domingo, 31 de octubre de 2010

MUNDO PEQUEÑO

Buscando estas fotos para publicarlas aquí, me he vuelto a fijar en que tengo un montón de arañas. A pesar del repelús (que, de tanto observarlas con la cámara, está desapareciendo), hay tantísimas por esta zona que no puedo evitar tomarlas como modelos involuntarios. Es más, quien se acerque por el parque de los patos en la Universidad de Alicante, que mire dónde se sienta; ahí he encontrado unas cuantas de mis arañas, y además de las más grandes.

Pero no soy maniático, así que también me interesa entrometerme un poco en la vida privada de un par de moscas que estaban a lo suyo con mucha dedicación (y se encontraron con un extraño "voyeur" miles de veces más grande que ellas) o unas larvas de mosquito, bicho al que tengo odio declarado. Me gustan los insectos, pero no los que me pican por su modus vivendi (que ni las arañas hacen eso).

Así que, bueno, algunas fotos de un pequeño mundo que nos rodea más de lo que a algunos les gustaría:





viernes, 22 de octubre de 2010

domingo, 10 de octubre de 2010

AGUANTANDO EL SUEÑO

"Intento pensar historias fantásticas que me iluminen la habitación esta noche. Se me ocurren y fugaces las veo huir despavoridas, escondidas tras un mar de confusión. Se esfuman al momento, dejándome apreciar la belleza de lo efímero de su existencia. Pero sólo dejan el recuerdo de su esencia.

Las ideas vuelan y van a parar a una rama más baja —pensamientos más abajo—, ya casi a ras de suelo. Desde ella veo, casi tumbado, unas líneas frente a mí que me hipnotizan y mantienen en vilo. Me aguanto el sueño. Pliego las alas, no sea que levante viento y se me escapen de las manos tantas razones y tanto... Ni pío, que no quiero estropear el cuadro y que deje de ser eterno."

jueves, 7 de octubre de 2010

UN CIELO MÁS

Cuando empecé a hacer fotos, un amigo me dijo que hiciera "cielos" porque los podíamos necesitar para un corto que estábamos haciendo (y estamos, que lo acabaremos algún día, ¿no, Toni?). Hasta entonces no me había dado cuenta de los colores que se pueden ver en el cielo y las veces que puede llegar a ser espectacular. A esta foto le faltan algunas cosas para es adjetivo, pero es una muestra de lo que quiero decir. Hay que mirar más hacia arriba...


Esta foto está tomada cerca de La Borinquen, en San Vicente, el lunes a las ocho de la tarde. Lo bueno de fotografiar cielos es que se puede hacer en cualquier parte.

sábado, 2 de octubre de 2010

BREVE INSTANTE DE UN SECRETO

Quizá los años me acompañen hoy al hablar. Quizá, perdido en mi pensamiento y en tu figura, el tiempo no avance ni destiña imágenes al pasar. Quizá, por haberme visto tantas veces en una situación idéntica, ya nada sea nuevo o distinto. Quizá, al haber conocido de cerca tu respiración, nunca vuelva a oler el aire igual. Quizá, al pensar en que te tengo, sea consciente del muro que se alza entre los dos. Quizá, cuando caiga el sol, la noche me dirá dónde buscar. Quizá, por coincidencia, sigues esta noche sentada frente a mí. Pero solamente quizá.

Los años me dan una razón equívoca, ambigua y de recelar de todas estas ideas que, por el paso ineludible de un segundo tras otro, acrecentan mis recuerdos de ti. Por más que me encuentre sujeto a esta obligación tan placentera, nunca dejaré de sorprenderme al levantar la vista y ver la tuya, al respirar un aire fresco y nuevo cada noche de éstas. Cuantas más vueltas le doy a que si no es contigo, no será con nadie, más fuerzas cobra el ímpetu por destrozar fragmento a fragmento esta idea estúpida de imposibilidad que me frena; y, si resiste, me crezco y me supero. Cuando no haya luz para ver el camino que deba seguir, quedará la que siempre me ha deslumbrado y no necesitaré ni camino ni tan siquiera indicaciones. Si te tengo frente a frente, sin apenas respirar, es porque tanto el tiempo como el destino (menos forzoso que forjado) me seguirán dando la razón para no parar.  

Todo contestado.




Ahora mismo, mi único pensamiento está en ti. Ni por fuera, ni siquiera por dentro: es un todo que me atenaza. Esclavo de tal sentimiento, me armo de ira y me desprendo de todo aquello que me ha rodeado muerto e indeciso, escondido por rincones hasta que la luz conveniente brillara en el horizonte, hasta que las sensaciones equivocadas se incubaran en mí. Pero todo está limpio ahora. Durante un breve instante —que para mí durará la eternidad— soy quien nunca he sido y quien nunca ha hablado. De ahora en adelante, sólo me rodeo del futuro mismo y lo contemplo. Elijo una posibilidad que llena mi espacio y, sin casualidades que valgan, en ella estás tú.

Destrozo el estupor y abro los ojos a mirarte de nuevo y ahí estás: tan quieta, tan brillante, tan cerca. Que las ideas vuelen y que no vuelvan si no quieren, que en este momento no me hace falta nada que la cabeza me pueda brindar. Y, si es por brindar, a la nada: acecha mis pasos, pero que no me alcanza. Todo lo que me basta está aquí dentro, escondido en algún lugar de todo éso que parecen restos, pero que son reliquias sagradas que siempre querré conservar. 

Y así, con el interior tan lleno y los ojos tan fijados ti, mis labios se empiezan a mover. Describen formas de palabras que, por secretas, no puedo pronunciar. Todas las frases eternas que he podido hilar, los pensamientos más hondos, más oscuros, más brillantes, más amargos, más hermosos se mezclan en el leve abrir y cerrar de mi boca. Cada movimiento describe una forma de tu cuerpo; cada soplo desapercibido que sale colorea el recuerdo del tacto de la piel. De los hombros, del cuello, del vientre, de las manos..., de cualquier parte mientras sea tu piel. Dicho y hecho: el instante ha caducado. 

La realidad regresa aplastante y no tengo en qué pensar. Ante mí: otra vez tus ojos, el agua, las piedras, las luces, los barcos... todo en su lugar. No he dicho nada, ¿verdad? Eso espero porque quiero guardarme el secreto y que no lo conozca nadie. 

viernes, 24 de septiembre de 2010

GESTOS

"En el momento preciso, sin saber por qué miraba en esa misma dirección, los gestos de ella cuadraron perfectamente con la persona que tenía a su lado. Que se acercara levemente hacia él, que lo tocara... no podía ser casual. De repente, sin atisbo de que nada parecido fuese a suceder, me encontré sumergido en una corriente de pensamientos que deambualaban entorno al lenguaje que en ese momento podía ver. Como si el aire no existiera, el cuerpo de ella se ladeaba con decisión hacia el espacio que ocupaba él. Al encontrarse, un leve gesto y acurrucada a su lado. Nada de esto sucedió (eso me dijeron), pero yo lo vi claro.

Me quedé pensando en lo que nunca se dice, en las palabras mudas que nadie que no sienta o mire puede entender. De un lado: la indiferencia; del otro: el no saber qué más hacer. Sin mover los labios para nada, los ojos, la mirada, se desviaron hacia el único punto de interés: él. Simple gesto de los ojos al mirar, un leve amago de párpados caer. Y entre tanto, meditado en el comienzo de un segundo, en el suspiro inabarcable que no se puede acabar, los gestos se sintonizan con el sentir y, poco a poco o mucho a mucho, las intenciones supuraron y destilaron por la piel. No se dice ni se susurra siquiera, pero la razón no obedecía a lo que ella quería en ese momento. "Pero, ¿qué haces?" o un simple "no eres quién" se entrelazan emboscados en un hilar de pensamientos que, cuanto menos, siempre le resultó cruel. 

Y aún así, con el discurrir del breve segundo durante el cual contemplé su cara, las ilusiones se dibujaron una tras otra en sus pupilas, adornadas de los cientos de colores, de la infinitas emociones que la acompañarían si al acercarse ella también lo hiciera él. No importó que en un segundo todas sus esperanzas quedasen vertidas en su copa de cerveza, ahogadas impotentes en una realidad dorada inventada mucho antes, porque ella tenía esperanza y eso ya era suficiente. "Si mañana no me esperas, yo no cambio de lugar". Y a la mañana siguiente, ya se verá.

Pasado el segundo de ese instante, el gesto cambió y la mirada que atisbaba con recelo el movimiento de su compañía se dirigió sin remedio hacia abajo. Dos mechones de su pelo cubrieron los ojos que intentaban acercarse a la realidad deseada y la escena se oscureció. Como si con sus esperanzas no cumplidas brotasen amasijos de recuerdos, la única dirección de todo el color de sus ojos fue el suelo. Y de ahí, aunque por un instante muy fugaz, recomposición y vuelta a empezar. Si era por cansarse, ella no pensaba ser quien.

Al volver a alzar la vista, en el último suspiro de aquel segundo revelador, nuevas esperanzas falsas, aderezadas para seguir el lance y llegar hasta el final, sin importar lo que hubiese que hacer. La sonrisas dibujaron de nuevo sus labios, aunque tocadas y sin saber bien por qué; pero alzadas nuevamente y a mirarle a los ojos. La música impaciente y cadenciosa acompañó el sentimiento que escapaba; no hubo lágrimas, no hubo nada, pero algo dejó de ser.

Sentado al otro lado de la barra, sin hablar con nadie y sin tener qué decir, contemplé la escena como la cámara de un director de cine, desentramándola para un espectador imaginario y real al mismo tiempo que fui yo mismo. Comprendí que en el aire quedaron más mensajes de los que pude escuchar, más sentimientos de los que capté y muchas más historias que no me pude inventar. Pero de lo que estoy convencido es de que, al final, vi algo brillar en los ojos de ella que ni por asomo intuyó él. Y así, meditando en el silencio de la música que acompañaba, acabé la cerveza que me quedaba y me fui de allí, habiendo comprendido que no todo se dice ni se muestra, que siempre es más lo que queda por decir." 

lunes, 20 de septiembre de 2010

CIELOS

Hoy, un par de fotos del cielo de ayer por la tarde:

miércoles, 15 de septiembre de 2010

MÁS BICHOS

Entre las fotos de libélulas que puse el otro día me faltaron en realidad un par que no pude hacer. Hoy, que he vuelto a estar en la universidad por la mañana para hacer trámites y papeleos varios, me he escapado momentáneamente a ver si conseguía las que se me quedaron en el tintero; me he llevado una sorpresa cuando me he vuelto a encontrar a dos libélulas en pleno frenesí (aunque, bien mirado, ¿una le pone el culo a la otra en la cabeza?) y otra azul que me parece que es de otra clase. Me falta biología, jeje.


También, y como muestra de lo bonito que es el mundo, un arañón (araña tigre, y puede que concretamente A. bruennichi, pero esto ya no lo tengo claro) con el que casi me doy de bruces detrás de las dichosas libélulas. Susto no, pero me ha dado un asquito y una impresión...



Y un saltamontes melancólico que solamente saltaba bancos de madera:


martes, 14 de septiembre de 2010

PATOS

Hoy tocan unos patos.

 

lunes, 13 de septiembre de 2010

PORQUE SÍ

Supongo que mis temas van a rachas o a temporadas...

Porque te quiero hablar y no sé qué decir;
porque el tiempo cambia e inunda el cielo;
porque me ciega el sol mi único pensamiento:
Porque hoy me siento solo sin ti.
Porque en el aire no encuentro alimento;
porque no recupero mis ilusiones
por haberlas gastado entre una vez y otra;
porque gasté mis sentimientos en imaginaciones.
Porque a veces no sé estar si estoy sin nadie y
porque contigo soy yo quién me lo impide...
Porque ni nada, ni nadie, ni nunca y
porque nunca es nunca y nada es nada:
porque, para ti, yo no soy nadie.

UN MOMENTO

"Cuando intento describir el momento, sólo encuentro el silencio. Ningún sonido puede describir los millones de colores que impregnan el aire; ninguna palabra, por mucho que rebuscase, podría dar fe de lo que ocurre ante mis ojos. 

Como si el tiempo simpatizase con el silencio, los movimientos se vuelven más lentos para dejarme observar cada detalle, cada fragmento de una imagen única. En lenta progresión, como notas de una canción cadenciosa, los gestos se suceden sin prisa, con la calma de un destino cierto. En apenas el comienzo de un segundo, tu figura queda recortada frente a la oscuridad de un fondo borroso. Nada importa nada. Ni memoria, ni desconocido: sólo aquí y ahora. Y el lento suceder de las cosas...

Cada palabra cuesta un mundo y al final opto por solamente mirar. Mientras lo hago, pendiente aun sin quererlo de cada detalle, de cada gesto, me descubro sumido en un mundo nuevo. No lo pienso y me acomodo. Cojo el vaso y quedo atento a todo lo que te pueda escuchar. Hoy, como ya ocurriese antes, no hay nadie más cerca. Una sola mirada de la que llega tanta luz. Ningún sonido que se mezcle con tus palabras. El tacto de tus manos en la distancia.

Y el segundo pasa volando y otra vez me toca empezar."

domingo, 12 de septiembre de 2010

FOTOS: LIBÉLULAS

Más fotos; esta vez, de unas libélulas. Las veces que he fotografiado libélulas, me ha parecido muy curioso que me sigan con la mirada: cada vez que me muevo, el bicho gira la cabeza hacia donde estoy y se queda esperando. Con las mantis pasa lo mismo. Igual es que simplemente tiene los ojos más grandes que otros insectos...


domingo, 5 de septiembre de 2010

FILTRANDO LUZ

Hoy he estado probando un filtro de la cámara que hace que los puntos de luz se "separen" en cuatro rayos. Es curioso porque el cristal de este filtro está surcado por una malla formada por líneas verticales y horizontales, formando una cuadrícula. Es muy curioso y, para algunos casos, puede resultar muy, muy útil. Pues bueno, una foto como muestra del efecto:


jueves, 2 de septiembre de 2010

EL CIELO DE SEPTIEMBRE

Ayer leía sobre el cielo de septiembre... y hoy he visto esto y me ha parecido de lo más curioso y bonito. Se ve el arcoiris, aunque no del todo, pero hacía un círculo completo. La primera vez que veo algo así:

martes, 31 de agosto de 2010

FOTOS

Hacía ya tiempo que no subía ninguna foto, así que ahí van unas cuantas, desde antiguas (unos meses, quizá) hasta alguna de esta semana. Por cierto, han cambiado en blogger esto de poner fotos y ahora me parece mucho peor que antes (menos la forma de subirlas al servidor); no me deja colocar las fotos como quiero, así que así se quedan:

 
 

SIN TI

"Como si tuvieses nombre y yo lo conociera, todas las luces de esta noche me lo han gritado al oído. Se han parado, esperando mi atención, hasta que finalmente se han fijado en ti. Yo, para variar, me alejo o me olvido, que no quiero recordar lo que pienso por miedo o por yo qué se... Solamente siento que esto no es lo mío.

Pero luego la arena te envuelve y el Sol —que no nos encuentra— envidia las nubes de la noche, que te observan desde lo lejos, pensando en que ni tu nombre ni el mío serán conocidos por nadie. Y yo lo siento en lo más hondo; aunque tu cuerpo se recorte contra la luz de mil edificios nocturnos y solitarios y eclipse así mi noche entera, no soy suficiente para acercarme a tu oído y decirte todo lo que nunca te habrán dicho. Estoy seguro de que no te dijeron lo que mi cerebro me obliga a pensar, sometido por algún que otro sentimiento entrometido. Me callo; el mar sigue su camino.

Al volverme y ver la luz de las farolas tan de cerca alumbrando el coche al que me subo, me da un tumbo el corazón y veo el fin de una noche inesperada más cerca de lo que había pensado. Si el tiempo vuela en ocasiones, hoy ni siquiera ha existido fuera de tus formas. Ni tu mirada, ni tus aires, ni el color de tu voz al decir "no es por qué, si no por alguien"... Nada que me saque tu voz de los oídos, nadie que me saque de ti... Nadie.

Y con nadie me vuelvo, a la desesperada, e intento encontrar el camino hacia mis sueños. Si no tengo el valor que hace falta fuera, quizá lo encuentre en ellos cuando duerma. Y, si no, si me alcanzan las pesadillas que siguen en mis borracheras, pensaré que no te has ido y me torturará la misma sensación de impotencia. Que sin ti no soy nadie y contigo mucho menos porque, al fin y al cabo, no se cómo te llamas, pero es que tampoco lo pretendo. "

domingo, 29 de agosto de 2010

PALOMITAS Y MAIZ

Bajo este título de toque infantil, se esconde un blog muy interesante. Si, de entrada, piensas que en un blog hay que leer demasiado —la pereza por la lectura existe, y mucho—, entra y verás. 

En Palomitas y maíz, encontramos gran cantidad de historietas cortas dibujadas sobre un papel de cartón de esas bolsas de palomitas de maíz para preparar. La verdad, la idea de dibujar sobre este lienzo tan particular me resulta muy curiosa y no menos ingeniosa. Incluso, podemos encontrar el making off  y saber qué pasos lleva la elaboración de estas viñetas. Aparte de esto, el humor que utilizan es directo, fresco y efectivo (me acabo de dar cuenta de que no sé cómo describir el humor, pero es "fresco"), con escenas cotidianas y actuales como la relación con teleoperadores, porno en la red, redes sociales y su abuso... en fin, muchas cosas interesantes y muy divertidas. Una de ejemplo:


Recomiendo encarecidamente a todo el mundo que se pase por este blog; yo ya me he suscrito a su RSS.

sábado, 14 de agosto de 2010

SIN RESPUESTA

"Se acercan los nubarrones de esta noche oscura y, entre sus destellos dorados de sodio y humedad, del aire de la ciudad: tu mirada. De la nada de los desconocidos hasta el alba de los sueños, sólo tú (o tu mirada) te quedas aquí. Desgajado en mil sentimientos que no puedo describir, por más que quiera, me pierdo en el silencio que insinúa la música que me acompaña al pensar. Que es real y nada miente en los colores que reflejas, que ni la luz se te interpone, que ni mis pensamientos me traicionan... ¡qué difícil de creer!

En tu tacto todo es aire, todo luz y sentimiento, y nada puede desencantar lo inesperado de un momento que, por único, por inesperado, se rebela ante mis ojos y grita para mis adentros. De tus ojos veo luz; de los míos algo inmenso. Y el alma que se agranda y me convence, me engaña una vez más y me aturde con preguntas que nunca he sabido contestar. Si por tí o por nadie, nunca han tenido respuesta.

Del manojo de nervios, saco lo que puedo y tranquilizo mis ideas. Quietas, paradas, tranquilas, pero alerta; me aconsejan que te olvide y que recuerde lo pasado, que no lo deje perdido en algún rincón de lo que en otro tiempo fue mi memoria para quedar de nuevo olvidado. De tus ojos: sólo tú; los demás sólo molestan.

Y, del aire, que al final es quien me alimenta, no dejo ni las migajas para que otros no sepan que siento y que vivo cada momento, aunque nunca se den cuenta. Que no lo sepan, que ni se enteren... que al fin y al cabo tú eres mía. Que no lo sepan y no pregunten porque, para ésto, nunca he tenido respuesta. Al fin y al cabo: sólo siento."

martes, 3 de agosto de 2010

SOBRES DE PLATA

"Esta noche me encuentro perdido y dejado de mano del recuerdo. Abandonado a mi propia suerte, aquella de todo lo que vive en soledad y en tiempos muertos. Esta noche me encuentro desbordado de ansiedad y de esa tristeza que no se cura, de la que viene del pasado y se enreda en la locura de un mundo vacío e inerte.

A lo lejos, sin embargo, se ve una jauría de palabras que vienen a por mí. Por primera vez y única, no quieren destrozarme con sus maldiciones y sonidos profundos. Se acercan y las contemplo al invadirme porque esperaba que me devoraran; pero no. Estas palabras nuevas —¡y tan antiguas, ocho años ya!— vienen en sobres de plata desde tierras lejanas, de un corazón conocido. Les susurro que se acerquen y lo hacen, y en ellas veo el brillo del acento perdido, pero no olvidado; jamás olvidar. Se me desperezan los ojos y se empapan de alegría, de añoranza, de recuerdos, de ilusión y de nuestras vidas, en un instante revividas. 

Ni desaparecí, ni lo quería, aunque no dijese ya nunca nada; el aire aquí es ahora espeso, aunque no lo sepas, y todo ha cambiado de lugar, de aspecto y de tiempo. Durante un momento en la noche, se ha hecho la luz y el sol del sur brilla por fin en mi norte frío y desierto. Va a subir la marea y se lo va a llevar todo; tras de sí mis tristezas y agonías, mis colores apagados y mis ansias de algo nuevo. Te echo de menos igual que a todo el tiempo que ya no pudimos pasar juntos. Que por lejos, por distante, se ha reducido un breve momento el mundo. 

Aunque la amargura pueble hoy mis borracheras, me has recordado que fui quien hoy no he sido, quien he olvidado y a quien casi he perdido. Con solamente unas palabras escondidas en sonrisas de plata, he visto el Sol nacer en mitad de la noche y la luna seguir a su lado; se hablan y se cuentan lo mucho que todo ha cambiado. El futuro impredecible florece inesperado en dos hemisferios distintos de un mismo planeta que una vez siguieron juntos caminos diferentes, pero juntos. 

No habrá sorpresa alguna cuando aparezca, a miles de kilómetros de aquí, con una sonrisa tan amplia como la última vez que te vi. Y apareceré, lo juro."

domingo, 1 de agosto de 2010

MIRAR HACIA NADIE, HACIA ADENTRO

"Puede que pensar en ti tenga el mismo sentido que pensar en todos aquellos momentos que han pasado y, por suerte y por desgracia, han quedado atrás. Después de todo, ni tú existes ni yo quiero dejar de pensarte. Eso, unido a la ferviente ansiedad por conocer lo que no encuentro, hacen de un presente real y único el vago reflejo de la persona que una vez ocupó mi cuerpo. Si hoy amanece y entra luz por la ventana, es la luz de ayer tamizada por mis recuerdos; si se digna a venir mañana, me seguirá repitiendo que el hoy no es sólo ayer: es nada menos que el atisbo del mañana. 

Insiste la memoria, incapaz de relajarse y descoserse en los jirones que haga falta hasta convertirse en la bruma que debería ser. Por pasado no experimento y por futuro no recuerdo, así que solamente la presencia del aire de hoy me recuerda que existo y, además, que nada hay fuera de mí.

Te buscaba entre camas vacías y sábanas abandonadas, pero únicamente hasta hoy. Ha nacido una idea descuidada, falta de importancia y escondida ente las plumas viejas de mi almohada, que siempre me ha acompañado, sí, pero vestida de colores nuevos y de nuevas energías, sonriente aunque atemorizada ante la fuerza de mis sentimientos. Por razones que se me escapan (por escapar a la razón) el mundo se me abre en un brillo cegador y, por primera vez en mucho tiempo, veo mi reflejo pintado en tonos vivos sobre el espejo. Y, ¿ése soy yo? Reacciono y me convierto, cansado de lo que he vivido, para transformarme en el alma que nunca hubo muerto. Pero, ¿ése soy yo? ¿Quiero ser quien espera en el espejo?

Los deseos se cumplen o marchitan y contaminan el aire. Todos los míos quedaron secos hace tiempo. Hoy, sin embargo, aquí tumbado en tu ausencia, me doy perfecta cuenta de que ni murieron, ni tan siquiera quedaron viejos. Lo sentido queda adentro, calcinado si se quiere, o desgastado por aburrimiento hasta que una brizna de aire junta los resquicios de una verdad ignorada y empapada en un veneno sangriento que me impuse en algún momento. Y esa realidad que no entiendo es quien acabas de ser tú: nadie, pero a la vez el mundo por completo.

Los segundos que he dejado perdidos en el silencio de mi incapacidad para decidir desangran todos los que vinieron tras ellos, enfermos y enrarecidos hasta no dejarme entenderlos. Pero ahora los comprendo. Me gritan que te deje, que te olvide, que te entienda, que te mate, que te quiera, que desquicie mi razón y rebusque en mis adentros hasta que por fin aparezca la única razón de mis sentimientos. Que ni eres tú ni eres nadie, que sólo yo te invento. Y el pasado que no existe, el futuro que no llega... tanta lágrima que no ha valido la pena.

Ahora que soy el dueño de los mares incontrolados que acechan en lo más oscuro de las noches, el sol interrumpe. Haré que la oscuridad de las madrugadas sea eterna y me traiga, aunque sea perezosa entre sueños, la verdad que ni en ti, ni en nadie que conozca encuentro. 

Quizá la realidad de todo sea más simple que mirar hacia afuera, quizá sólo haya que mirar hacia adentro. "