sábado, 26 de septiembre de 2009

HÉROES

Un mes sin decir ni hola por aquí... Ha sido y es un momento en que no me dedico demasiado a pensar, así que las repercusiones las sufre mi pobre blog, ahora medio abandonado. Pero bueno, tengo algunas cosillas que poner, así que espero que reviva pronto y quizá con nuevo aspecto; y espero que con alguna cosa que escriba.

Hoy, de momento, voy a dejar simplemente un vídeo de Héroes del Silencio. Llevaba también mucho tiempo sin escucharlos demasiado; es lo que tiene escuchar música en el coche, principalmente, y romperte un pie: ni conduzco ni escucho música (pero ahora que ya conduzco, vuelvo a mis costumbres, en ese sentido). Y es de Héroes precisamente porque ayer me los recordó una chica en el Coyote (un tatuaje muy bonito, que llevaba en la muñeca) y esta mañana he amanecido escuchando de fondo una versión de "Maldito duende" de Raphael. Esto...

Para quitarme ese sabor de boca, un par de vídeos de los de verdad:








Por cierto, los vídeos originales de Héroes en YouTube son difíciles de encontrar con la opción para insertar en una web. No sé a qué viene esta tontería, si será cosa de EMI o qué, pero lo veo un rato inútil.

jueves, 27 de agosto de 2009

HARVEST

Aunque Opeth sea el grupo de música más dura que escucho (eso creo, así de primeras), este grupo tiene su lado más... "sentimental", por así decirlo. Una de las canciones que más me gusta de la faceta acústica o más tranquilita es "Harvest", del disco Blackwater Park (cuyo temazo es, para mí, "The drappery falls"). Es bastante melancólica y siempre me trae muchos recuerdos y me hace imaginar bastante.

Dejo aquí el videoclip, que pocas canciones de Opeth son las que lo tienen, a ver si poco a poco voy enganchando a todo el mundo a este gran grupo.


miércoles, 12 de agosto de 2009

BENDITO MACHINE

Aunque el vídeo de la entrada anterior lo puse por la animación y la canción, que es de un grupo que me gusta bastante, hoy me quedo solamente con la animación y os dejo aquí un vídeo que me gustó mucho. Es una serie de videos, de hecho, pero con que ponga uno ya; quien quiera, que busque el resto.

Yo diría que lo mejor es darse una vuelta por la web, pero para quien quiera ver los vídeos solamente, que haga clic en "MIRA", dentro de la web.

Bendito Machine:

lunes, 3 de agosto de 2009

DROVE THROUGH GHOSTS

Hace un par de días le dije a Marcos que mirase algún videclip de un grupo que se llama 65daysofstatic. Encontramos uno de animación que es bastante curioso. Os habréris dado cuenta ya de que cuando digo curioso en realidad es raro. En este, concretamente, es un robot persiguiendo una naranja que huye de él en un campo de petróleo. Ejem...

A mí me interesó más el vídeo porque es de animación y ahora que estoy con el Flash, pues da ideas. A ver si un día hago algo de verdad. En fin, aquí está el vídeo de Drove Through Ghosts:


martes, 28 de julio de 2009

L'ESPRIT DE L'ESCALIER

Hace un tiempo hablaba con una amiga que decía que nunca había tenido un déjà vu y me pareció bastante raro porque para mí es algo bastante usual (unas tres o cuatro veces por semana), pero por lo visto no es tan común como creía. Alrededor de un sesenta por ciento de las personas lo han experimentado alguna vez.

Desde siempre me interesan mucho estos temas, todo lo que tenga que ver con la mente, porque creo que la mente humana tiene más potencial del que comprendemos ahora. Oí en algún sitio hace unos días que eso de que usamos el 10% de nuestra capacidad mental es un bulo, que en realidad utilizamos cerca del 90%. Yo no sé, quizá esté convencido de que realmente somos más "capaces" o puede que simplemente me guste más pensarlo, pero es que luego pasan cosas que me parecen muy explicables desde un punto de vista un tanto "parapsicológico". No sé si debería utilizar esa palabra, pero bueno...

Esos fenómenos que pasan y que me hacen pensar que tenemos ciertas habilidades son los déjà vu, la telepatía, la telequinesis, la lectura del pensamiento, etc.

Cuando uno no experimenta ninguno de estos sucesos, es fácil que no crea que existen, pero el caso es que hay gente que sí que los experimenta. Y hace unas semanas me ocurrió a mí algo que diría que puede ser algo así.

Me fui con dos amigos a comer al pantano de Tibi, ya que habían venido de visita desde Murcia, y estando allí vimos un perro que se asomaba por un saliente de piedra que teníamos cerca. Se quedó mirándonos y ese momento me pareció muy extraño. Yo miraba al perro y sólo pensaba en que tenía una sensación muy extraña dentro, como esas veces en que se intuye que algo va a pasar y sólo pensaba en tres palabras: "perro", "punki" y "flauta". No estoy seguro de la flauta, eso sí, pero sí de las otras dos.

En ese momento me giré y me quedé mirando a Irene como esperando que dijese algo. Y dijo algo sobre el perro, que si era de unos punkis con falutas (o "punkiflautas" o algo así). Si lo lees, Irene, a ver si te acuerdas tú de qué dijiste exactamente y me lo recuerdas, jeje.

El caso es que en ese momento me pareció todo rarísimo. Me sentía como que había tenido un déjà vu pero antes de tiempo. No sabría decir si es una premonición o qué, porque lo que sentí queda mucho más exactamente definido como "déjà vu" antes de tiempo.

Hay un buen puñado de teorías y supuestas explicaciones para este tipo de fenómenos, pero yo estoy bastante indeciso. De todas formas, como siempre, me tiro por las explicaciones que a mí me parecen más... ¿lógicas? Sí, dentro de la lógica extraña que rige, eso es de lo más lógico.

Si alguien ha tenido experiencias curiosas de este tipo, estaría muy bien que dejase un comentario (breve o extenso) y así podemos pensar y comprender todos un poquito más.

miércoles, 22 de julio de 2009

SANGRE Y LUZ

"En penumbra, y asún así nos volvemos a encontrar. Vestidos de veneno y odio, aumentan las ganas de cazar. La luz, que afuera ya no existe, brilla toda en mi interior; la piel, como penitencia, la esconde del Sol.


Me ves a lo lejos, sorda y ciega de rabia, y noto cómo enloqueces por segundos. Yo no pienso, no veo, no oigo ni siento; matar es lo único que ocupa todo mi cuerpo. Sé que miras en mis ojos desde la distancia, que no tienes miedo, pero todavía no sabes lo que guardan dentro.


En un salto increíble, se ablanza sobre mi desde lo lejos. Mi locura, sin embargo, me obliga a no moverme, a esperar inmóvil a que esa furia de carne muerta se acerque lo suficiente para ver con claridad el brillo negro de sus ojos. Las cuencas, muertas, no contienen más que vacío y desesperación, locura, ansia y miedo.


En el mismo momento en que nos tocamos, revienta el aire en llamas que lo prenden todo. El mundo se calcina bajo nuestros pies mientras mil gritos adoran al fuego. Se descosen las fibras de mi piel cuando los dientes de esa masa oscura me atrapan un hombro. Cada gota que salga, maldecirá tu existencia con mi acecho. Me acercaré a tí como ya lo hiciste tú antes, esperando desde dentro. La luz, tarde o temprano, me dejará y todo este mundo se caerá a pedazos. Tú irás con él.


Saborea bien este banquete, siéntelo como el primero. Recuerda aquellas noches de luna y humo en que me tumbaba a esperar que llegaras. Disfruta.


Ahora ábreme el pecho; déjame que te inunde."

miércoles, 15 de julio de 2009

EL ASESINO

"Sólo quiero que me expliques cómo lo has hecho. Parecía que todo iba bien y las cosas se ordenaban, que todo estaba claro y dejaba de importar. Y, de repente, el cielo empezó a agritarse y caer en pedazos. Lentamente la luz se fue apagando hasta convertirse en un resplandor lejano que ha hecho que el mundo se suma en un ambiente macabro, deprimente y desértico que encierra en penumbra todo lo que alcanza la vista.


Al mirar hacia abajo intentando reconocer el lugar donde me encuentro puedo ver la segunda sorpresa. El último instante que recuerdo antes de este cielo color ámbar era brillante, templado, tranquilo; lo siguiente que veo es el cadáver de una mujer tumbada a mis pies. El corazón, a punto de reventar y acelerando sin cesar, se me para un instante en que el tiempo se congela y las imágenes se graban con mucha más fuerza en mi recuerdo. La imagen de la chica muerta no desaparecerá jamás.


Ahora, por tu única causa, tengo que pelear con instintos voraces que intenan despedazar el cuerpo de mi pecado. No dejaré nunca que esos vientos negros cargados de ira, angustia y redención se lo lleven de mi lado. Pase lo que pase, me enfrente a lo que me enfrente.


El cadáver, resultado de todo este tiempo en que mi memoria ha estado en blanco, en que mi cuerpo se negaba a obedecer y mis palabras se envenenaban de inconsciencia, es el de la única persona que ha conocido la realidad tal cual me atormenta verla. Nunca, por lo que más quiera, me arrebatarán el recuerdo de mi torpeza.


En cuanto venga el olvido, le arrancaré la piel hasta dejarlo desnudo e indefenso sin ese manto invisible que cubre lo más valioso, y lo despedazaré si intentar llevarse de mi lado mi propia penitencia.


En cuanto venga la muerte, abrazaré la prueba de mi debilidad y renunciaré a contemplar el futuro de mi desesperación.


Ten en cuenta, y nunca te olvides de lo que te digo, que te espero pase lo que pase. Aunque no esté más en este mundo que me toca, sabré en qué lugar te encuentras y desobedeceré todas las leyes que pueda para alcanzarte. En cuanto seas mía, no seré nada y todo tendrá sentido."

jueves, 9 de julio de 2009

DURANTE LA ESPERA

Estoy convencida de que cada minuto que pasa te acercas más a lo que soy en realidad. Cuando quieras venir a buscarme, te esperaré con el camino en llamas. Por ahora, confórmate con no haber caído al fondo del pozo. Has tenido la suerte de mirar hacia abajo y no caer dentro. Yo espero.

Cuando quieras venir, el silencio te seguirá de cerca, te dará alcance y te devorará por dentro. Pero seguirás caminando. Vendrás vacío, pero vendrás porque sabes que te espero y que, si eligieses oro camino distinto a mí, no encontrarás más que un desierto ávido de carne muerta con la que cebarse. No te quedará otro remedio que girarte y mirarme directamente a los ojos. No te preocupes por la oscuridad o la distancia, en cuanto tus pupilas se encuentren con las mías, todo se resquebrajará.

Cuando quieras venir, haré que cientos de cristales te atraviesen de parte a parte descosiendo cada fibra de tu piel y desgarrando cuanto encuentren a su paso. Cada ínfima fracción de tiempo que tardes en llegar, podrás ver por ti mismo que sigo ahí exprimiendo cada gota de vida que te quede dentro.

Cuando quieras venir, entraré en tu cuerpo como un veneno y me agazaparé en tus entrañas. Te tranquilizaré desde dentro y te mantendré tranquilo hasta que quiera explotar. En ese instante, notarás que te consumes vivo, que te degradas hasta convertirte en todo eso que odias y desprecias.

Comeré de tí y viviré contigo siempre hasta que llegues.Contaminaré todos tus pensamientos y los tintaré de rojo, de negro y gris y los borraré de un plumazo. Te dejaré atónito, incrédulo, desorientado y enfermo para poder mirar cómo te arrastras a duras penas y lloras de angustia, dolor y ausencia.

Ármate de terror; yo sólo espero el momento en que quieras venir.

WELCOME TO THE MACHINE

Ayer estuve viendo la película The Wall, de Pink Floyd, con una amiga que la descubrió hace poco y le gustaron mucho las partes de animación. Yo la vi de pequeño y siempre se me han quedado en la cabeza.

Al verla ayer, por cierto, me di cuenta de que los dos discos de los que suenan canciones en esta película (The Wall y The Final Cut), están hechos con bastante ira. Sabía de qué trataban, pero la verdad es que acompañadas de imágenes, las palabras de esas canciones resaltan mucho más.

El caso es que mientras veíamos la película me acordé del videoclip de otra canción de Pink Floyd: Welcome to the machine, del disco Wish you were here. Es de animación y me ha encantado desde que lo ví. Como nunca pierdo una oportunidad de recomendar Pink Floyd, entrada dedicada.

Aquí dejo el vídeo:


domingo, 5 de julio de 2009

FOTOS VARIAS

Tengo esto muy descuidado. Apenas le hago caso al blog pero es que, entre otras cosas, internet no es lo que mejor me vaya. Aparte de eso estoy un poco desaparecido, pero bueno, épocas...

Con lo de no tener conexión casi nunca, se me han acumulado algunas fotos que he ido haciendo, así que no son de un tema como cai siempre en entradas anteriores, sino que cada una es de su padre y de su madre.

martes, 16 de junio de 2009

2009: UNA JUERGA EN EL ESPACIO

Bueno, pues ya que Ali lo pedía, aquí está una de las primeras cosas que he hecho con ActionScript, aunque aún tiene que crecer bastante. Se trata de un jueguecito de naves muy simple, en principio, en el que tendrás que ir a recoger a tus colegas extraterrestres para iros de fiesta por ahí. La primera fase es la que representa esto que os dejo (aunque aún no están los extraterrestres puestos). Después seguramente haya algun apantalla dentro de la nave, otra en la discoteca y veremos qué más.


De momento es como el Frogger de siempre: sólo hay que esquivar los objeos negros que están cruzando la pantalla sin parar, así que al cabo de dos minutos resulta bastante fácil. La versión completa ya será más complicada y tendrá más modos de juego, pero con calma, que esto lo he hecho en dos días y me cuesta lo mío todavía aclararme con la programación.


Por cierto, veo que el texto cuando ganas o pierdes está saliendo mal y, como no sé ahora mismo por qué (porque el archivo está bien, que hasta tengo game testers, jeje), pues lo dejo tal cual. Pongo el enlace directo que se verá un poco mejor que aquí, que lo he tenido que reducir.


2009: UNA JUERGA EN EL ESPACIO





viernes, 12 de junio de 2009

BURBUJAS

Esto son un par de fotos que saqué ayer en el local. Un día al final me quedaré a dormir, porque con el tiempo que paso allí... Pero bueno, ya tengo un mini programa que calcula escalas musicales y estoy haciendo un jueguecito de naves. Voy aprendiendo poco a poco...

jueves, 11 de junio de 2009

BORDADOS

Entre hilos blancos y el ritmo relajante de la maquina de coser, el tiempo se ralentiza y los olres se hacen más intensos; la luz, que nunca brillará tanto de nuevo, provoca un destello multicolor al entrar por la ventana a media tarde y atravesar el cristal de las gafas de la mujer. El aire es el más dulce que habré conocido nunca, el más fino y lleno de momentos por conocer.

Sólo tengo que cerrar los ojos para que ese momento cobre vida durante un instante ínfimo en que todo mi ser sienta que se encuentra allí. Por fugaz, la sensación se desvanece pero vuelve a dejar el recuerdo vivo, restaurado y ardiente, esperando que llegue la próxima vez. El tiempo pasa y al final todo desaparece; al menos, en apariencia.

Pase lo que pase, siempre nos quedará la suerte de tener tus recuerdos bordados.

martes, 2 de junio de 2009

FOTOS SUCIAS

Esto, pasando de pedir que me digáis qué es, es una foto de las aguas (sucias, pero sucias, sucias) que corrían o se estancaban bajo una trapa en el local donde ensayo:

CURVAS

"""Siempre, cuando cae la noche, me encuentro totalmente solo. En un rincón de cualquier calle, me acurruco entre algunos cartones y empieza mi momento. La oscuridad es total y únicamente la desafían algunas farolas de la calle más cercana; es cuando puedo darme cuenta de quién soy en realidad. La oscuridad me abriga y me acompaña siempre y, en esos momentos únicos que ocurren todos los días, soy yo quien existe y nadie más.

La rectitud me ha acompañado siempre. Pensaba que el sentido de la vida era comportarse de forma que nunca pudiera arrepentirme de nada en absoluto. Quizá eso aún sea cierto, pero la verdad es que ya no me siento así. Las líneas rectas me han llevado al rincón donde me acurruco hoy bajo la lluvia, en un callejón olvidado y oscuro en el que puedo disfrutar únicamente de la compañía de la lluvia de algunas noches y de las pocas palabras de alguien que pase frente a mí en cualquier momento. Esas palabras, en todo caso, son de lástima y poco más.

Pero nadie tiene por qué tenerme lástima porque, en realidad, solamente yo sé cómo me siento. En la plena quietud de la noche de cualquier calle, soy yo y eso es algo que me toca decidir a mí mismo cuándo perder.

Desde que empecé a pensar en cómo debía ser mi vida, el camino que he seguido siempre es el de la rectitud en todo lo que hago, en todo lo que miro y escucho; ahora duermo sobre unos cartones que encontré en la basura. No tengo nada que agradecerle, entonces, a esa rectitud que me ha traído a la calle, al frío y a la desesperación, que me ha dejado tirado en el suelo sin nada más que mi propia compañía. Me consuela la cerveza que me nubla la vista y ese humo que ralentiza el tiempo. La muerte, aunque llegue a su debido tiempo, habrá tardado más de lo que yo quería.

Si hace mucho, mucho tiempo hubiese tomado otras decisiones, el mundo sería un lugar completamente distinto ahora para mí. Esas líneas rectas que dibujaron mi vida, que extinguieron mi voz, que cerraron mis ojos y me dijeron al oído “sigue así” son las culpables de todo. Si esa voz maldita se hubiese mantenido aparte, en su propio mundo de fantasía, ahora mi vida sería completamente distinta. El precio, quizá, sería el de no saber que la rectitud es el mal camino, pero bien valdría la pena.

Lo recto solamente me ha llevado al destino que vivo. No puedo evitar pensar que un camino curvo hubiese decidido mi porvenir de una forma más coherente, más tranquila y apacible. Ahora ya sólo puedo pensar que esas líneas sin ondulación alguna sólo han hecho que desviarme de mi camino, impedirme decir lo que debían en su momento y, además, organizar mi ficción en un sentido que me ha acabado machacando, alejando de lo que quiero y que, además, nunca he podido mantener.

Dentro de un rato veré amanecer, como todos los días, y me preguntaré por qué a lo más valioso hay que llegar tras dar muchas vueltas alrededor de algo equivocado. Si en la rectitud se encuentran la virtud y la sabiduría, prefiero ser vicioso e ignorante. Espero la demostración de que ser como se debe produce más felicidad.

La conformidad con uno mismo sigue siendo lo mismo que la felicidad, por pasajera que sea. Ya no me hace falta nadie, porque nadie, al fin y al cabo, existe ya para mí. En la calle, en esta esquina oscura y fría en que solamente las sombras se atreven a tocarme, la rectitud ya no existe. Puedo seguir de frente y sin desviarme hasta un futuro cierto que me desuelle, congele o simplemente borre, y la línea recta de mi vida se verá convertida en mi única asesina.

No obstante y quizá por tanta lluvia sobre mis hombros noche tras noche, las líneas rectas han dejado ya de tener sentido. La única manera de llegar al fin del camino que me imagino es destrozando lo habitual y dejando paso al destino. Esperaré aquí sentado, en esta esquina mal calculada, a que una curva inesperada me desentierre de botellas, cartones y desesperación.

Todavía tengo fé, sin embargo, en que llegue el momento que me respalde y me mire fijamente, que me diga que mi vida ha tenido sentido. Cerraré los ojos y olvidaré que nunca existieron líneas rectas o curvas; sólo seré."

jueves, 28 de mayo de 2009

UN COJO EN MADRID

Hace unos días estuve en Madrid. Es la segunda vez que voy, aunque de la primera no me acuerdo ya casi porque tenía unos diez años... La verdad es que la imagen que recordaba no tiene nada que ver con lo que he visto, y es que todo está muy limpio. Ahora, que como para tirar algo al suelo con tres o cuatro policías en cada esquina. Vimos monumentos, calles y algún parque pero, sin duda, de lo que más había era policía.

Dos días en Madrid no dan para mucho y menos aún si vas cojo y con muletas por ahí... Aunque, básicamente, iba porque Marcos me consiguió convencer para ir a un concierto (y no es nada fácil porque soy muy cabezón...), nos dimos una vuelta para ver el centro de la ciudad.

Tengo unas cuantas fotos, pero se vé que la foto turística no es lo mío (y que llevaba la compacta y aún no sé ni dónde tiene las opciones), así que he elegido alguna curiosa en la que sí me entretuve. Y digo "curioso" porque, cuando vas cojeando por una calle del centro de Madrid y, de la nada, te aparece una papelera como la siguiente, eso es lo mínimo que piensas...

Si alguien pasa a menudo frente a este monumento de la decoración urbana madrileña y sabe a qué se debe este adorno "de mierda", que me deje un comentario, por favor. No miré, pero a mi me suena a que sea de una tienda...

Y, claro, si vas a Madrid tienes que ir al Retiro a dar un paseo. Y, nada más cruzar la entrada que da la Puerta de Alcalá (creo, no querría decir una burrada), ya te encuentras con una serie de esculturas un tanto extrañas. En cuanto vi la primera, no pude resistirme a casi gritar que aquello era un ser rechoncho con cabella de paella. Sin ofender al artista y a quienes hayan confiado en él o ella, en serio, ¿es una paella?

Y aquí abajo, un conguito que se acaba de arrancar el corazón (lo que le hace muy feliz, claro) mientras aprende a desfilar como modelo haciendo equilibrio con unos libros en la cabeza:
Y un (o una, pero le veo cara masculina aunque lleve falda) familiar del conguito fusionado con la paella en plan Power Rangers (¿¿se acuerda alguien de la serie??):

No leí de qué iban las esculturas, pero me imagino que tendrá algo que ver con los Juegos Olímpicos o algo por el estilo. Estoy convencido que eso era una paella, así que debe de ser para representar España, porque esculturas había un rato...

En otra entrada comentaré el concierto un poco y a ver si puedo subir un vídeo que grabé de la primera canción que tocaron.

Sólo me queda una cosa que decir: ¡Madrid, qué grande eres, joé!

martes, 19 de mayo de 2009

LA NOCHE DEL ALMA

""" Es de noche. La muerte lo inunda todo y el alma cobarde se vuelve loca. El miedo lo llena todo en la oscuridad del vacío en que todo surge y se desintegra. Aterrada, el alma se retuerce y revienta sus pulmones en gritos apagados, nadie escucha los sonidos. La cabeza le gira en todas direcciones y se orienta hacia el rostro inexpresivo que la espera a lo lejos.

Al acercarse a ese ventanal, el exterior se vuelve un reflejo animado de ese interior insensible y desesperado por matar: nada dentro, nada fuera. Tan sólo el caos se entrelaza con el silencio en una maraña salvaje que se escapa en busca del centro pulsante del ser que los alberga.

Desquiciada, el alma cobarde se vuelve a retorcer y a correr desordenada con los ojos bien abiertos, pero sin ver nada. Otra vez se detiene tras el rostro y lo contempla, impávido y serio, fija en ningún punto su mirada. Incapaz, vehemente o ciego, ningún cambio tiene lugar; ni un músculo, un solo guiño o un parpadeo. El rostro mantiene insensible la mirada.

En el ambiente no hay nada más que muerte, un gel estático y vibrante que lo paraliza todo y degrada lo que encuentra. El alma cobarde e infeliz explota en llamas que a la vez apaga en lágrimas de rabia que la recorren lentamente, humeando y dejando al alma confundida en ese ambiente vacío. El fulgor, que apenas dura unos segundos, arde durante siglos en la piel del alma cautivada.

Pocos segundos después, el alma se había unido al caos que la rodeaba y estaba oscura, despedazada y esparcida por todas partes, inerte, inexistente. El vacío lo devoraba ya todo y en ese lugar oscuro, por fin, no quedó nada.

sábado, 16 de mayo de 2009

FOTOS DE OFICINA Y...

Donde menos te lo esperes, te puedes encontrar una foto interesante; por eso intento llevar la cámara siempre encima. Está bien eso de ir a hacer cualquier cosa y hacer alguna foto por el camino o mientras esperas o porque sí.

Las dos primeras del edificio y la oficina donde trabaja Toni. La escalera y una bañera, que el blanco y negro les da un toque entre tétrico y antiguo que...


Y esta que la hice en el Pixies, mientras tomábamos una cerceva. A ver si alguien adivina a qué le hice la foto:

jueves, 14 de mayo de 2009

PELÍCULAS POR CASUALIDAD

Las casualidades me parecen un fenómeno muy curioso. Cada uno que lo llame como quiera: casualidad, destino, coincidencia, azar... pero sigue siendo algo intrigante.

Ayer, por ejemplo, me encontré por casualidad con una chica que hacía dos años que no veía, justo un par de semanas después de que volviésemos a tener contacto. Me parece curioso.

Pero, además, la semana pasada me quedé viendo una película que hacían de madrugada en la tele porque leí el argumente y me pareció lo bastante extraño como apra quedarme: un hombre se enamora de una muñeca tamaño real, se divorcia de su mujer y, en fin, pasan cosas "poco usuales". Así que me quedé en el sofá todo lo que duró. Aluciné bastante, pero como me gustan las películas cuanto más extrañas, mejor, me lo pasé bastante bien.

No recuerdo el título, pero me quedé con la impresión de que el actor principal era bastante bueno y en las cosas que le tendrían que pasar por la cabeza al hacer películas de ese tipo; tampoco me quedé con su nombre.

Lo curioso es que hace también un par de semanas que se me pasó por la cabeza ver una película que ví de pequeño y de la que guardaba buen recuerdo (supongo que porque tiene que ver con comida y me pilló en una de mis épocas de querer ser cocinero). Así que hoy la he visto: La gran comilona. Vaya sorpresa me he llevado al ver que el primer actor que aparece, prácticamente, es el mismo que el de la película extraña del otro día: Michel Piccoli. Hoy me enterado, así, de que la película de la muñeca se llama Tamaño natural.

Me gusta se den estas coincidencias, es algo que despierta mucho mi interés. Algunos dicen que nosotros mismos somos quienes atraemos las cosas o lo que nos sucede (como la autora del libro El Secreto, aunque me parece una explicación demasiado simplista para lo que trata). Cada uno, como siempre, que piense lo que quiera.

viernes, 8 de mayo de 2009

LOS OJOS

A pesar de lo que dije, estar en casa encerrado con el pie en alto no ha sido lo mejor para la creatividad y he descudiado el blog (y a mí mismo, en cierto modo) un poquito bastante. Pero ayer leí una cosa que me hizo acordarme de algo que escribí hace un par de veranos. Aquí lo dejo a ver qué os parece.

Como siempre, un poquillo mío, jeje.


"
Durante toda la noche he tenido una sensación extraña, como si alguien, desde algún lugar escondido y secreto, me siguiese con la mirada. La sensación de sentirme observado, de temer que cada uno de mis movimientos sea controlado por alguien totalmente desconocido y ajeno, con mil ojos que me atraviesan de parte a parte y ven todo mi mundo interior expuesto, tendido a la luz del sol; luna, en este caso.

Poco a poco, ha ido tomando forma en mí un sentimiento distinto, forjado a base de inseguridad, de temor, pero también de una curiosidad inmensa. Esa sensación me ha perseguido inexorablemente el resto de noche que nos quedaba por delante. Esos ojos han pasado, sin querer, a un segundo plano eclipsados por el creciente fervor inquisitorio. De eso, en cierta forma, me alegro.

Lo que me hace preocupa mucho más es que, a partir de ese momento, toda mi atención y mis pensamientos se han centrado en averiguar a quién pertenecían esos ojos ocultos. No ha habido forma. La noche ha transcurrido con normalidad, salvo por el sentimiento de nerviosismo que me devoraba por dentro.

Ya en mi habitación, me he parado a pensar un momento más, dispuesto a zanjar el asunto antes de dormirme. Después de darle muchas vueltas, he decidido que no valía la pena el esfuerzo, porque jamás podría averiguar una cosa como la que pretendía. Desde luego, carecía de sentido todo aquello, todas esas sensaciones enervantes sin ninguna base real.

En ese preciso momento, al cerrar los ojos con la luz ya apagada, otro par de ojos inmensos ha aparecido ante mí. Eran de un color marrón profundo, pero con un brillo muy nítido y definido. El fino aro de un tono más oscuro, casi negro, que delimitaba el iris era de una perfección y belleza asombrosas.

Sin siquiera abrir mis propios ojos, he seguido mirando fijamente esos otros que se me presentaban en la oscuridad de mi habitación llenando todo el espacio. ¿Por qué ocurría aquello? ¿Por qué unos ojos preciosos e inmateriales aparecían sólo para mí? La respuesta tardó tanto en aparecer como el sueño.

Cuanto más los miraba, más me adentraba en una serie de razonamientos que, al principio, me parecían totalmente absurdos. Estas ideas comenzaban por la primera y más singular de todas: los ojos estaban ahí, ante mí, para hacerme sufrir. Era algo incoherente que, por otro lado, tenía una fuerza especial que lo hacía irrefutable.

Cuando traté de saber cuál era la razón de ese sufrimiento que pretendían infligirme, sólo encontré como respuesta una visión inquietante. Los dos iris se iluminaron repentinamente con un fulgor extraño y cálido que me envolvió y me dejó anulado por completo, a merced de esas imágenes que ahora se me presentaban. De forma pausada, una realidad diferente a la que yo vivía en ese momento fue sustituyendo elemento tras elemento hasta que consiguió desorientarme y no saber ni dónde estaba ni cuándo.

En esa nueva situación, la silueta de una mujer se empezó a materializar frente a mí. Los ojos fantasma habían desaparecido cuando comenzaron las visiones, así que casi me había olvidado ya de ellos. Poco a poco, la silueta oscura de una chica empezó a tomar forma justo delante de mí. A pesar de que la distancia que nos separaba era muy poca, ni un metro siquiera, parecía que la figura se encontraba a kilómetros. Esa idea de separación gigantesca me atormentaba terriblemente ya que, no sabía bien por qué, tenía que llegar hasta ella costase lo que costase.

A pesar de esa distancia, la imagen femenina se fue aclarando o, más bien, cobrando nitidez. Cuanta más claridad poseía, mayores eran mis ansias por tener cerca a esa aparición. En este punto, sin embargo, los rasgos aún quedaban demasiado difuminados como para distinguir quién era. El pelo, las manos, ya casi todo el proceso estaba completo. Únicamente faltaba el rostro por dibujarse.

La inquietud me comía por dentro y las ganas de terminar de una vez por todas con toda esa historia me hacía latir el corazón aún más deprisa. Tumbado en la cama, mis movimientos, inconscientes, eran cada vez más rápidos y exagerados. Parecía que todo el cuerpo estuviese reaccionando de mala manera ante la contemplación de aquél descabellado espectáculo.

El rostro cobró forma definida. No conocía a esa mujer que, con los ojos cerrados, estaba de pie justo delante de mí, a varios kilómetros de distancia. Las líneas de la cara eran de una delicadeza increíble y el color de la tez, tan pálido como la poca luz de luna que entraba por la ventana abierta. Las manos se me escapaban en dirección al rostro de la chica intentando acariciar lo que jamás podría haber siquiera tocado. La nariz era redondeada y pequeña. Los labios, de un color rosa pálido que me atraía de forma singular, que parecían llamarme sin moverse siquiera. Seguí examinando aquel semblante tan desconocido como hermoso. Las orejas, pequeñas, parecían las de una niña y le daban a la cara un aspecto de inocencia tal que rompí a llorar de alegría porque existiese algo así y, ala vez, de tristeza por saber que estaba tan lejos, que los tendría que perseguir toda mi vida.

De repente, la chica abrió los ojos, cerrados desde el principio, y ante mí se dibujaron esos que, un rato antes, me habían invitado a presenciarlo todo. Esos ojos que, de tan perfectos, me dejaban blanco y sin palabra alguna, que parecían hablar por sí solos. Esta vez, sin embargo, pertenecían a un conjunto, lo que hacía que la cara de la chica resplandeciese en la oscuridad.

Ahí acabó todo y yo caí en un sueño muy profundo del que desperté al mediodía siguiente. Nunca he sabido por qué me sucedió todo aquello a mí precisamente. Sólo sé que, desde aquel momento, hay épocas en que esos ojos vuelven a mí y me muestran otra vez la figura de la chica, ya siempre definida. ¿Lo que me dicen? Que la búsqueda ha terminado, que por fin encuentro lo que me faltaba y lo que tanto había deseado. Pero el final de su discurso sin palabras es siempre el mismo: esos ojos me quedan reservados únicamente en noches de sueños y reflexión. Mi respuesta es siempre la misma: “llegará el día”.

Después de eso, la oscuridad vuelve a abrazarme y me noto ahogado en un tranquilo mar al que ya me he acostumbrado."