ya van un montón de mensajes de este tipo, absurdos e increíbles, que intentan que pierdas el tiempo o te preocupes por chorradas o que le des dinero a alguien, pues lo he mirado bien para comentarlo aquí.

Lo que quiero decir, después de todo eso, es que ya está bien de no pensar. Ya no se trata de que uno tenga o no idea de internet y esté más o menos acostumbrado a navegar, sino de reflexionar. Si yo le digo a alguien que no tengo sangre, sino que funciono con una mezcla de Coca-Cola y baba de caracol, no iría esa persona por ahí contándolo.

Pues este caso es igual: antes de escampar un mensaje a todos los contactos de la agenda, todo el mundo debería preocuparse un poquito más por verificar el contenido. Y, normalmente, es tan idiota lo que dicen que no hace falta ni verificar: para ellos está la papelera, no la libreta de direcciones.

Por cierto: Hotmail no se cierra.

WATERSHED

Falta ya muy poco para que el disco nuevo de Opeth, Watershed, vea la luz. Mientras llega el 3 de junio, el grupo ha dejado en su web algo de material para ir haciendo boca. Desde ahí, os podéis descargar una de las canciones, Lotus Eater, y el vídeo de otra más: Porcelain Heart.

De momento, no comentaré nada porque prefiero esperar a escuchar el disco entero; lo único que sí que digo es que, habiendo escuchado Lotus Eater y Porcelain Heart, se ve que este grupo va evolucionando pero, a la vez, siguen conservando ese "algo" que los hace inconfundibles.

Aquí os dejo el vídeo de Porcelain Heart:



domingo, 27 de abril de 2008

LUCES Y SOMBRAS

Simplemente.

LOOK NUEVO, VIDA NUEVA

Ya tocaba un lavado de cara y cambio de imagen para el blog. Llevaba tiempo queriendo hacerlo, pero tengo el ordenador roto y me da pereza ponerme en otro; pero, bueno, ya está hecho.

La resolución para la que está hecho es 1280x800 (panorámico) pero, al contrario de como pasaba con el fondo anterior, este se puede ver perfectamente en pantallas normales; aunque en realidad el dibujo es más grande, así que si alguien quiere verlo todo bien, ya sabe.

De todas formas, quiero hacer que el explorador reconozca la resolución y adapte el fondo, así que poco a poco.

A ver qué os parece ^^

martes, 22 de abril de 2008

SOMOS LA PESTE

Toca un poquito de protesta.

Como habréis visto los que os paséis por aquí de cuando en cuando, he publicado unas cuantas fotos tomadas en la playa. Las primeras que puse son de la playa del Carabassí, a continuación de las de Arenales del Sol, que ya comenté, pero la mayoría es ahora del Cabo Las Huertas: de ahí son Mar de Plata y Al mar, de la entrada MARES DE PLATA.

Pues bien, cuando uno va a la playa con la intención de estar un rato en un sitio bonito y tranquilo, libre de todo lo propio de una ciudad, espera justamente eso y encontrar paisajes como los de la entrada que he citado y como el de esta imagen:

Castillo de Santa Bárbara desde Cabo las Huertas.

No obstante, los humanos podemos llegar a ser una plaga que acabe por anegar el planeta ya no con mares de plata, sino con latas y basura. Siendo así, es mucho más normal que encontremos estampas menos evocadoras, pero mucho más propias de civilación e incivilidad:

Playa "clásica".

¿Alguien se ha fijado alguna vez que, ahora, hay papeleras en las playas? Es antiestético a más no poder: un tubo de metal pintado de azul (como si se viese menos...) clavado en mitad de una playa preciosa, con una triste bolsa de plástico colgando desnuda y rota. A ver si los responsables de estas papeleras buscan el significado de "impacto ambiental", porque veo que ni lo han oído siquiera. Me explico: la papelera es fea, la bolsa es fea y además hace viento (en un aplaya viento, qué raro, ¿no?) y el plástico acaba por salirse del sitio, romperse y esparcir la basura por todas partes.

Elegante bolsa que estropea el paisaje.

Es feísimo. Pero más aún lo es el hecho de ir caminando y encontrar: latas de cerveza, papeles, envoltorios varios, preservativos, etc.

"Somos la peste", como dice un amigo mío.

DOSIS DE REALIDAD

Según indicó, resulta "muy difícil" comprender que "pueblos tan grandes" tengan "tanto miedo" a pueblos "pequeñitos, como el del Tíbet o el pueblo vasco". "Es increíble -agregó- ¿por qué pueblos tan grandes tienen tanto miedo a pueblos tan humildes, tan pequeños, esencialmente pacíficos en su forma de reivindicar el camino del futuro?".

Esto es lo que ha dicho Ibarretxe con motivo de la visita del representante de la Casa del Tíbet en Barcelona. Podéis leer la noticia completa en 20minutos.es.

A mí me parece que este hombre se está confundiendo en un par de cosas. La primera, y que me parece más importante, es el hecho del miedo hacia el pueblo vasco. Yo no sé la percepción que tendrá él acerca del "problema vasco", pero yo he conocido a gente vasca y nunca se me ha pasado por la cabeza la idea de tener miedo, así como creo que no se le tiene miedo al pueblo vasco, sino a una parte muy concreta del mismo. Si churras y merinas no son ovejas iguales, tampoco lo son un ciudadano del País Vasco que vive tranquilo sin molestar a nadie y otro que no deja a nadie vivir en paz.

ETA y vascos son cosas distintas.

Por otra parte, no me parece nada correcto comparar Euskadi con el Tíbet. Mientras que el primero viene siendo territorio español desde hace siglos y siglos y sólamente hace unos años (en comparación) del comienzo de su reivindicación como pueblo independiente, el segundo ya era un país libre e independiente, organizado, que se vio invadido por el vecino (en varias ocasiones), masacrado y objeto de múltiples vejaciones: asesinatos indiscriminados, obligar a monjes y monjas a mantener relaciones sexuales en público, torturas a inocentes, etc.

No creo que se pueda comparar la situación del pueblo vasco -al que sí que respetan la mayoría de españoles (ojo: "pueblo", no "asesinos")- con la del Tíbet. Si este país respeta profundamente a China es algo de admirar porque las vejaciones sufridas por sus ciudadanos fueron y son atroces en muchos casos.

Yo no es que sea un experto en política, pero me parece que hay cosas que no se pueden decir a la ligera, porque no son fieles a la realidad o, incluso, porque puedan no ser justas.


Un poco de historia del Tíbet.

miércoles, 16 de abril de 2008

MARIPOSEANDO

He vuelto a comprobar lo malo que es no tener estabilizador de imagen o un trípode, en su defecto. Tengo el trípode, eso sí, pero está un poco escoñado y me da una pereza tremenda montarlo cada vez. Y más cuando lo que quiero es hacerle unas fotos a una mariposa que se irá a la primera de cambio, así que no hay mucho tiempo.

Eso mismo me ha pasado esta mañana. Al ver al bichito me he entrado corriendo en casa a por la cámara y el teleobjetivo (50-200), para no tener que acercarme y espantarlo. ¿El problema que decía antes? Pues al no tener la cámara fija (y aún así el viento mueve el objeto) o con estabilizador, pues sale un pequeño desenfoque que, aunque apenas se nota en resoluciones bajas, a la resolución que salen las fotos de la cámara (2560x1900), se nota.

He aplicado un filtro de enfoque y no queda mal, pero claro, se nota mucho más el grano de la "película". En fin, no ha quedado mal del todo así, de forma que aquí tenéis las dos que me he quedado del book que le podía haber hecho, jeje.

¡Ah! Y por cuarta vez he estado a punto de recibir los aguijonazos de un enjambre de abejas, instalado a unos 30 centímetros del lugar donde se había posado este animalito. ¡Qué riesgo de vida...!

martes, 15 de abril de 2008

MARES DE PLATA

Me gusta la playa, pero cuando no hay nadie. Y la verdad es que, desde que empecé a hacer fotos (más o menos coincide ese momento con el nacimiento de Mar de Ideas), he estado en muchos sitios que tienen un rasgo en común: son solitarios.

Cuando alguien me comenta algo de mis fotografías, suele aparecer un comentario del estilo de "es que todo lo que sacas es naturaleza". Pues sí. Y resulta que para encontrar esas imágenes que gustan en la naturaleza, me voy a los parajes más solitarios.

Podrá parecer un tanto aburrido o, incluso, deprimente para algunos, pero cuando estoy solo en el campo, la montaña o la playa me concentro mucho más y empiezo a mirar de otra forma, intentando ver el resultado final de una fotografía antes de hacerla. Cuando no voy solo, esto no es lo mismo y, aunque la compañía sea de lo más agradable, hacer fotos pierde una parte importante de lo especial que es para mí.

Hoy, la primera fotografía es de parte de la costa de Alicante, un trocito del Cabo Las Huertas. Aunque las casas y urbanizaciones van comiendo lentamente (y no tan lentamente) el terreno y robando arena y trozo de playa natural, todavía quedan calas y lugares con mucho encanto y, sobre todo, separados del bullicio de la ciudad.

Al mar

En esta otra, tomada desde el mismo sitio unos metros más a la izquierda, lo que aparece al fondo es el centro de la ciudad, del que me separan unos diez o quince minutos de semáforos. No estoy muy convencido, pero esos tres edificios son de los más altos de Alicante, entre ellos el Hotel Tryp.

Mar de plata

Por cierto, esta última está tomada así, tal cual, sólo que le he ajustado los niveles y le he aplicado un filtro cálido.

A ver qué os parece.

VIDA VAMPÍRICA

Desde hace tiempo he venido notando cómo esa sensación, esa ansia, crece lentamente dentro de mí. Observo que cada día es mayor la necesidad, que crece imparable el deseo. Es algo que no puedo controlar; no obstante, incluso conociendo el modo, creo que cada átomo de mi ser se resistiría al impulso de control.

Ahora, ese sentimiento vampírico me ha convertido en un ser nocturno y solitario que solamente busca la esencia la satisfacción de la forma más primitiva. Esta sed de esa sangre tan especial me vuelve loco al punto de no reconocerme; todo lo que he pasado, me acompaña y nunca me deja soledad completa.

Ha empezado el cambio y sé que, de alguna forma, nunca me dentendré. Conquistaré todo lo que se me presente y explotaré mi condición hasta la última gota. Desafiaré los límites de este nuevo ser y me enfrentaré al Sol, porque en eso reside la esencia de la vida.

domingo, 13 de abril de 2008

DOS FOTOS

Dos fotillos de hoy, que he estado por ahí. La primera es una abeja que ha muerto mientras libaba de una flor y se ha quedado tal cual, toda pringada de polen. Por lo menos habrá muerto feliz...

Muerte por empacho


La otra mitad

Y esta otra la he tomado en la universidad que, aunque se llama Universidad de Alicante, está en San Vicente (del Raspeig), que es mi pueblo. Eso de "pueblo" es por costumbre, no por habitantes.

sábado, 12 de abril de 2008

ESCAPADA A MURCIA

Ayer estuve en Murcia. Malakostumbre, el grupo de mi hermano, tocaba allí y aproveché para visitar a mi amigo Dave. Además, me apetecía coger el tren.

Al llegar, me dijo Dave que tenía que trabajar, pero que me dejaba con su novia para que me enseñara la ciudad, ya que me llevé la cámara de fotos. Irene es diplomada en turismo, cosa que me vino genial; me enseñó la mitad de lo que tendría que haber visto, según ella, pero mis pies no daban para más y tampoco había tiempo. Fotografiar, no fotografié nada, pero porque no era el momento, porque será por edificios interesantes por allí... Me imaginé cómo debió de ser el paisaje cuando aquellas tierras eran campos y campos de huerta salpicada de casas y palacios.

Entre toda la información que recibí (mucha) encontré una historia que me pareció muy curiosa y que es del tipo de las que me gusta conocer cuando hago turismo. La historia hace referencia a la del edificio del Teatro Romea de Murcia. Según me contó mi improvisada, pero preparada, guía murciana, el museo era antiguamente una iglesia o monasterio, no recuerdo bien.

En un momento dado, se tomó la decisión de reconvertir el monumento, cosa que al párroco, obispo o autoridad eclesiástica del lugar le parecería una herejía en toda regla. Desde entonces, se cuenta que esa persona maldijo el edificio y predijo que se quemaría en tres ocasiones, en la última de las cuales moriría mucha gente. Lo fantástico de esta historia es que el teatro ya se ha quemado dos veces hasta el día de hoy.

Estas leyendas, sean ciertas o no, son casi lo que más me gusta de cuando hago turismo (aparte de la gastronomía) porque refleja un lado de la sociedad muy particular que puede dar pistas muy importantes sobre lo que ocurría en la época y cómo vivían entonces.

Sólo quería resaltar esta historia porque me pareció curiosa. No obstante, recomiendo que se le haga al menos una visita a Murcia (hablo de la capital, aunque toda la región es para ver) y dejarse llevar por una "imaginación histórica".

miércoles, 9 de abril de 2008

MÚSICA AL PODER

La música, aparte su función eminentemente lúdica, se ha usado desde hace mucho tiempo para inducir a las personas a un estado alterado de consciencia. De ahí, que en mcuhas tribus africanas se hagan rituales con ritmos y cantos repetitivos, como se hace con los matras, o que las misas fuesen cantadas en su origen y exista música como los cantos gregorianos, que provocan un estado de la consciencia distinto en que la concentración es mucho menor.

Además, somos capaces de asociar sonidos a sentimientos, imágenes, olores y demás sensaciones. Se nos puede condicionar, entonces, para que asociemos tal cansión a una imagen. En eso se basa una parte importante de la eficacia de un anuncio publicitario.

Me he dado cuenta hace un rato de que ha desaparecido por fin esa saga de anuncios de televisión de ING en que mucha gente hacía cola. La canción me resultava un tanto repulsiva y me hacía cambiar de canal, incluso. En su lugar, parece que les ha gustado la moda de incluír a una estrella del deporte español y han fichado a Fernando Alonso. Pero es que, además, también está Matías Prats, que salía en los primeros anuncios del banco, creo, con su banco naranja.

Me parece un anuncio bien pensado, desde un punto de vista de influir en el posible cliente. Han recogido en un sólo anuncio toda la historia de la empresa porque, al final, suena la cancioncilla repelente pero mucho más de fondo y, sobre todo y más importante, con mucha menos duración. Sin saber de qué va el anuncio, al oir la canción conoces exactamente de qué están hablando y qué se anuncia. Por eso hablaba antes de la música como elemento no lúdico; manteniendo la música, el poder del anuncio por el impacto en el receptor es mayor, se establece con más fuerza.

Creo que, aparte de que el anuncio guste o no, que a mí no me parece gran cosa desde un punto de vista creativo o artístico, es un anuncio efectivo.

lunes, 7 de abril de 2008

“Hace tiempo que no veo tu sonrisa. Aunque ha pasado poco tiempo desde que descubrí su verdadero valor, muchos son los recuerdos de ella acumulados en mi memoria. Esas imágenes lo son todo y eso nunca desaparece, a pesar de lo demás, y la gracia pervive.”

viernes, 4 de abril de 2008

SEÑORES DEL TIEMPO

Hoy me han comunicado, nada más llegar al trabajo, que la empresa ha decidido no prorrogar mi contrato. A pesar de no haber tenido queja alguna sobre mí, de que me he adaptado a realizar tareas que no me corresponden, de que no me he quejado de muchas cosas y me he dedicado a trabajar y seguir las instrucciones del jefe, la empresa cree que no soy quien desean en su plantilla.

Pero una decisión así no puede tomarse de la noche a la mañana por inspiración divina. La razón de todo esto es un hecho curioso. Y es que el primero de mis dos días libres estaba ensayando con mi grupo cuando recibo una llamada del trabajo. Al responder me dicen que tengo que ir al día siguiente (también libre) porque falta uno. Yo digo que no puedo, porque ya tenía compromisos que no podía eludir. En ese momento, se toma la decisión de que me voy.

Y yo me pregunto, ¿querrán que viva exclusivamente para trabajar? Porque resulta que no me renuevan el contrato porque no he ido en un día libre. Es un motivo curioso. Pero sí, la culpa es mía por la desfachatez de mi conducta y la forma descarada y visceral con que intento que la empresa se hunda al querer que se me respete el tiempo libre. Porque, además, trabajo seis días seguidos; siete, a veces. Deben ser señores de mi tiempo y controlar mi vida, hacerla girar entorno a ellos.

No sé. Yo creo que las empresas de hoy en día no se dan cuenta de cuál es su bien principal y lo que de verdad puede hacerlas tener éxito. Si la empresa es simplemente un grupo de personas que trabajan en cooperación para lograr un beneficio, es claro que el éxito dependa de que esas personas trabajen bien. Y para conseguir eso, tiene que sentirse agusto y recibir las atenciones necesarias, que no se trabaja por gusto. Cuando uno está contento con su trabajo y se siente relajado, produce más y mejor. Y eso es un concepto muy amplio en el que se incluyen muchos tipos de atenciones.

Pero en este país, por lo que sé y he podido comprobar, no es esa la directriz que se sigue. Aquí parece predominar la creencia de que es la propia empresa, como concepto abstracto, la que genera dinero; como si el estar en tal local la dotara de cuerpo y fuese ella, por sí sola, la que funcionase. Se olvida entonces al trabajador que da vida al local y volvemos a lo mismo.

No sé si esto cambiará, ni si sería tarde o temprano. De todas formas creo que las personas, sean jefes o empleados, son siempre personas y se las puede comprender si se las escucha. Si uno quiere que se trabaje, hay otro que quiere trabajar.

Me encanta el cuadro de Dalí.

jueves, 3 de abril de 2008

MAIGMÓ

Un par de fotos que saqué ayer en lo alto de la Sierra del Maigmó. Para quien no sepa dónde para esto o no le suene para nada, echad la vista atrás hasta las Navidades pasadas: allí se encontró a la chica de Agost, una que caminó descalza muchos kilómetros durante aún más horas; hasta salió en Cuarto Milenio.

Universo

No obstante, como véis, este paisaje no se merece salir en televisión solamente por un suceso de las características del de la chica.

¡Y se ve desde la ventana de mi cocina!

Mexico