viernes, 12 de septiembre de 2008

DÓNDE NACER

Justo cuando iba a nacer me preguntaron de qué nacionalidad quería ser y en qué país nacer. Lo contemplé desde todos los puntos de vista posibles y lo que más me apetecía era nacer nórdico en España. Elegí el país porque mis padres vivían ahí y les resultaría infinitamente más cómodo. Pero, hubiese quedado raro que mi madre diese a luz a un nene ultra rubio con unos ojazos azules que tiran de espaldas y blanquito como la leche. Aunque nací así de blanco, eso sí, preferí nacer español y no darle disgustos a mi padre nada más aparecer. Y así fue.

Mi elección, al final, no estuvo nada mal porque me ha ido medianamente bien hasta ahora: una buena vida, amigos, me realizo en mis intereses... Estaba bien. Digo "estaba" porque la novia de mi tío (Yuli, que es peruana) me ha dicho que me tengo que ir a Perú porque allí todas estarán locas por mí. Casi he parado de comer, y es que eso no lo pensé a la hora de nacer.

No había pensado en que, llegado a una edad, tendría que relacionarme SATISFACTORIAMENTE con personas del sexo opuesto. Supongo que se entiende por qué he puesto esa palabra en mayúsculas....

Al oir esas palabras, mi corazón se ha hinchado cual pelota de playa roja y grande. A los dos minutos me he acordado de que estoy en España y la pelota me ha pegado un reventón. Ahora que podría estar dedicándome a la vida de juerga, placer y sexo descontrolados, cuando podría tener que quitarme a las tías de encima con palanca, yo sigo en este país en el que no me como un torrao.

Bueno, de momento planean llevarme a Cuzco y dejarme sentado en una plaza donde me ha dicho Yuli que pasan coca, marihuana y cosas así. O me ven pinta de junky (yonki, pa' los de aquí) o es que allí se preparan antes de la hora del flirteo.

Qué pena que a mi me guste el jamón, el aceite, la paella... En fin, ¡que lástima que lo de aquí me parezca tan bueno!

LA HUIDA

Empecé haciendo la canción esta sin saber muy bien por qué y por experimentar. Hice primero la batería (por primera vez) y después puse los demás instrumentos un poco en el orden que me ha dado la gana. Me ha llevado tiempo y, ahora que la escucho entera, me parece un resumen perfecto para las últimas dos semanas: han sido movidas, intrigantes, emocionantes y de lo más tranquilas y accidentadas. Todo a la vez.

Me resulta curioso haberla acabado justo ahora. Espero que la próxima sea igual de extraña (aunque con menos accidentes...).

La Huida




jueves, 11 de septiembre de 2008

SER, ESTAR O PARECER

Ayer se llevó a cabo, por fin, el experimento que podía haber acabado con nosotros, según algunos científicos. Pero bueno, el Gran Colisionador de Hadrones, un acelerador de partículas grande como él solo, nos deja ser viviendo. En la foto véis el sitio.

Con el experimento pretendían recrear unos eventos sucedidos durante o después del Big Bang. Y, con ello, averiguar un montón de cosas difíciles de entender. Con esos nombres tan raros, nunca serán descubrimientos famosos, hay que ponerles algo fácil de recordar. Pero bueno, si reproducen esos acontecimientos averiguarán cómo se forma la materia y qué es, entre otras cosas.

Esto de la materia es porque los científicos ven que, conforme más niveles descienden en la escala de la materia (átomo, electrón, etc.) más ven que entre ellos sólo hay vacío y que, entre las partículas más pequeñas que componen a esas otras también hay vacío, no están en contacto. Así se puede llegar a la teoría de cuerdas; eso es meterse en terrenos más pantanosos.

Entonces, el experimento intenta averiguar el origen de las partículas, saber de qué se componen y cómo funcionan. Pero, si averiguan eso, ¿no tendrían luego que averiguar el origen de esa otra partícula o elemento más pequeño, para saber de qué se compone y cómo funciona? Y después, quizá, repetir otra vez.

Por otra parte, hay quienes sostienen que la realidad es información, unidades de información, un concepto más abstracto. Si seguimos averiguando cómo funciona el mundo subatómico o el mundo cuántico, ¿podremos llegar a aceptar que seamos la expresión de información? Eso quizá dé que pensar que, si todo lo reducimos a esas unidades básicas de información, somos todos y todo una misma cosa ("cosa", por decir algo...).

O quizá no, porque no sabemos qué no sabemos.

FOTOS CARAS

Pues como he dicho en la entrada anterior, me he ido a la montaña a hacer fotos esta tarde. Y todo ha ido muy bien: en la cima había una nube y le he hecho alguna foto desde dentro. Lo malo ha sido al bajar por la carreterita, que ha venido un coche un poco fuerte y me ha dado de frente. Después de bajar la montaña como he podido, ha venido y la grúa y hemos ido al taller. Ahora a ver el seguro y esas cosas...

Pero bueno, las fotos las he hecho de todas formas, así que pongo las que más me gustan. Apreciadlas bien, que me han costado unbuen golpe en el coche.



miércoles, 10 de septiembre de 2008

GOD IS AN ASTRONAUT

Hace una semana y algo encontré un grupo por ahí llamado "God is an Astronaut" (mirad su MySpace) que hacen rock ambiental, género que estoy exprimiendo bastante últimamente. Me llamó la atención la primera canción suya que escuché por la elegancia del sonido, la suavidad que transmite y, a la vez, la energía que desprendía en las partes más movidas.

Tras buscar por tiendas sus discos, me di por vencido y acabé yendo a su página y comprándome un par de allí, concretamente: All is violent, all is bright, Far from refuge y A moment of stillness (un EP muy bueno). Me llegaron hace un par de días y la verdad es que me encantan, lo tengo a todas horas puesto.

No me voy a parar a analizar mucho su música porque ya que vivimos en la era de internet, podréis escucharlo aquí mismo. No os describo más lo que hacen porque más bien quiero que veáis el vídeo que viene en All is violent, all is bright, de la canción "Fragile", primera del CD:



El vídeo me parece muy acertado con el nombre de la canción. A mí me cuesta mucho ver este tipo de cosas porque lo paso mal. Desde luego, las vidas de esos animales son frágiles, pero cualquier cosa puede serlo si lo que pretendemos nosotros es destrozarla. Me ha dado mucha rabia ver el videoclip, pero creo que está muy bien, sólo es que a mí estas cosas me dejan el cuerpo un poco revuelto. La imagen del cerdo me ha impactado.

En fin, que vale la pena que os paséis por su MySpace y escuchéis las canciones que tienen allí. Es una música tranquila y relajante con la que es fácil, si te tumbas y cierras los ojos, poder pensar en tus cosas o simplemente disfrutar de nada más que la música.

Como decía en la entrada sobre olores y recuerdos, ya tengo las sensaciones e imágenes mentales que acompañan a este grupo; me llegaron los discos el lunes y, ese mismo día, ya tenían su carga emocional.

EN EL SAVINAR

Esta tarde me apetecía mucho ir al campo o a lamontaña a hacer algunas fotos, pero ha salido un día un poco nublado y me parece que no va a poder ser. Aunque, de todas formas, muchas veces lo de llevarme la cámara no es más que una excusa para sentarme un rato en una piedra y no oir más que pájaros y el viento entre los árboles. Así no hace falta el yoga.

Supongo que de todas formas me iré un rato, porque ya llevo un par de días pensándolo, pero de todas formas os dejo un par de fotos que saqué el otro día con Patri, de la misma sesión que las últimas dos (la del cielo y el árbol y las montañas como pintadas), tomadas en el Savinar, aquí en San Vicente. No sé qué obsesión tengo con los cielos, pero es que a veces son tan interesantes...


Esta última es la del árbol que os decía, pero sin trocear y arreglar como la de la entrada anterior.

martes, 9 de septiembre de 2008

VOCALES Y COLORES

Me gustaría exponer aquí una duda que tengo desde hace ya muchos años. Algún conocido se ha prestado a esto y la verdad es que siempre hay coincidencias. Me explico: yo asocio cada vocal con un color y las imagino siempre de esoscolores. Mientras que la "a" es naranja, la "e" es azul; la "i", amarilla; la "o" es negra y la "u", rosa.

Igual os puede sonar un poco raro, pero cada vez que leo o pienso en la palabra "cáscara" o "vara", el color que me viene a la cabeza de forma inconsciente es el naranja. Por esa razón, veo los nombre de las personas de colores y, dependiendo de las combinaciones de vocales (de colores) que tenga, me gusta más o menos. Por ejemplo: nombres con "a" e "i" no son muy de mi estilo porque mezcla amarillo y naranja, y no me entusiasmanesos tonos. Nombres como Laura, Lucía, Nieves... esos sí me gustan al tener rosa o azul.

En fin, que eso de los nombres ya es algo más personal, pero he comprobado que hay personas que asocian las vocales con colores muy parecidos a los que he dicho; a veces, varía el azul de la letra "e" por verde, pero pocas cosas más. Las consonantes, por cierto, son todas grises para mí.

Así que, si véis que también os pasa algo parecido, nos juntamos todos y hacemos una investigación como Dios manda, hasta el parbulario si es necesario, a ver si es que coincidmos en los libros...

INSERT COIN?

Desde siempre, los videojuegos han sido algo que me ha gustado muchísimo. Por eso, he tenido varias videconsolas (unas siete) a lo largo del tiempo. Aún recuerdo cuando no existían todas esas "novedades" como la de poder guardar partida. Porque, para los que no han conocido eso, antes no valía eso de guardar partida, no, sino que había que pasarse el juego del tirón. El truco estaba en coger un día y ponerse a saco, dejar la consola encendida para comer, cenar y esas cosas y volver a jugar lo antes posible.

Es lo mismo que pasa en las máquinas recreativas. Había que calcular primero el dinero de que se disponía y, después, liarse a darle a los botones y la palanquita. Entonces, claro, podías hacer dos cosas: cansarte de que te matasen siempre en los mismos lugares o perseverar y no dejar la máquina hasta que el juego llegase al final.

Era difícil pasarse esos juegos (aún recuerdo la recreativa del Gradius, Toki, Street Fighter II, etc.), así que podías cansarte y dejarlo estar, para otro día o para nunca, o sobrellevar un poquito ese cansancio de jugar y seguir adelante hasta completarlo, no importando las veces que te matasen (en consolas se nota más porque era gratis, así que el vicio era total). Así, te podías pasar horas y horas intentando conseguir lo que querías o, simplemente, jugar diez minutos y dejarlo.

Como en los videojuegos, opino que en la vida pasa igual: si uno se cansa y por ello deja de intentaro, no conseguirá llegar al final. El cansancio está para sobrellevarlo cuando es necesario.

lunes, 8 de septiembre de 2008

DIOS MÍO

¿Os habéis planteado alguna vez el concepto de dios (o Dios)? Espero que sí.

El concepto de dios más amplio es el de un ser superior que lo controla todo y tiene facultades extraordinarias como haberlo creado todo, transformar el agua en vino y cosas así; el todopoderoso. Eso es lo que se enseña en todas partes.

Yo creo que un concepto de dios como algo externo —como un ser con aspecto de hombre, incluso— tiene solamente la utilidad de descargar responsabilidades. Es decir: uno reza y su dios le perdona por sus pecados, le expía la culpa del error que ha cometido. Cuando hay problemas, se reza a Dios y se le pide que te ayude y que mire por ti; entonces sólo queda sentarse a esperar.

Para mí, Dios es algo muchísimo más complejo de lo que representa el modelo tradicional. Según lo veo yo, no le puedo pedir nada a Dios porque no puedo descargar la responsabilidad de mis actos, pero también porque no tiene sitio para tener barba y aureola. Si quiero que algo suceda, hago lo que pueda para que así sea.

No se puede esperar a que alguien o algo “todopoderoso” a quien no has visto nunca —ni probablemente veas— venga a encontrarte un trabajo, a estar más sano, a ser más feliz. Puedes pedirle todos esos deseos y la esperanza de que se cumplan te alimentará y parecerás más feliz, pero no es una felicidad real, sino más bien una ilusión.

Una cita del evangelio apócrifo El evangelio según Tomás:

“Jesús dijo: si aquellos que os guía os dicen: “El Reino está en el cielo”, entonces los pájaros del cielo serán más que vosotros. Si os dicen que el Reino está en el mar, entonces los peces estarán mejor situados que vosotros. Sin embargo el Reino está tanto dentro como fuera de vosotros. Cuando os conozcáis a vosotros mismos, entonces seréis conocidos y sabréis que sois hijos del Padre. Si, por el contrario, no os conocéis, estaréis en la pobreza y seréis la pobreza.”

La Iglesia, por supuesto, niega este evangelio. ¿Hablamos del mismo dios?

jueves, 4 de septiembre de 2008

SOY, OSEA, REBELDE

Estaba yo deambulando por mi casa como buen recién levantado cuando, de repente y sin esperarlo, enciendo la tele y me encuentro una serie juvenil: Rebelde (o Rebelde Way, no sé ni si es la misma o no, pero creo que no).

Me he despertado al instante, claro. Mientras mi mente chillaba ante semejante castigo matutino y me decía que si la vuelvo a despertar así, se pone en huelga, mis ojos han sido más avispados y, ya que los tienen para algo, han cerrado los párpados y como si no estuviesen.

El caso es que en los segundos en que la empanada que llevaba no me ha permitido reaccionar, he podido ver el plantel de actores y actrices de la serie en cuestión. Yo recuerdo que cuando empezaron a emitir Al salir de clase, hace ya muchos años, me parecía que los actores eran... ¿cómo decirlo? Un "pelín" mayores. Y en Compañeros pasaba exactamente los mismo. Sí, es que he visto mucha tele en mi vida, incluyendo esos programas, qué le voy a hacer...

Esto pasa ya desde hace mucho tiempo, pero ahora ya no sólo es que los actores y actrices sean mayores, simplemente, es que parecen modelos muchos de ellos. En la Rebelde esta se ve que también iban escasos de presupuesto para vestuario (no sólo el reparto es malo) y decidieron que, de donde sacaban una falda de colegiala, ellos tenían que hacer un uniforme entero, corbatita moderna incluída. Y eso pasó.

Luego dicen que los hombres sólopensamos en sexo y cosas por elestilo; francamente, con programas así, me parece la consecuencia más lógica. Un chaval que en verano no tenga nada que hacer y se enganche a ver Rebelde, por ejemplo, va a crecer esperando con una ilusión tremenda la hora de llegar al instituto y encontrar a chicas monumentales que sólo piensen en divertirse y hacer cosas que no tienen nada que ver con ir a clase. Desde luego, ese chaval ya tiene entretenimiento para todo el verano.

Sólo como muestra, mirad el cartel ese de más arriba de la serie. Para los menos avispados os diré que esas mujeres (me da vergüenza llamarlas chicas) no están en los institutos, que yo nunca me he encontrado a ninguna y mira que estuve buscando. Claro que, en mi instituto, tampoco llevábamos uniforme ni nos dejaban una motaca de esas para hacernos fotos.

Por cierto, en ese cartel hay un par de cosas interesantes. Lo primero es que, por las caras de las niñas estas, no se han comido un rosco en años y, al primero que pillen, le van a sacar... los colores. Lo segundo, siguiendo con el tema, es dónde acaba el rótulo, el lugar justo de la tercera "e"; si es que quieren atraer la atención como sea... Y lo tercero y menos importante, pero igual a la serie le viene bien, es enseñar a la segunda chica con chaqueta por la derecha a poner cara lasciva y no de "si te pillo voy a hacer un ritual satánico contigo y derramaré tu sangre sobre mi amo, Satán". Es que da un poco de mal rollo.

En fin, creo que estos comentarios tan estúpidos que he hecho son lo mejor que podía decir de la serie, que no la trago ni aunque sea lo único que ponen en ese momento (suerte que hace tiempo que, que sea lo único que ponen, no es suficiente...).

Eso sí, si no la habéis visto aún, os la recomiendo encarecidamente. Para poder apreciar las cosas buenas de este mundo hay que bajar a algún infierno de vez en cuando.

lunes, 1 de septiembre de 2008

SENSACIÓN DE RECUERDO

Cada vez que lo pienso, me gusta más cómo funcionamos. Me refiero con esto a la capacidad de reconocer un olor y asociarlo de forma automática a un suceso, un objeto, una persona o una simple sensación. Bueno, lo de "simple" creo que sobraría.

Me parece muy curioso que muchas veces nos empeñemos en recordar algo exactamente haciendo uso de nuestra memoria y, después de dar vueltas un buen rato, no conseguimos sino tener una idea aproximada de lo que queríamos evocar. Incluso cuando conseguimos recordar eso que pretendíamos (supongamos que una sensación, no una imagen ni un objeto), el detalle de la sensación que nos devuelve el cuerpo en ese momento tiene cierto límite o intensidad.

Ahora bien, pongamos que captamos un olor que nos recuerda a esa sensación o momento. De forma instantánea, tendremos la misma sensación viva y casi como si acabase de ocurrir. Es un in stante en que la memoria corre a toda prisa y no duda a la hora de buscar.

Me parece muy interesante que nos ocurra esto con olores, colores, sabores, sonidos o sensaciones en la piel. Los cinco sentidos nos sirven para vivir día a día y actuar de una forma ordenada, pero casi me parece más valiosa esta faceta de "memoria sensorial" (porque lo he querido llamar así).

Bueno, voy a ver si huelo algo por ahí...

viernes, 29 de agosto de 2008

RETOQUES

Estos últimos días he estado un poco más creativo o, al menos, así me he sentido. He cogido unas fotos que hice el otro día y me ha dado por retocarlas, que casi todas las que cuelgo normalmente están un pelín arregladas y ya está.

Etapas

Como soy un negado para dibujar y pintar, y eso me duele mucho, pues intento compensarlo con el Photoshop. La primera foto es simplemente como la que saqué pero arreglada; la segunda es para sentir que he hecho algo parecido a un cuadro, jeje.

El caso es que aquí tenéis dos fotos más. Más paisajes basados en el cielo, que últimamente me gusta mcucho.

jueves, 28 de agosto de 2008

LA NIÑA DE LAS LÁGRIMAS DE LUZ

"El primer recuerdo que Lucía tenía de sí misma llorando se remontaba a sus cuatro años de edad. No parecía haber ninguna vez anterior, pero tampoco había ocurrido de nuevo después de aquella ocasión. Era, en realidad, el único recuerdo de su llanto.

Una noche, veintidós años atrás, Lucía se había despertado entre lágrimas. Soñaba con imágenes e ideas de lo más triste, pero muy realistas, lo que había enrarecido el ambiente del sueño hasta el punto de acabar éste convertido en una mar oscuro de sensaciones de angustia, tristeza profunda, amargura y dolor que la mecía sin compasión, a punto de hacerla naufragar. La suave almohada que mantenía a flote se mojaba más y más y empezaba a arrastrarla hacia lo más profundo de aquellas nefastas aguas.

Justo en el instante en que Lucía pensaba que iba a quedar irremediablemente hundida en aquella maraña azabache de sensaciones, el agua misma comenzó a sufrir un cambio que sorprendió a la niña: el agua se volvía transparente y, poco a poco, adquiría un fulgor extraño pero tranquilizador. El cuerpo de Lucía se empezó a elevar sobre el mar, sin que su mente abandonase el lugar que hasta entonces ocupaba, y se vio desde abajo subiendo hacia un cielo desconocido. Y despertó.

Durante unos segundos quedó desorientada y sin reconocer del todo su propia existencia. Los ojos, abiertos de golpe y de par en par, vieron cómo en la habitación había, en mitad de la noche y sin lámpara alguna que alumbrara, un leve brillo de un color dorado muy suave que lentamente se extinguía.

Cuando por fin se hizo la oscuridad de nuevo, el estado natural de ese momento en ese mismo lugar, Lucía se dio cuenta de que tenía las mejillas húmedas. En la mano con que se secó las lágrimas que quedaban pudo ver unos tenues puntos de luz que se iban a pagando uno tras otro. Cada punto de luz parecía estar dentro de los trocitos de lágrima tras restregarse los ojos. Notaba ya cómo le dolía el centro del pecho, como si una aguja enorme se le clavara, sin dolor alguno, y no la dejase respirar. Unos segundos después de encontrar los pequeños puntos de luz, Lucía cayó desmayada en su cama.

A la mañana siguiente tardó unos minutos en recordar lo sucedido la noche anterior, pero no había forma de evitarlo, así que, cuando se dio cuenta de todo lo que le había ocurrido, el miedo volvió a hacer aparición y, debido a eso, se propuso de la forma más firme no volver a llorar nunca. Sería difícil mantener eso, pero lo de la noche anterior no había sido algo normal; de hecho, fue terrorífico y no quería que volviese a ocurrir. Por lo que fuese, las cosas cotidianas y normales eran las únicas que tenían derecho a existir.

La obligación que ella misma se impuso resultó un buen método cuando se trataba de enfrentarse a situaciones difíciles que requerían calma y nervios templados para pensar con claridad. Si bien para una niña no era fácil mantenerse seria cuando se caía jugando y se raspaba la pierna de arriba abajo, los deseos de no llorar, de no volver a experimentar algo tan terrorífico le devolvían la tranquilidad. Durante toda su vida, desde aquella noche, Lucía pareció ser la niña y, posteriormente, la mujer más fuerte para quienes la conocían.

Pensando ahora un poco en toda su vida, haciendo repaso de lo vivido en sus veintiséis años, los pensamientos de Lucía se dirigían en la única dirección del dolor y del sufrimiento. Aquel mar de luz la había sumergido, de alguna forma, en una tragedia constante de la que no sabía escapar. Tenía miedo de que todo volviese a ocurrir y, por ello, no protestó con lloros las múltiples mudanzas a las que sus padres la habían obligado, cambiando de colegios y amigos siete veces en nueve años. Por ese miedo había soportado sin una lágrima la muerte de su padre cuando ella tenía apenas diecinueve años. Debido al terror que le provocaba el recuerdo de toda aquella luz no había vuelto a llorar nunca, le partiese el corazón quien se lo partiese, sufriese las desilusiones que sufriese.

Veintiséis años de dolor permanente era lo que le parecía ahora su vida. Se paraba a pensar en todo lo que había salido mal, todo lo que había estado ahí solamente para recordarle que no era nadie, que no significaba nada, que no encontraba nada que valiese de verdad la pena. Ésos eran demasiados años. Se quedó paralizada un instante en su habitación, en su propia casa y, a oscuras como estaba, las lágrimas empezaron a brotar.

Cerró los ojos y los apretó con fuerza para que no llegar a llorar, pero ya había empezado. El único resplandor que normalmente iluminaba esa habitación era la lámpara de lava azul que tenía sobre la mesita, pero la había apagado hacía media hora. No había más lámparas ni de techo, ni de pared, ni de sobremesa; nada. Aún así, en cuanto empezó a llorar, el cuarto de Lucía volvió a quedar iluminado, pero esta vez el resplandor era de un color dorado muy tenue y agradable que lo impregnaba todo.

No era sólo que ese brillo recortase los objetos contra la pared, como el efecto de un foco de luz, sino que la habitación entera quedaba sumida en un ambiente de ensueño al brillar todos los objetos por todas sus partes, como si la luz saliese de ellos. Mientras observaba atentamente todo lo que ocurría a su alrededor, Lucía apenas reparó en lo que estaba haciendo, en que sus emociones se estaban materializando en esas gotitas de agua cristalina que relucía.

De repente, la puerta de la habitación se abrió y alguien entró en la habitación cerrando la puerta tras de sí. Era su compañera de piso, Ana, que había oído los lamentos de su amiga y había entrado en la habitación sin llamar. Se sentó en la cama junto a Lucía, encendió la lámpara de lava y empezó a hablarle para que se calmase. Aunque las palabras de Ana eran suaves y muy reconfortantes, parecía que las lágrimas no iban a parar nunca.

No obstante, al cabo de diez unos minutos, Lucía se fue tranquilizando y acabó por dejar de llorar. Tras tres horas de llorar sin detenerse ni un instante — horas que a ella le parecieron al mismo tiempo minutos y toda una vida—, se detuvo bruscamente. La luz se fue al instante.

Ana le preguntó acerca de lo que le había pasado. Lucía empezó a explicarlo que ella era distinta, que cuando era pequeña había llorado una luz extraña y que eso la había marcado de por vida. Ana, extrañada, le dijo que cuando entró a la habitación no había visto ninguna luz, que estaba totalmente a oscuras y que sabía que ella estaba allí por los sollozos.

A continuación de eso, Ana quiso saber el por qué de tanto llorar. Lucía se había quedado perpleja cuando su compañera le había dicho que no había visto luces extrañas que, de hecho, no había luz alguna en su dormitorio.

Diez minutos de silencio después, Lucía dijo una frase: “No sé por qué lloraba, pero sí por qué he parado”. Tras esto sonrió, abrazó a su amiga —atónita—, y se quedaron así una eternidad durante la cual Lucía volvió a llorar. Esta vez, las lágrimas que corrían por sus mejillas eran cristalinas y se perdían en los colores de su piel".

miércoles, 27 de agosto de 2008

McINVASION

Al resto del mundo, no sé, pero a mí la comida de McDonald's, Burger King y ese tipo de lugares (me niego a llamarlos restaurantes, como ellos dicen) me produce un efecto un tanto curioso. Primero está el consabido "mono", consistente en que, a la media hora o tres cuartos de haberte comido tu McRación de suela de zapatilla con salsa dulzona, el hambre vuelve para apoderarse de tu mente y que sólo puedas pensar en volver a degustar una exótica especialidad de estos sitios. Lo de exótico lo digo porque ya empiezo a pensar que esos alimentos no son de aquí, que vienen de fuera del planeta. Esto sería más preocupante porque, quizá, nos veríamos inmersos en un proceso de colonización extraterrestre muy avanzado en el que ya se habrían apoderado de gran parte del mundo, lavándoles la mente con su comida. Los médicos intentarían impedirlo con lavados de estómago, pero este asunto trasciende a las barreras de sus conocimientos.

Además de ese efecto mono, la comida esa tiene el poder de hacer que mi estómago vuelva a su estado natural si se encuentra irritado o simplemente mal por cualquier razón. Me explico: ha habido veces en que me encontraba medio regular del estómago (mi estado natural), pero me apetecía enormemente una MacDosis. Con el miedo en el cuerpo, acerqué por primera vez a un comedero industrial de estos con mi barriga dando saltos de dolor y, ¡oh, sorpresas del destino!, al terminar de comer, me había recuperado. A los cuarenta minutos o así, para no fallar, apareció el efecto mono de nuevo.

No sé si al resto de los humanos les pasará también, no he preguntado. Yo, por mi parte, lo veo de lo más lógico. Si esa comida viene de la cocina de unos seres pandimensionales e intergalácticos y tiene como objetivo principal que nuestros cerebros se derritan ante la imagen de una de sus preparaciones para que no podamos pensar en otra cosa y, así, llegar a la Tierra y hacer lo que les dé la gana, lo normal es que sea una comida regeneradora porque así nos aliviaría de cualquier dolor gastrointestinal, dejando vía libre al efecto mono posterior y, de esta forma, perpetrar su sociedad de cerebros lavados y medio derretidos.

McFin

Venir a nuestro planeta a conquistarnos no es más que cuestión de tiempo, así que sólo tenemos que esperar sentados viendo cómo el culo se nos pone enorme. Lo que yo me paro a pensar en este momento es que, si estos seres son capaces de desarrollar esa teconología alimentaria tan cruel y de siniestros objetivos, qué no harán cuando pongan los pies aquí.

Vamos a morir entre rebanadas de pan con sésamo.

martes, 26 de agosto de 2008

NO TIENE GRACIA

Hace ya unos meses (parece mentira, pero dentro de poco el blog cumple su primer año) dejé un enlace desde el que se podía bajar la maqueta de Malakostumbre, el grupo de mi hermano, Sergio, que es bajista.

Hoy lo que os pongo aquí es ya más serio, porque hace poquito acabaron de grabar su primer disco: No tiene gracia. Así que podéis contactar con ellos o ir a algún concierto para comprar el CD.

domingo, 24 de agosto de 2008

MÁS CIELOS

Más fotos de cielo. Estas son todas también desde mi casa. Si es que una simple puesta de Sol da para tanto...





Y otra de la Luna para acabar. En esta entrada hay otra que le hice. A ver si un día la pillo cuando más grande se ve...

sábado, 23 de agosto de 2008

OTRO CAMBIO DE LOOK

Es que me aburro mucho de ver siempre los mismos motivos y los mismos colores, así que esta vez me ha dado por un paisaje espacial. He aprovechado un ratito de aburrimiento para ponerme y, bueno, no ha quedado mal, porque mira que me cuesta decidirme por los colores y dónde colocar cada cosita, pero bueno... ha salido.

Aquí dejo la imagen completa del fondo, porque habrá quienes no la veáis entera (yo mismo, por ejemplo), ya que sigo con el problemilla de que no se adapta el fondo a la resolución de cada uno:


Por cierto, la Luna es de una fotografía mía ^^.

LA NOCHE CONFUNDE, SÍ

Por favor, no me hagan daño que soy un profesor, abogado y travesti culturista, embarazado de gemelos. Por favor no me hagan daño...

jueves, 21 de agosto de 2008

INTERIORIZANDO

Nunca pensé que diría esto (que frase más americana), sobre todo después de mi experiencia binguera, pero: hay días en que me gustaría que no llegase la hora de salir del curro.

Cosas que pasan...

ESTAMOS MAL DISEÑADOS

El hombre es un ser excepcional que posee una inetligencia muy desarrollada, cosa que nos facilita una serie de habilidades que nos han convertido en los "reyes" (y tiranos) del planeta. Pero, aparte de eso, que alguien me diga otra ventaja que tengamos en cuanto a supervivencia; porque, si nos dejan en la selva, el bosque o donde sea que no haya civilización, pereceremos cual moscas frente a nuestros insecticidas: rápido y sin pena ni gloria.

Todo esto lo digo porque, hace un rato, estaba mirando lo que hacían un par de salamanquesas (que no salamandras, que muchos las confunden a menudo). Cualquiera que viva cerca del campo en verano las habrá visto pasearse por paredes y techo cazando bichitos para comer. Pues bien, esas dos en cuestión estaban en ello, en comer, cada una en su sitio. Una era nueva, mediría unos tres centímetros, y no tenía muy claro eso del territorio, por lo que parece. Un enfrentamiento en el techo ha hecho que, finalmente, la pequeñaja saliera huyendo pero, al no correr más que la otra (tres veces más grande) ha caído al suelo.

Pues bien, el techo está a unos dos metros y medio del suelo y el bichito ha hecho caída libre. No se ha matado, ni mucho menos. Al poco de caer, me he acercado a ver qué le había pasado y, en cuanto me he agacjado a su lado, ha salido corriendo incluso más rápido que antes. Si tenemos en cuenta que la distancia recorrida hasta el suelo ha sido de unos dos metros y medio. Si tenemos en cuenta que la salamanquesa mide 3 cm., ha recorrido entonces 834 veces su longitud (2500/3) en caída libre y se ha largado tan ancha (aunque vaya lo que tiene que dolerle).

Ahora pensemos que caemos nosotros. Yo mido 1,73 m., creo, así que debería caer desde unos 1400 metros de altura para pegarme el guarrazo y salir corriendo. Si me tiran de un quinto piso, seguro que no me levanto.

Por eso digo que estamos mal diseñados. Ni siquiera podemos regenerarnos la cola (:P).

Si nos quitan ese don de la inteligencia, quedaríamos como un montón de carne y huesos y, a la mínima, acabaríamos heridos o fiambre, presa de cualquier golpe tonto. Físicamente, no vamos con mucho adelanto: no corremos demasiado rápido, no tenemos un exoesqueleto que nos proteja, no vemos por la noche, no volamos y no aguantaríamos una explosión nuclear (que las hemos inventado nosotros mismos).

En fin, que estamos mal diseñados. Eso sí, hemos sabido aprovechar nuestro don para sacarle todo el jugo y aprovechar así al máximo su potencial destructivo.

Hoy estoy un poco cabreado con la humanidad, ¿se nota?